MÉXICO
15/12/2017 2:26 AM CST | Actualizado 15/12/2017 10:34 AM CST

Un Senado "sordo" aprueba Ley de Seguridad Interior con votos del PRI y PAN

En una maratónica sesión, la Cámara Alta avaló en lo general la polémica ley -con 76 votos a favor, 44 en contra y 3 abstenciones-, a pesar de que la izquierda se negaba a votarla. "Es poner orden", señalaron el PRI y sus aliados. "Es la imposición del autoritarismo", reviró la oposición.

Ginnette Riquelme / Reuters

Fueron horas de debate sin sentido. La suerte estaba ya echada desde antes de comenzar la sesión del Senado en que terminaría aprobándose la Ley de Seguridad Interior. Una discusión de sordos en un país cuyos legisladores no quisieron escuchar ni a 250 organizaciones civiles, ni a los rectores de las universidades, ni la opinión de académicos nacionales y extranjeros, ni las advertencias de la CNDH y los órganos estatales de derechos humanos de todo el país, ni los señalamientos de Naciones Unidas, ni tampoco de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, aún cuando legalmente México está comprometido a respetar los acuerdos internacionales de derechos humanos.

Un Senado que ni siquiera se escuchó a sí mismo, tal como ocurrió con las recomendaciones de su propio instituto de investigación: el Instituto Belisario Domínguez, el cual consideró que la militarización de la seguridad pública "detonó una posterior ola de violencia".

Un Senado que tampoco escuchó el llamado de dos mexicanos premiados por el mismo gobierno: ni al Premio Nacional de Derecho Humanos 2017, Miguel Álvarez Gándara, ni a la bióloga Julia Carabias, premiada con la Medalla Belisario Domínguez entregada por el Senado, quienes pidieron al Congreso no aprobar la iniciativa. Mucho menos atendieron el llamado de los actores Diego Luna y Gael García, quienes se pronunciaron como parte del colectivo #SeguridadSinGuerra, ni tampoco el llamado de los obispos de la Iglesia católica.

Un Senado donde los senadores del PRI y PAN que votaron a favor de la iniciativa, sólo escucharon los argumentos de los gobernadores del PRI y PAN que se pronunciaron a favor de la polémica ley, la cual, dicho sea de paso, ha sido criticado porque permite a los mandatarios evadir parte de su responsabilidad en tareas de seguridad pública. La otra opinión de peso fue la de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, que cabildearon durante un año la aprobación de dicha ley.

La crónica anunciada de lo que algunos politólogos han calificado como un "golpe militar", operado desde el Congreso e impulsado por el PRI y sus aliados (incluyendo a un amplio sector del PAN, que votó dividido), donde la opinión de los altos mandos de las fuerzas armadas terminó por imponerse sobre la inconformidad de los ciudadanos.

La aprobación en lo general con 76 votos a favor, 44 en contra y tres abstenciones, alrededor de las 3:00 de la madrugada y tras más de 12 horas de discusión en el pleno (las diferencias respecto a la imagen se deben a que algunos votos fueron registrados en el tablero electrónico). Dicha aprobación se dio a pesar de que la izquierda se negaba a votar la iniciativa, alegando faltas al procedimiento. Sin embargo, al ser reservados todos los artículos de la ley, todavía continuó hasta pasadas de las 6:00 horas la votación en lo particular.

Twitter

Esto, aún a pesar de que dos de los principales impulsores y redactores de la Ley de Seguridad Interior, el diputado priista César Camacho Quiroz, y el panista Roberto Gil Zuarth, reconocieron públicamente que dicha iniciativa no acabará con los problemas de seguridad pública que han convertido a 2017 en el año más violento del que se tenga registro desde la Revolución Mexicana.

En estos términos se dio la maratónica discusión que terminó con un resultado cantado, tras la manera en que los autoproclamados "rebeldes del PAN" (afines al expresidente Felipe Calderón), fueron el factor decisivo que permitió al PRI, PVEM y Nueva Alianza sacar la polémica ley pese a las críticas del PRD, PT-Morena y un otro sector del PAN.

Cuartoscuro

PRI: "¡No se militarizan las calles, se pone orden!"

La priista Cristina Díaz aseguró que "se ha hecho un uso responsable de las fuerzas armadas en esta última década". Indicó que la LSI se apega a los estándares internacionales de derechos humanos. Esto, a pesar de que todos los organismos internacionales en la materia han dicho lo contrario. Señaló que la intervención de las fuerzas armadas está acotada por la declaratoria de Seguridad Interior, pero reconoció que "puede ser controvertido constitucionalmente".

Agregó que el propósito de esta ley no es utilizar a las fuerzas armadas "en acciones permanentes". Díaz concluyó que la ley "tiene como fin garantizar un México en paz, el respeto a los derechos humanos y el desarrollo democrático". "¡No se militarizan las calles, se pone orden!", gritó la presidenta de la Comisión de Gobernación al concluir su intervención.

El senador Ernesto Gándara señaló que el texto se modificó para dejar claro que se garantizarán derechos humanos en la Constitución y tratados internacionales firmados.

Otro priista, Ricardo Barroso, indicó que la ley busca garantizar que la actuación de las fuerzas armadas sea con apego a los derechos humanos. También aseguró que en la última década las fuerzas armadas han contribuido a "preservar la gobernabilidad democrática", aún cuando reconoció necesario dar certeza jurídica a las fuerzas armadas.

"Esta ley no resuelve los problemas de seguridad, no es su objeto", señaló el senador tamaulipeco Manuel Cavazos Lerma.

Los "rebeldes del PAN" y otros blanquiazules convecidos de la LSI

Uno de los más entusiastas defensores de la Ley de Seguridad Interior, por parte del PAN, fue el poblano Javier Lozano. "Si alguien estima que aquí se están vulnerando principios, que presente una acción de insconstitucionalidad", afirmó. "Aquí mienten quienes dicen que se vulneran derechos humanos fundamentales; mienten quienes dicen que se cancela el principio de máxima publicidad", señaló Lozano, quien remató: "qué pena que se diga que nos estamos precipitando, que trabajamos en lo oscurito, cuando llevamos 10 años en este tema".

"Los primeros en violar los derechos humanos son los delincuentes", soltó Roberto Gil Zuarth. Señaló además que la ley regula una función presidencial, una facultad exclusiva del presidente y puntualiza que México no se puede dar el lujo de restar presión a la delincuencia organizada.

El también panista Fernando Torres Graciano señaló: "ayer debatimos cerca de 9 horas sobre la ley y buscamos hacer modificaciones con recomendaciones. No se puede decir que esta ley no se conoció". Indicó que se hicieron modificaciones para que se pueda impugnar declaratoria de Seguridad Interior del presidente por parte de autoridades locales y que nunca se aplique la fuerza a las protestas sociales o de carácter político o electoral.

La también panista Mariana Gómez del Campo, prima de la presidenciable Margarita Zavala (esposa de Felipe Calderón), señaló que la LSI es absolutamente perfectible pero es un paso para eliminar la discrecionalidad de la intervención militar en tareas de seguridad, la cual debe complementarse con mando mixto. "A la gente no le interesa quiénes hagan la labor de seguridad siempre y cuando se haga de manera eficaz", dijo.

El otro PAN: Ley de Seguridad Interior es un golpe al pacto federal

Uno de los panistas más críticos con la LSI fue el guanajuatense Juan Carlos Romero Hicks. Advirtió que "crean un falso debate quienes afirman que estar en contra de la LSI equivale a estar en contra de las fuerzas armadas. Estas merecen tanta certidumbre como la sociedad por la que han de velar y el proyecto no garantiza ese equilibrio. Mi voto, reitero, será en contra", afirmó.

"La Ley de Seguridad Interior que se propone es la joya del fracaso de la administración del presidente Enrique Peña Nieto", dijo por su parte el senador panista Víctor Hermosillo, quien también señaló que la aprobación de dicha ley implica un golpe al pacto federal.

"En lugar de haberse reducido la violencia y la inseguridad, estamos peor que nunca", dijo la panista Laura Rojas, quien enfatizó que se podría "haber generado un mucho mejor producto legislativo. No podemos reconocer las aportaciones de organismos internacionales en otros procesos y ahora desconocer las preocupaciones sobre esta ley".

La oposición del bloque PT-Morena: "es una nueva modalidad de totalitarismo"

Benjamín Robles Montoya, de la bancada PT-Morena, fue tajante al asegurar que si bien todos los legisladores desean el bienestar de las fuerzas armadas, "no queremos que el Ejército gobierne este país". Y agregó: "a los mexicanos no nos engañan, no quieran burlarse de la inteligencia del pueblo, porque esa es una de las principales características de los regímenes despóticos, como el que pretenden los senadores de PRI y sus aliados imponerle a este país".

Alejandro Encinas, cercano a la bancada PT-Morena, calificó como "un grave error histórico y una regresión en nuestra incipiente democracia" la aprobación de la LSI ante la falta de controles sobre las fuerzas armadas.

"Hasta el día de hoy, después de una década de intervención de las fuerzas armadas en temas de seguridad pública que competen estrictamente a la autoridad civil, las fuerzas armadas no han informado de su desempeño en sus tareas hasta ahora realizadas en el combate a la delincuencia organizada, los problemas que han enfrentado de relajamiento de disciplina militar, el número de deserciones registradas, el número de elementos de las fuerzas especiales que se han incorporado a los grupos delictivos, los problemas de corrupción y penetración de las organizaciones criminales en los mandos y tropas de las fuerzas armadas, ni la violación de derechos humanos en que han incurrido algunos de sus elementos, ni las sanciones que se han impuesto", señaló.

"Como nunca hemos visto la mayor oposición a una ley en este país. Ni la reforma energética generó tanta inconformidad", apuntó Encinas. "No queremos una nueva Guerra Sucia en el proceso electoral de 2018", dijo. Añadió que el dictamen "convierte la excepción en ley y se entrega el control político y el mando territorial a las fuerzas armadas. Es una nueva modalidad de totalitarismo que ya se ha aplicado en otras países de América Latina. Estas medidas son las que llevaron los gobiernos dictatoriales en Centro y Sudamérica hace ya varias décadas pero que ahora adoptan nuevas modalidad, esta modalidad totalitaria y autoritaria que representa el golpe legislativo".

Por su parte, Dolores Padierna indicó que el recuento de cifras evidencia, no solo la inexistente de estrategia de seguridad, sino la ineficacia de la intervención de las fuerzas armadas realizando tareas de prevención, de seguridad y de persecución de delitos. "Resulta inadmisible suponer que con la implementación del modelo de seguridad militarizado, los males desaparecerán de la noche a la mañana", señaló.

El senador Mario Delgado aprovechó su intervención en tribuna para poner un video del colectivo #SeguridadSinGuerra donde dan su testimonio algunas víctimas de los abusos militares.

"Con esta ley o sin ella, el Ejército no ganará la guerra contra el narcotráfico", señaló Miguel Barbosa. El poblano también aclaró al panista Gil Zuarth que los delincuentes cometen delitos y las autoridades violan derechos humanos, comentario que levantó polémica.

"¡Es una ley de mierda!", espetó Layda Sansores. "Es preludio de dictadura, la militarización del país, lo quieran reconocer o no".

PRD: No se hizo caso a organizaciones

La perredista Angélica de la Peña intentó suspender el debate de la Ley de Seguridad Interior, para devolverla a comisiones, pero perdió la votación con 39 votos a favor y 69 en contra. Señaló que este es "el debate más importante que dará esta legislatura" y que "se ha dicho que en este proceso se tomó en consideración preocupaciones, pero en realidad no se debatió".

Mientras tanto, el coordinador de la bancada del PRD, Luis Sánchez, señaló que habrá acción de inconstitucionalidad si se aprueba la LSI. "No nos vengan a decir que con esta ley se va solucionar el problema de seguridad", dijo. "Se reconoce con esta ley que se ha fracasado desde el Estado en la estrategia de seguridad", agregó.

A las 6:10 del jueves, se aprobó el dictamen de la Ley de Seguridad Interior en lo general y particular con 71 votos a favor, 34 en contra y 3 abstenciones.

Twitter

El receso en la Cámara de Diputados se prolongó hasta las 8:30 de la mañana con el fin de dar tiempo al Senado para terminar de procesar la Ley de Seguridad Interior para remitirla inmediatamente a San Lázaro para volver a aprobar la minuta, con los cambios mínimos realizados en la Cámara Alta. Un mero trámite con el que la aprobación de la ley será definitivo.

::.