INTERNACIONAL
24/12/2017 12:33 PM CST | Actualizado 24/12/2017 12:33 PM CST

Gritos de alegría en la primera misa de Navidad en Mosul desde que fue liberada del Estado Islámico

Esta misa de Navidad, la primera en la ciudad desde mayo de 2014, "firma el regreso de la vida a Mosul", asegura un cristiano.

Ahmad Muwafaq/AFP


Este año, la alegría volvió a la ciudad iraquí de Mosul para la primera misa de Navidad desde la derrota de los yihadistas del grupo terrorista Estado Islámico, que en tres años que la ocuparon dejaron muerte y destrucción.

Cinco meses después de la "liberación" de la segunda ciudad más poblada de Irak, la misa en la iglesia de San Pablo comenzó entonando el himno nacional y en medio de yuyos (grito con el que las mujeres expresan alegría).

Entre los asistentes, Hosam Abud, de 48 años y en silla de ruedas, está contento de oír misa por primera vez desde que regresó a Mosul a principios de mes. Cuando el Estado Islámico se apoderó de la ciudad en junio de 2014, él se refugió en el vecino Kurdistán iraquí.

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Los iraquíes llegan para una misa de Navidad en la iglesia de San Pablo, en Mosul, el 24 de diciembre de 2017.

Esta misa de Navidad, la primera en la ciudad desde mayo de 2014, "firma el regreso de la vida a Mosul", asegura.

"Con esta misa, enviamos un mensaje de paz y de amor porque Cristo es el mensajero de la paz y sin paz no hay vida", dijo el patriarca de la iglesia católica caldea, monseñor Louis Sako, que celebraba el oficio.

Los habitantes de la ciudad se involucraron en la reconstrucción de la iglesia de San Pablo, la única abierta en la ciudad, e instalaron cortinas blancas y rojas para ocultar las huellas de la guerra y poder celebrar la Navidad después de tres años.

Ahmad Muwafaq/AFP
La primera misa de Navidad en cuatro años, en la iglesia de San Pablo, en Mosul, Irak.

En medio de velas, abetos y sábanas blancas para tapar los agujeros en las vidrieras dañadas por los combates y las explosiones, los habitantes musulmanes acompañaron en este día a los fieles cristianos.

Para Farqad Malko, quien volvió hace un mes a la ciudad, la celebración es una manera de demostrar que "todos los habitantes de Mosul son hermanos, sea cual sea su religión, su etnia y a pesar de todos los daños y los sufrimientos que les infligieron".

Con información de AFP.