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16/11/2017 6:10 PM CST | Actualizado 18/11/2017 7:54 PM CST

Creó un robot idéntico a él con un propósito: descubrir si albergaría su esencia

A través de androides, Hiroshi Ishiguro cree que podríamos “existir a distancia”.

Hiroshi Ishiguro pareciera hablar de los primeros pasos hacia la inmortalidad o al menos, una faceta de ella, cuando se refiere a su proyecto Geminoid: androides que capturan, procesan y transmiten la esencia de una persona, desde sus gestos y expresiones hasta su apariencia física.

A estos androides los llamó geminoides. Parecen personas y también se comportan como sus humanos fuente, el término que a Hiroshi le gusta usar para llamar a las personas en las que se basan estos robots.

El ingeniero japonés está tan convencido del potencial de su obra que incluso tiene una réplica robótica de sí mismo.

http://www.geminoid.jp/

"¿Por qué estoy haciendo una copia de mí mismo? Bueno, el propósito es primero tener una mayor visión para entender y mejorar las interacciones humano-robot, pero el principal objetivo son aplicaciones prácticas. Por ejemplo, puedo enviar la copia de mí mismo a otro país para dar una charla, y así amplificar mi presencia", explicó en entrevista con el HuffPost México.

El trabajo del genio de la robótica data de una década atrás, pero aun en sus primeras etapas se percibe como una obra adelantada a su tiempo. En el documento 'Geminoid: Tele-operated Android of an Existent Person', Hiroshi explica que la tecnología de inteligencia artificial disponible para desarrollar "cerebros" parecidos a los humanos aún es limitada, y por ello, las conversaciones con robots no son factibles.

No obstante, una solución a este problema es el desarrollo de un sistema híbrido usando técnicas de teleoperación, que, a través de internet, permitirían a su operador tener una conversación de largo aliento con otras personas. "Si accedemos a un androide de esta manera (...) podemos existir a distancia", dijo.

Conócete a ti mismo

Huffpost México / Francisco Cedano Lima

Durante su presentación en la quinta edición del festival de emprendimiento INCmty, el doctor Hiroshi apuntó un hallazgo muy importante: mediante la interacción con robots, los humanos pueden "sentir" o percibir los corazones o conciencia de otras personas, aun cuando la interacción se hace a través de una computadora. "El objetivo es crear un robot que active la imaginación del usuario.

Para ello, el ingeniero japonés refirió que deben darse las condiciones mínimas para transferir la presencia humana, y esto se logra mediante la combinación de diversos factores que aluden a la persona transferida, por llamarlo de algún modo.

En este sentido, hay cuatro combinaciones fundamentales para activar la imaginación de una persona y emular la presencia de alguien más mediante una conversación: la voz y la sensación táctil; apariencia y sensación táctil; olor y sensación táctil, o bien, voz y olor.

De ahí que, operar a distancia una versión robot de sí mismo resultó en una serie de interesantes hallazgos para el ingeniero japonés, incluso a nivel personal.

Huffpost México / Francisco Cedano Lima

"Cuando vi al geminoid estático, fue como verme a un espejo. Sin embargo, cuando se movió no lucía como yo a pesar de haber copiado mis movimientos. Esto significa que no identificamos objetivamente nuestros movimientos inconscientes por nuestra cuenta".

Además, Hiroshi se percató de que, al operar a su yo robot, adaptaba sus movimientos a los del geminoide; es decir, inconscientemente buscaba que sus gestos se asemejaran lo más posible. No obstante, lo más destacable sobre esta etapa es cómo las personas que conversaban con el geminoid de Hiroshi asumían que estaban entablando una conversación con el verdadero Hiroshi.

"En menos de cinco minutos, mi visitante (la persona que interactúa con el geminoid) y yo pudimos conversar a través del geminoid. El visitante habla al geminoid como si en verdad lo hiciera conmigo", lo cual resultó interesante debido a que también ocurría con gente que conocía bien al propio Hiroshi.

Estas situaciones llevan a una pregunta muy particular: ¿se puede separar la consciencia y el cuerpo de una persona? ¿Pueden coexistir de manera independiente? Al usar el geminoid, refiere Hiroshi, "podemos sistemáticamente entender a los humanos".

Humanos y robots

http://www.geminoid.jp/

Al platicar con apasionados de la robótica como Hiroshi Ishiguro es imposible no plantear la pregunta que la ciencia ficción ha puesto sobre la mesa desde sus primeras obras: ¿robots y humanos coexistirán en paz por siempre?

Para el ingeniero japonés, la tecnología es parte de lo que nos hace humanos y lo que nos diferencia del resto de los animales. "Es parte de nuestra evolución; desde que un simio uso una herramienta, se diferenció de otros", consideró.

Por ello, el futuro de la relación entre humanos y robots será cooperativa, y considera poco probable que tenga implicaciones destructivas. "Los robots trabajarán con nosotros, no robarán nuestros empleos".

En cuanto a si esta relación podría llegar a instancias sentimentales, para Hiroshi todo es posible. "Hay todo tipo de gente viviendo en este mundo, ¿sabes? Depende de la gente, pero es importante tener las posibilidades", concluyó en tono irónico.