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04/02/2018 5:00 AM CST

Emprender fue la respuesta de este joven cuando el cáncer alcanzó a su mamá

Creo un dispositivo similar a un brasier que ayuda a detectar si una mujer padece cáncer de mama.

 Julián Ríos es creador del brasier EVA con el que se pueden hacer detecciones preventivas del cáncer de mama.
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Julián Ríos es creador del brasier EVA con el que se pueden hacer detecciones preventivas del cáncer de mama.

Julián siempre quiso ser un físico teórico, como su héroe Richard Feynman, a quien el precoz inventor admiraba "cuando era más joven", dice en tono irónico. Pero desde que tenía cinco años Julián Ríos tuvo que lidiar de manera muy cercana con el cáncer cuando la enfermedad alcanzó a su madre, y a los 13 años, cuando una fallida mamografía la puso en riesgo, fue que decidió contribuir al combate del padecimiento ayudando en su prevención.

Esto dio origen al proyecto EVA, un dispositivo portable inteligente similar al brasier que actualmente ayuda a detectar anormalidades en los patrones térmicos del cuerpo. Así puede determinar si una mujer padece cáncer de mama de manera certera hasta en 89% de los casos, un índice notable tomando en cuenta que una mastografía normal ofrece un diagnóstico correcto sólo en seis de cada 10 veces.

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¿Cómo era posible que estuviéramos lidiando con un cáncer en fase tres, cuatro, y no en fase uno o cero? Julián Ríos

"Ahí comienzo a cuestionarme: si mi mamá iba a exploraciones semanales y revisiones muy completas en bitácoras, y se había hecho mastografías cada año y radioterapias luego la primera detección, ¿cómo era posible que estuviéramos lidiando con un cáncer en fase tres, cuatro, y no en fase uno o cero?", recuerda en entrevista con el HuffPost.

La creación de Julián es de gran relevancia ya que 8.8 millones de mexicanos murieron a causa de cáncer en el 2015, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), una tendencia que, a decir de la Organización Mundial de la Salud, no sólo prevalecerá sino que se agravará a tal punto de que se estima que para el 2035 haya un aumento de 70% en los casos de cáncer alrededor del mundo.

Para la detección específica del cáncer de mama –el tumor maligno de mayor impacto en la salud de las mujeres, que termina con la vida de 218.24 de cada 100 mil mexicanas–, Julián decidió comenzar investigando los fundamentos de la enfermedad para dar con un método poco invasivo de prevención.

Si hay cáncer de mama, hay mayor flujo de sangre, y hay mayor temperatura.Julián Ríos

"¿Qué es el cáncer? Es cualquier enfermedad que produce anormalmente células. (...) ¿Qué está alimentando a las células de oxígeno y nutrientes para que éstas puedan crecer y reproducirse?: sangre. Si tienes cáncer, las células se rodean de vasos sanguíneos, por lo que cuando crecen, el tumor se rodea de vasos sanguíneos. Es decir: hay un mayor flujo de sangre cuando hay un tumor. ¿Qué significa esto? (...) Al parecer si hay cáncer de mama, hay mayor flujo de sangre, y hay mayor temperatura", explicó.

De ahí que Julián optara por un sensor que detectara el calor de la zona mamaria a través de un bioindicador no invasivo que puede ser monitoreado sin alterar el cuerpo y de una forma bastante confiable. "Fue reducir todo a sus fundamentos, y una vez que comprendimos bien qué era el cáncer en la escala más básica, empezamos a escalar de forma sistemática y lenta hasta llegar a la complejidad mayor y a partir de ahí derivar conclusiones hasta crear este dispositivo".

Internet y una fuente de inspiración

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Para que Julián decidiera crear EVA, el padecimiento de su madre fue crucial, pero a ello se sumaron otros momentos, siendo uno de los principales cuando conoció a un emprendedor que se convertiría también en uno de sus mejores amigos.

"Todo coincide con que Daniel Gómez, otro emprendedor bastante conocido (fundador de Solben), da una plática en mi preparatoria. Daniel tenía el mismo bachillerato, maestros y clases que yo, por lo que cuando termina la plática digo: si este hombre tiene el mismo background que, ¿cómo es posible que haya creado todo eso y yo no haya empezado a tratar de ir encaminado por este lugar?", recuerda.

Fue entonces que comenzó la odisea de crear una startup, y para Julián el giro más natural era uno que ayudara a prevenir enfermedades como la que había atacado a su madre. Gracias a su pasión por la ciencia, el joven era consciente de las tecnologías que estaban surgiendo, como la inteligencia artificial, la revolución en detección de sensores térmicos y circuitos flexibles, entre otros. "El paso fue muy lógico: unir estas tecnologías y maximizarlas para combatir el cáncer de mama".

Así es como junto a dos de sus amigos, Antonio y José, comenzaron a trabajar un verano de 12 a 14 horas al día, hasta tratar de generar un producto mínimo viable.

Los jóvenes emprendedores en México son una vasta realidad. De acuerdo con el Informe Young Business Talents 2017, nuestro país tiene el mayor grado de iniciativa empresarial, dado que 65.34% de sus encuestados refirieron querer iniciar su propio negocio. México fue seguido por Grecia con 48.11% y Portugal, con 46.47%. En este contexto cabe preguntarse: si existe la voluntad del emprendimiento, ¿qué frena a los jóvenes pasar de la intención a la acción?

Julián considera que el peor enemigo de cualquier emprendedor es él mismo. "Al final del día este es un juego de persistencia, y de cuánto deseas tu objetivo. Quien tiene esas dos cosas al máximo no se va a desenfocar ni desanimar".

Generamos una empresa aprendiendo cómo hacer sensores a partir de dibujar en hojas de cobre y meterlas en ácido, y crear un microhornito en casa en un sistema de soldado para circuitos flexibles; no nacimos sabiendo eso. Julián Ríos

Por ello, el joven inventor exhortó a los jóvenes a utiliza los recursos que tienen a la mano de forma efectiva para alcanzar sus metas, entre ellos el internet. "Generamos una empresa aprendiendo cómo hacer sensores a partir de dibujar en hojas de cobre y meterlas en ácido, y crear un microhornito en casa en un sistema de soldado para circuitos flexibles; no nacimos sabiendo eso, y te juro que la universidad no nos enseñó eso. Nos lo enseñó YouTube, Google Patents, libros, investigación y el deseo por continuar saliendo adelante".

Cuando de emprender se trata, para Julián ser joven es una enorme ventaja. "No pierdan el tiempo. Este es el único momento en sus vidas en que fallar es bien visto porque estás aprendiendo, y cuando tienes 30 años fallar es más un estigma que una virtud, y nadie depende económicamente de ti, espero. Tu responsabilidad es mínima; el momento de tomar riesgos es este".