UN MUNDO MEJOR
22/12/2017 3:53 PM CST | Actualizado 22/12/2017 4:04 PM CST

Seis hombres intentan adivinar si estas situaciones son porno o historias de acoso

Cuál es el papel que juegan los hombres en la lucha contra la violencia sexual.

¿Porno o historias de #MeToo?

Esa es la pregunta que dos cineastas le hicieron recientemente a un grupo de hombres, como parte de su nuevo proyecto de video titulado "Be Frank". Creado por los nativos holandeses Damayanti Dipayana y Camilla Borel-Rinkes, "Be Frank" es una película de siete minutos en la que los hombres discuten acerca del #MeToo, y el papel que los hombres pueden jugar en la lucha contra la violencia sexual.

"El objetivo del proyecto es cerrar la brecha y permitir a los hombres ser parte de la conversación y la solución", dijo Dipayana a HuffPost.

"Además, ser holandés quizá tenga mucho que ver con eso... Sabemos que somos bastante francos sobre cualquier tema", explicó.

En el clip "Be Frank", Dipayana y Borel-Rinkes le pidieron a seis hombres que leyeran diferentes historias y después adivinaran si la situación se trataba de un guión de película pornográfica o de una historia del movimiento #MeToo.

La campaña #MeToo, creada originalmente por la activista Tarana Burke, ha provocado recientemente un cambio cultural sobre cómo lidiar con la violencia sexual en todo el mundo.

Aunque al final del clip se aclara que todas las historias eran guiones pornográficos, a muchos de los participantes les costó trabajo diferenciar cuáles escenas eran pornográficas y cuáles agresiones sexuales.

La última imagen del clip contiene una estadística que resume bien el problema: "88.2% de las escenas contienen algún tipo de agresión física contra las mujeres".

La representación de la violencia contra las mujeres en el porno ha sido motivo de discusión durante mucho tiempo. Hay quienes creen que el porno perpetúa la cultura de la violación y la violencia contra las mujeres, al retratarlas repetidamente en situaciones sexuales degradantes o no consensuadas. Otros creen que la pornografía puede ser una salida sexual saludable y necesaria para muchos espectadores.

Principalmente, todo se reduciría al hecho de que la pornografía es vista como un sustituto de la educación sexual para muchos hombres jóvenes, debido a la evidente falta de programas integrales de educación sexual en Estados Unidos.

"Las estadísticas y las historias #MeToo son desalentadoras y abrumadoras, pero también resultaron en mi determinación de hablar y ayudar a encontrar soluciones", dijo Borel-Rinkes al HuffPost.

"Damayanti y yo creemos firmemente que estas no son solo historias de las que hablarán las mujeres. Hay muchas cosas concretas que los "buenos muchachos" pueden hacer para ayudar a mejorar el contexto en el que viven las mujeres, y ha llegado el momento de que se unan a la conversación ".

Este artículo se publicó originalmente en The HuffPost EU.