INTERNACIONAL
02/02/2018 11:10 AM CST | Actualizado 02/02/2018 11:14 AM CST

El Día de la Marmota: hay base científica, pero no meteorológica

La tradición se repite cada 2 de febrero.

Brett Carlsen via Getty Images

Cada 2 de febrero, los estadounidenses están pendientes de una marmota llamada Phil, que sale de su madriguera en Punxsutawney, Pennsylvania, supuestamente para ver si el invierno se acaba.

El animal mira a su alrededor. Si ve su sombra, la tradición indica que quedan seis semanas más de invierno. Si es al contrario, la primavera puede adelantarse.

Este año, Phil se ha manifestado y ha mirado a su sombra, lo que significa que faltan seis semanas más de invierno.

Alan Freed / Reuters

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Es cierto que un cielo despejado -con sol, que proyecta sombras como la de Phil-- apunta a viento frío del norte. Phil puede servir como oráculo de primavera, pero científicamente, el propósito real de la marmota no es saber cuánto queda de invierno, sino iniciar su ritual de apareamiento. Está empezando a buscar pareja.

Muchas marmotas machos salen de su madriguera en el Día de la Marmota, pero no ven su sombra, explica Stam Zervanos, profesor emérito de biología en la Universidad Estatal de Pensilvania Berks, en Reading.

Alan Freed / Reuters

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"En esta época del año, los machos salen de sus madrigueras para iniciar la búsqueda de hembras", explicó. "Las hembras salen probablemente siete días más tarde y se quedan en las afueras de su madriguera o tal vez en el interior". Después de que los machos determinan donde están las hembras, ambos sexos regresan a sus madrigueras de invierno y pasan un poco más de tiempo en hibernación.

"En marzo, todos salen juntos, y ahí es cuando se produce el apareamiento", explica a nationalgeographic.com. "Los machos saben exactamente donde están las hembras son, por lo que el apareamiento puede ocurrir muy rápidamente".

El origen del Día de la Marmota es europeo, dice Zervanos. Se relaciona con la Candelaria, una fiesta germana de mediados de invierno que tenía a un erizo como su meteorólogo. Cuando los inmigrantes de habla alemana llegaron a Pennsylvania, la tradición llegó con ellos.

Jason Cohn / Reuters

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