UN MUNDO MEJOR
09/12/2017 5:00 AM CST

Santa Claus nunca había sido testigo de tanto escepticismo en Navidad

Las palabras de este niño de seis años te harán reflexionar sobre tu inocencia.

Getty Images/iStockphoto

La Navidad es una época de ilusión. Dar, recibir, sonreír, cantar. Nos encanta. Pero no pasa lo mismo con todos. Los grinchs de la navidad andan por todos lados plantándole cara a la fiesta.

Por ejemplo, aquellos a que no creen más en un tal Santa Claus que deja regalos bajo el árbol.

A este niño de seis años le tocó abrir los ojos desde muy temprano. Y en una tarea escolar le obligaron a escribir una carta dirigida a Santa. Obviamente que sacaría todo su odio contenido.

En la escuela le pidieron a mi escéptico hijo de seis años que le escribiera una carta a Santa. Lo hizo.

"Querido Santa, solo hago esto por el colegio. Sé que tu lista de niños malos está vacía, la lista de niños buenos también. Tu vida está vacía. No sabes los problemas que he tenido en mi vida. Adiós.

Con cariño,

No te voy a decir mi nombre".

Eso, señores, es enojo.

La mamá el pequeño publicó la carta en su cuenta de Twitter, donde hasta ahora ha conseguido más de 41 mil retweets y más de 121 mil me gusta.

El niño ilustró la carta con una mezcla de dibujos de calaveras, demonios, árboles de navidad y coronas de muérdago.

Si ese pequeño tiene tanta desconfianza en el secreto mejor guardado de la Navidad, qué nos deja a los mayores.

Es tanto su enojo que termina diciéndole: "No te voy a decir mi nombre".

A la madre le provocó tanta gracia el mensaje de su hijo que después de compartirlo en Twitter, le dijo a sus seguidores cuáles eran esos problemas que había tenido en su vida: su hermano.

P.D: ¿Los 'problemas' en su vida? Su hermano. No llamen a servicios sociales.

En una entrevista que su padre ofreció a redbookmag explicó que el pequeño "no es cínico, de hecho, es un tipo realmente sentimental". Y que contrario a lo que pueda parecer en la carta, él "es el primero en insistir en que decoremos la casa y comience a sonar música navideña".

La madre agregó:

Los últimos días han sido una locura. Solo quiero decir una cosa más sobre mi pequeño escéptico: él es un niño maravilloso, brillante, dulce, feliz y compasivo, que ama a su hermano y a su perro y que AMA las fiestas. A él solo le gusta que los adultos lo tomen en serio. :)

La madurez de este niño no tiene desperdicio.