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17/11/2017 5:07 AM CST | Actualizado 21/11/2017 11:09 AM CST

En México aún falta luz y esta iniciativa la lleva en botellas de PET

Litro de Luz cuenta con cuatro productos: la lámpara de mano, un panel solar, batería y lámpara LED.

Aunque a estas alturas contar con luz parece un derecho fundamental, la realidad es otra: en el mundo 1,060 millones de personas viven actualmente sin electricidad, de acuerdo con datos del Banco Mundial, y aunque en México esta energía es accesible para 99.2% de la población, se estima que, al menos, hay medio millón de personas que viven en la penumbra en comunidades rurales e indígenas.

Sin embargo, la oscuridad no es la única consecuencia de carecer de energía eléctrica. El Banco Mundial refiere que 3,000 millones de personas dependen de la leña u otra biomasa para cocinar y obtener calefacción y luz, actividades que generan contaminación atmosférica y del aire en lugares cerrados, un problema que causa alrededor de 4.3 millones de muertes todos los años.

En el caso de México, si bien se puede hablar de un buen nivel de acceso, hay dos importantes deficiencias: las variaciones de la energía y una disponibilidad óptima, consideró Benjamín Córdova, director general de Litro de Luz México.

"La deficiencia por variaciones de energía tiene que ver con que la energía que hay es de tan baja calidad que los aparatos y focos que tenemos constantemente corren peligro de que se fundan, y esto hace que la gente gaste mucho", explicó en entrevista con el HuffPost México.

La otra, agregó, es que a pesar de una buena disponibilidad y variación de energía eléctrica, existe un problema de luz en las áreas públicas, no hay la cantidad de lámparas necesarias para la comunidad.

"Las comunidades a veces van a oscuras literalmente porque tienen una lámpara pública por cada 50 o más metros; lo ideal es que esté cada 20 metros, máximo. Y en estas comunidades de repente hay caminos donde los chicos salen de la escuela, por ejemplo, y no tienen iluminación suficiente para los caminos. Eso convierte a las comunidades en lugares de riesgo por la criminalidad, y otros peligros como los geográficos, como una lluvia, porque ya no se ve nada, no saben por dónde van", dijo.

Solución sustentable

RAUL ARBOLEDA via Getty Images
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La organización que Benjamín encabeza busca combatir el problema de la falta de iluminación de una manera sustentable, mediante la cual las botellas PET tienen una segunda vida útil y llevan luz a quienes lo necesitan.

La idea tuvo su origen en Brasil, cuando el mecánico sudamerican Alfredo Moser colgó una lámpara hecha con estos materiales durante un apagón, y pronto se extendió la idea que la iniciativa My Shelter Foundation instauró en otras partes.

En Madrid, en una comunidad de gitanos el programa piloto de Litro de Luz utilizaba tecnología de luminiscencia con agua a través de un método óptico-mecánico; la botella de PET se llenaba con agua, un poco de cloro y se pasaba por el techo del techo de una casa. Con ayuda del sol, mediante la refracción óptica, se hacía hacia el interior de la casa un foco de 65 a 75 watts.

Sin embargo, el problema radicaba en que cuando se iba el sol, también lo hacía la luz.

Fue cuando la compañía se alió con Alejandro Domínguez, un entusiasta del tema que hacía sus proyectos de forma independiente, que se empezó a invertir en la investigación de los sistemas para que esta iluminación creciera en potencia y capacidad. Fue así que lograron desarrollar un controlador mexicano que, mediante un sistema de paneles solares, lámparas les y una batería de 6 volts, podría generar 120 watts de potencia lumínica.

A la fecha, Litro de Luz cuenta con cuatro productos: la lámpara de mano, que funciona para iluminar interiores y exteriores, y cuyos materiales son una botella de PET, un panel solar, batería y lámpara LED; la lámpara de día, que como su nombre indica, funciona para iluminar interiores cuando hay sol, y que es el proyecto inicial que se probó en Madrid, funcionando únicamente con una botella PET, agua y cloro; la lámpara de noche, pensada para iluminar sólo interiores y cuyos materiales son una botella de PET, un panel solar, batería y lámpara LED; y los postes de luz para áreas públicas, que requieren de botellas PET, paneles solares, baterías, lámparas LED y tubos de PVC.

Actualmente la iniciativa está presente en países como Kenya, Colombia, Honduras y México, y la intención es lanzar un sitio mediante el cual la gente adquiera estos sistemas para instaurarlos en comunidades que hagan falta. "Hay una gran área de oportunidad. Incluso para muchas personas que tienen sus casas, serviría en casos de tecnología deficiente", dijo Benjamín.