ESTILO DE VIDA
20/02/2018 6:22 AM CST | Actualizado 20/02/2018 10:44 AM CST

Te explicamos por qué tomar café en la noche te quita el sueño

Rolen el té de manzanilla.

Todos lo hemos hecho. Después de una opípara cena de tres platillos, dan las 10 de la noche y el mesero te pregunta que si quieres café. El resto de los comensales pide capuchinos, y tú también. Adelántate tres horas y estás en tu cama con los ojos más abiertos que un par de platos.

¿Por qué pasa esto? Porque la cafeína interfiere con la actividad de la adenosina, un compuesto del cerebro que limita la actividad nerviosa y te provoca sueño. Conforme avanza el día, los niveles de adenosina aumentan. Pero cuando tomas café, la cafeína se junta con los receptores de la adenosina en el cerebro y evita que te canses.

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Al beber café por las noches hay más adrenalina, el corazón se acelera y el ritmo de la respiración aumenta. En consecuencia, tu cuerpo está más alerta.

El doctor Irshaad Ebrahim del Centro del Sueño de Londres de Harley Street explica: "Cuando la cafeína se junta con los receptores de la adenosina, el cerebro no detecta la adenosina y entonces la actividad de las neuronas no se detiene. Al haber mayor actividad en el cerebro, se estimula la glándula pituitaria que hace que el cuerpo aumente su actividad. Entonces hay más adrenalina, el corazón se acelera y el ritmo de la respiración aumenta. En consecuencia, tu cuerpo está más alerta".

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Si quieres una buena noche de sueño, el doctor Ebrahim recomienda no tomar café después de las 2 de la tarde. Así ese que ese capuchino de las 10 definitivamente no es recomendable.

El doctor Neil Stanley, que ha realizado estudios sobre el sueño desde hace más de 35 años, dice que la cafeína puede prolongar la cantidad de tiempo que necesitas para dormirte, disminuir la profundidad de tu sueño y reducir la calidad de éste. Obviamente, algunas personas pueden dormir después de tomar café. Todo depende de la sensibilidad de la persona que lo consume.

El doctor Stanley explica que la única forma de conocer tu sensibilidad hacia la cafeína es "escuchando a tu cuerpo". Si hay días en que batallas más para dormir y estos van relacionados con una mayor ingesta de café o té, entonces hay muchas probabilidades de que haya una relación y que entonces necesites reducir tu ingesta.

Si con frecuencia tienes problemas para dormir, el doctor Ebrahim recomienda ir más allá y no sólo evitar el café de la tarde, sino reducir la ingesta de cafeína a casi nada, ya que el efecto retardado que te mantiene despierto puede mantenerse hasta horas después de la última taza.

Es importante evitar que la cafeína afecte tu sueño ya que los efectos de la falta de sueño pueden variar del procesamiento negativo de las emociones a cambiar la forma en que la gente toma decisiones. La falta de sueño también puede provocar sentimientos de desesperanza, problemas de memoria e irritabilidad. Los efectos a largo plazo de la deprivación crónica del sueño, es decir, menos de siete horas de sueño, también pueden incluir cierta susceptibilidad a la obesidad, la diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y presión alta.

Si buscas un sustituto de tu capuchino de la tarde, es mejor tomar té porque contiene menos cafeína.

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Se piensa que una taza promedio de English breakfast tea contiene la mitad de la cafeína que una taza de café. Sin embargo, hay que comentar que esta cifra es variable. Según Bluebird Tea Co, la cantidad de cafeína que permanece en tu cuerpo depende de factores como el tipo de hoja, la edad de la hoja, la temperatura del agua y el tiempo de preparación.

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Reducir la ingesta de café por las tardes o sustituirlo por té puede no alterar tus horas de sueño.

El doctor Stanley dice en relación con el café que la gente debería tomar más té para no afectar negativamente el sueño.

Para tener una mejor calidad de sueño, el doctor Stanley recomienda cambiar tu bebida con cafeína por una bebida preparada con leche caliente ("existen pruebas científicas de su efectividad para mejorar el sueño") o por cualquier otra bebida sin cafeína que ayude a la relajación de la mente y el cuerpo. El té de manzanilla; el de limón, jengibre y miel; o incluso un pequeño vaso de sherry o whisky podrían tener el mismo efecto.