MÉXICO
15/11/2017 7:34 PM CST | Actualizado 15/11/2017 8:58 PM CST

Ya son 6 meses del asesinato de Javier Valdez, ésta es la realidad de los periodistas en México

En México, donde el presidente asegura que la sociedad 'bullea' a las autoridades, la tasa de impunidad en casos de agresiones a periodistas es del 99.7%.

AOL

Periodistas y activistas se manifestaron este miércoles ante el Congreso del estado de Sinaloa para denunciar la falta de avances en las investigaciones del asesinato del reportero y escritor Javier Valdez, sucedido hace seis meses.

Aquel fatídico 15 de mayo, acribillaron a Valdez mientras conducía su camioneta a plena luz del día en Sinaloa. Su trabajo, que abordó asuntos de narcotrágico, fue reconocido internacionalmente.

"¡justicia!, ¡justicia!", se escucharon fuera del Congreso donde se encontraba el gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz.

Los manifestantes colocaron cruces rojas de madera al exterior del inmueble. Ismael Bojórquez, director de Ríodoce, denunció que a seis meses del asesinato de Valdez aún no tienen resultados de la investigación que realiza la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos en contra de la Libertad de Expresión de la Procuraduría General (fiscalía).

"Nos han dado a conocer algunas cosas pero no vemos solidez en la investigación. Mientras más tiempo pase más tierra le va a caer al caso y va a ser muy difícil (...) el crimen de Javier, por el alto impacto que tuvo a nivel nacional e internacional, tiene que aclararse", dijo Bojórquez.

Sostiene que entre las líneas de investigación sobre el móvil del crimen, no descartan la participación del crimen organizado. Antes de ser asesinado, Valdez publicó una entrevista con uno de los jefes del cartel de Sinaloa, rival de los hijos de su antiguo líder, Joaquín "El Chapo" Guzmán, por el control de la organización, desde que el capo fue capturado y extraditado en enero a Estados Unidos.

La amenaza de ejercer el periodismo en México

Vivimos en un país en el que un periodista es agredido cada 15.7 horas. De acuerdo con la edición (2017) de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa realizada por Reporteros sin Fronteras (RSF), la situación de la libertad de prensa es muy grave, mucho más en México.

RSF

En 2002, segundo año de primera administración panista dirigida pro Vicente Fox, México ocupaba el lugar 75 en la clasificación sobre seguridad para ejercer el oficio periodístico. Actualmente caímos al sitio 147 (de 180). En 2016 fueron asesinados en el país 10 periodistas y en 2017 las cosas no van mejor.

De acuerdo con el barómetro de RSF, en lo que va del 2017 han asesinado a 49 periodistas y ocho colaboradores, mientras que han encarcelado a 178 periodistas y 16 colaboradores. Pero la libertad de expresión está comprometida en ambas direcciones, pues no sólo los productores de información son agraviados, sino también aquellos que quieren acceder a ella. Según el mismo barómetro, cinco internautas han sido asesinados y 123 encarcelados.

A pesar de que la omisión, o muchas veces la presunta participación, de las autoridades parece generalizada, en estados como Veracruz, Guerrero, Michoacán, Quintana Roo, Coahuila, Guerrero y Tamaulipas las condiciones de vulnerabilidad para los periodistas son mayores.

De acuerdo con el reporte del primer semestre del año realizado por Artículo 19, se presume que el 50.7% de las agresiones fueron ejecutadas por funcionarios públicos (140 de 276).

Artículo 19
Otros crímenes: impunidad y omisión de la autoridad

La Fiscalía para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), se tiene el registro tiene el registro de 798 denuncias por agresiones en contra de periodistas de julio del 2010 al 31 de diciembre de 2016, 47 de esas demandas tienen que ver con asesinato.

De acuerdo con la respuesta a una solicitud de transparencia hecha por Animal Político, la FEADLE aseguró que de esos 798 sólo han prosperados tres sentencias condenatorias: una, en el año 2012; y otras dos en 2016. Es decir, el 99.7% de las agresiones no tiene consecuencia alguna.

El terrero de impunidad es fertil para la violencia, sobre todo en perjurio de aquellos que cuestionan, señalan y exhiben casos de corrupción, como cada uno de los periodistas que han fallecido en los últimos sexenios.