MÉXICO
16/02/2018 10:30 AM CST | Actualizado 16/02/2018 12:44 PM CST

Robo de combustible se incrementa 790% con Peña pero no hay un solo detenido

Aunque el huachicoleo deja pérdidas por más de 21 mil millones de pesos anuales, la PGR no ha encarcelado a nadie. La manera en que gobierno y crimen organizado trabajan juntos explica buena parte del problema, según investigaciones periodísticas.

Edgard Garrido / Reuters

Aunque el robo de combustible mediante la ordeña de ductos deja pérdidas por más de 21 mil millones de pesos anuales, las autoridades mexicanas han sido incapaces de procesar judicialmente a los responsables. Esto, al mismo tiempo que esta práctica, conocida como huachicoleo, se ha disparado de manera significativa debido a que el incremento de los precios de la gasolina tras la reforma energética, disparó el mercado negro de combustibles.

En lo que va del sexenio de Enrique Peña Nieto, de 2013 a 2017, Pemex ha registrado 28 mil 736 perforaciones a ductos para el robo de combustible, lo cual representa un incremento de ocho veces en comparación al sexenio anterior, ya que de 2007 a 2011 se detectaron 3 mil 230 tomas clandestinas.

De este modo, el gobierno de Peña Nieto registra un aumento de 790% en tomas clandestinas, frente al gobierno de Felipe Calderón, de acuerdo con una investigación de Animal Político.

Las entidades donde hubo mayor robo de hidrocarburos son Guanajuato (1015%), Michoacán (1060%), Hidalgo (850%) y Puebla (584%), según datos oficiales de Pemex.

Tan sólo en 2017 las tomas clandestinas de hidrocarburos ascendieron a 10 mil 363, un alza anual de 50%, según datos de Pemex obtenidos por El Economista.

De acuerdo con datos de Pemex, el aumento en la ordeña clandestina de ductos creció 868%: hace 10 años se detectaba una toma por día, y a la fecha son 20.

Un caso que representa pérdidas por alrededor de 21 mil millones de pesos anuales, de acuerdo con datos de Pemex Transformación Industrial.

Pero a pesar de la magnitud del problema, hasta el momento no existe un solo detenido o procesado por el robo de combustible.

Mientras que en 2017 la Procuraduría General de la República reportó 2 mil 795 averiguaciones previas por el delito de sustracción de hidrocarburos, también dio cuenta de cero personas detenidas, por dicho ilícito, de acuerdo con información del periódico Reforma,

Pero además de los niveles récord en el robo de combustible y la impunidad prevaleciente, los mexicanos han tenido que gastar sumas millonarias en la reparación de los ductos que transportan hidrocarburos.

De acuerdo con una investigación de Excélsior, la reparación de los daños por perforaciones ilegales en la infraestructura de Pemex, representó un costo superior a los 3 mil millones de pesos en poco más de una década.

"La respuesta de Pemex a la solicitud 1857000055317 asegura que el costo de reparar las perforaciones ilegales, en el periodo comprendido de 2006 a octubre 2017, alcanzó tres mil 24 millones 555.7 mil pesos. Es así que los recursos erogados por la empresa fueron destinados principalmente para cerrar tomas clandestinas", advierte el rotativo.

"Cabe recordar que en los primeros once meses de 2017, la empresa registró más de nueve mil 509 ataques a su red de ductos, superando en 54.3 por ciento el número de estos hechos registrados durante todo el año anterior", añade el texto de la periodista Nayeli González.

En tanto, el gobierno federal anunció que no cambiará la estrategia para combatir el robo de combustibles puesta en marcha desde mediados del año pasado, sino que la profundizará, según declaró el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.

De acuerdo con la periodista Ana Lilia Pérez, quien ha investigado durante años los robos dentro de Pemex, el negocio de la ordeña de combustible está ligado a las altas esferas de la petrolera mexicana, principalmente el sindicato petrolero, así como grupos del narcotráfico y empresarios encargados de "lavar" gasolina robada.

La incursión del crimen organizado en la industria petrolera no es sólo mediante el robo y comercialización de hidrocarburos: los delincuentes se han convertido en contratistas de Pemex".Ana Lilia Pérez, en su libro Pemex RIP: vida y asesinato de la principal empresa mexicana

"El esquema funciona porque suele haber cómplices dentro de Pemex: alguien autoriza tanto el contrato como la facturación, y los supervisores o están dentro del negocio o miran hacia otro lado esperando que se respeten sus propias transas", añade la periodista en su más reciente libro.

Pérez también sostiene que la aprobación de la reforma energética detonó el robo de combustible y el mercado ilegal de gasolina, además de que la liberalización del mercado hace aún más difícil rastrear la presencia de gasolina robada en el mercado formal.

"El milagro del Santo Niño Huachicolero llegó con la apertura de Pemex a los privados", señala la periodista.

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