ESTILO DE VIDA
20/02/2018 6:38 AM CST | Actualizado 20/02/2018 10:44 AM CST

Tres hábitos de alimentación que te ayudarán a bajar de peso

Qué no debes hacer: comer rápido y botanear después de la cena, por ejemplo.

Devorarte la cena es una de las cosas que te impiden perder peso.

Estudios recientes publicados en el BMJ Open indican que comer lentamente, evitar comer después de la cena y no comer nada dos horas antes de ir a la cama son factores que contribuyen enormemente a tener un índice menor de obesidad y peso, y a tener una cintura más pequeña.

7 recetas de platillos fáciles, saludables y que puedes congelar

Getty Images
Comer despacio es clave para perder peso y estar más saludable

Los descubrimientos se basan en la información de los seguros de salud de 60 mil personas con diabetes en Japón. Durante su chequeo regular de salud, los participantes respondían a preguntas sobre su estilo de vida y se les preguntaba sobre su velocidad al comer y sobre estos otros tres puntos: si comían algo dos horas antes de ir a la cama; si comían algo después de la cena; o si se saltaban el desayuno.

Al comienzo del estudio, cerca de 22,070 personas comían rápidamente; 33,455 comían a velocidad normal, y 4,192 comían lentamente cada bocado.

En comparación con los que devoraban su comida, los que comían a velocidad normal tenían 29% menos probabilidades de ser obesos, y 42% los que comían lentamente. La medida de la cintura era mucho menor en los que comían normal o lentamente.

Cómo formarte hábitos sanos de comida

Comer rápidamente se ha relacionado con anterioridad con la falta de tolerancia a la glucosa y a la resistencia a la insulina. Algunos investigadores sugieren que puede evitar que se pierda peso porque los que comen rápidamente se tardan más en sentirse llenos. Por su parte, los que comen lentamente, se llenan más rápidamente, lo que hace que la cuenta calórica se reduzca.

Comer bocadillos después de la cena y comer dos horas antes de dormir, tres o más veces a la semana, también afecta el índice de masa corporal. Pero saltarse el desayuno no.

"Los cambios en los hábitos de alimentación pueden afectar la obesidad, el índice de masa corporal y la circunferencia de la cintura", concluyeron los investigadores. "Las acciones dirigidas a reducir la velocidad con la que se come podrían ser efectivas para prevenir la obesidad y para disminuir riesgos a la salud".