MÉXICO
28/01/2018 6:10 AM CST | Actualizado 28/01/2018 9:38 AM CST

América Latina, región de cárteles

Al menos 600 compañías de escala internacional, nacional, regional o local, fueron señaladas entre 2012 y el primer semestre de 2017 por haber formado parte de conspiraciones con los que debían ser sus competidores para acordar precios.

Ricardo Moraes / Reuters

Más de 600 compañías fueron sancionadas en los últimos seis años en Latinoamérica por acordar con competidoras prácticas como las de aumentar artificialmente el precio de productos y servicios para cobrar la mayor cantidad de dinero a los consumidores. Aunque las autoridades han reforzado la lucha contra esas acciones, están lejos de erradicarlas mientras la sociedad civil comienza a reclamar indemnizaciones a las corporaciones que incurrieron en ilícito.

Una investigación periodística realizada por IDL-Reporteros de Perú y la plataforma de periodismo latinoamericano Connectas, revela que al menos 600 compañías de escala internacional, nacional, regional o local, fueron señaladas entre 2012 y el primer semestre de 2017 por haber formado parte de conspiraciones con los que debían ser sus competidores para acordar precios, repartir mercados, asegurar licitaciones o bloquear la entrada de nuevos actores que les disputaran las ganancias aseguradas.

La cifra se desprende de una detallada revisión de datos publicados por las 14 instituciones estatales de resguardo a la competencia existentes en la región.

Uno de los casos es el del cártel de los pañales, en Colombia, el cual fue denominado así por la prensa local y refería al pacto secreto e ilícito tramado por ejecutivos de los mayores fabricantes del producto desechable para bebés con el fin de controlar a voluntad un mercado de 255 millones de dólares anuales del cual manejaban alrededor de 85 por ciento.

Las compañías involucradas, según las investigaciones del caso, adoptaron un arreglo que encajaba punto a punto con la definición de un cartel empresarial. Acordaron abandonar la competencia entre ellas y por más de 10 años fijaron con vocación monopólica los precios de los pañales. Al bloquear el libre funcionamiento de la oferta y demanda, privaron a la mayoría de las madres y los padres de Colombia de decidir cómo usar su dinero y de ahorrar.

Lejos de ser una excepción en América Latina, el caso de los pañales en Colombia se convirtió en un icono del alcance de los carteles empresariales en el continente.

Las multas aplicadas de 2012 a 2017 han superado los 2 mil 600 millones de dólares. Casi 70 por ciento de esa cantidad corresponde a sanciones impuestas en Brasil, cuyas autoridades ordenaron a empresas y personas involucradas en 54 carteles pagar al fisco aproximadamente mil 800 millones de dólares. La estadística no incluye castigos monetarios aplicados a las empresas investigadas en la Operación Lava Jato. El Consejo de Administración de Defensa Económica, organismo encargado de la lucha contra los carteles en territorio brasileño, no ha concluido las actuaciones con respecto a esas compañías y sus ejecutivos, en muchos casos ya sancionados por jueces penales por delitos relacionados con corrupción. Las pesquisas apuntan a carteles creados por firmas de ingeniería para licitaciones de obras públicas y algunos empresarios involucrados ya firmaron acuerdos de delación.

El gobierno de México, país con la segunda mayor economía latinoamericana después de Brasil, identificó en el período 16 acuerdos colusorios, pero las multas impartidas fueron de 140 millones de dólares. En los casos considerados para el reportaje, se contabilizaron sanciones que podían ser apeladas judicialmente.

Azúcar, cemento, harina, gasolina, pan, pollos, oxígeno líquido, prótesis, medicamentos, extintores de incendio, frutas, vehículos, cerveza, servicios de carga, de aduanas, de construcción, de lecciones de manejo, de transporte terrestre, marítimo o aéreo, de anestesiología y de laboratorio o de salud. En todos esos renglones de la economía latinoamericana han surgido carteles. Desde luego, la lista es mayor y abarca al menos 55 bienes y servicios diferentes, de acuerdo con el examen adelantado para el presente reportaje.

"Lo que se ha visto es solo la punta del iceberg", dijo Antonio Capobiano, experto senior de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que promueve políticas de salvaguarda del libre mercado en la región desde hace 15 años.

Los esfuerzos de las autoridades latinoamericanas se han incrementado y ha aumentado el número de carteles detectados. Sin embargo, la aplicación de la ley no ha alcanzado su mayor potencial. Para lograrlo, se necesita invertir más en las entidades encargadas de regular la competencia".Antonio Capobiano, experto senior de la OCDE.

Más de 2 mil 600 millones de dólares en multas han sido aplicadas por organismos estatales de América Latina contra empresas, entidades privadas y personas que participaron en carteles en industrias como las del papel, cemento, combustible, medicinas, entre otros, desde 2012 hasta el primer semestre de 2017

Los fondos asignados a la Comisión Federal de Competencia Económica de México (Cofece) igualmente se incrementaron en más de 80 por ciento en los últimos tres años. En 2013, el Estado le otorgó entonces a la comisión rango constitucional, autonomía, un organigrama reestructurado y otra denominación. Al año siguiente se emitió una nueva ley para reemplazar la que había regido desde 1992. Los cambios suponían un "reto monumental" para Cofece, según dijo en ese momento Enrique Solana, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicio y Turismo. El desafío era precisamente impulsar la competencia en un país que tenía solo dos décadas de trabajo en la creación de una cultura al respecto. Cálculos de expertos mexicanos como Luis Alberto Ibarra indican que los desbalances del libre mercado provocan pérdidas de bienestar social equivalentes a 40 por ciento del gasto de las familias.

En esta liga puedes leer la investigación íntegra de Connectas.