UN MUNDO MEJOR
25/10/2017 3:35 PM CDT | Actualizado 25/10/2017 3:41 PM CDT

El lado violento de la maternidad y el embarazo

Las artistas de "Radical Women" cuestionan la realidad del parto y la maternidad, sin importar que tan dolorosa, fea, confusa o llena de tabúes pueda ser.

Marta María Pérez.

En 1985, la artista nacida en Cuba y habitante actual de México, Marta María Pérez tomó una foto de ella misma sosteniendo un cuchillo frente a su vientre embarazado. La foto en blanco y negro muestra a la futura madre sólo sosteniendo un cuchillo, no aparece su cabeza, ni conocemos su identidad.

Es una representación desgarradora de la maternidad, muy alejada de las encantadoras e idealizadas imágenes que prevalecen en redes sociales y revistas de estilo de vida: Ese tipo de fotografías que sugieren que las madres son —y deben ser— dóciles, hogareñas, intachables y, con frecuencia, blancas.

"Cuando vi esta foto, inmediatamente pensé en la película Psicosis, comentó la escritora NeKelia Henderson en su texto de 2010, sobre el trabajo de Pérez.

"Bueno, en su versión de maternidad".

La foto de Pérez es parte de "Radical Women: Latin American Art, 1960-1985", que es una amplia reseña del trabajo de las mujeres latinxs, que se expone actualmente en el Hammer Museum de Los Ángeles.

Las artistas presentan un cuadro que difiere del modelo típico de la maternidad: gozoso y libre de complicaciones y conflicto. En vez de eso, estas madres son políticas, llenas de ira, salaces, francas, espirituales y experimentales. Sus imágenes de maternidad están abiertas al dolor y al amor, a la verdad y a la fantasía, al horror y a la tranquilidad.

Como lo explica la curadora invitada del Hammer, Andrea Giunta, quien organizó la exposición junto con Cecilia Fajardo-Hill: "Su propuesta es de maternidades más realistas, que se cruzan con diferentes registros culturales, sociales y políticos".

Colección de Lourdes Grobet (México, b. 1940).

La amenazante foto del desnudo de Pérez se llama "No matar ni ver matar animales". El título, explica la artista al HuffPost, hace referencia a la superstición afrocubana de que una mujer embarazada que mata un animal o mira cuando lo hacen dará a luz a un niño con instintos violentos o criminales.

Este mito nos hace pensar en la creencia que tenían los hombres filósofos y médicos de los siglos XVII y XVIII de que la imaginación desconocida de una mujer embarazada podía afectar, y potencialmente infectar, al niño que se formaba dentro de ella: Si una madre experimentaba fuertes impresiones, hambre o lujuria, su niño podría tener deformidades físicas, pensaban los expertos.

Así era como nacían niños con alguna discapacidad o algún padecimiento, se culpaba a la "imaginación monstruosa" de la madre. Cuando algo se presentaba mal en un niño recién nacido, los científicos y filósofos hombres decían: "¿Qué terrible antojo materno produjo este monstruo?", según la profesora de Princeton Marie-Hélène Huet.

Una versión de esta ansiedad misógina prevalece hoy en día debido a una serie de creencias y supersticiones espirituales que persisten, incluyendo las de la Santería, religión que profesa Pérez pero que también cuestiona.

Su imagen de "No matar" es parte de una serie más grande llamada "Los concebidos", para la que documentó sus experiencias con su embarazo gemelar. Procesó su embarazo a través de la lente de su religión y sus supersticiones y tabúes. Las fotos son "'omens' que ofrecen una visión nada romántica de la maternidad que transgrede las nociones occidentales de la maternidad", escribe Marcela Guerrero en un ensayo del catálogo.

Marta María Pérez.

Los títulos de las series están inspirados en el trabajo "El Monte" de la antropóloga Lydia Cabrera, que es una descripción de las principales religiones afrocubanas como son Santería, Yoruba y Palo Monte. En la fotografía de Pérez titulada "Te nace ahogado con el cordón", aparece el torso desnudo de la artista desde los labios hasta la parte justo arriba de los pezones y lleva puesto un collar de perlas. El título es un guiño a la creencia de que si se utilizan collares durante el embarazo el niño puede nacer ahorcado por su cordón umbilical.

Con el paso del tiempo y con la evolución de la tecnología médica, la comunidad científica ha derrumbado muchos de estos mitos, que han quedado relegados al terreno de las superstición espiritual. Sin embargo, ahora se tiene una especie de lista de pendientes de actividades que son potencialmente peligrosas para las embarazadas: no fumar, no tomar alcohol ni cafeína, no usar tacones, no comer embutidos ni quesos suaves.

Y la lista sigue.

Persiste entonces el deseo cultural de regular y controlar a las mujeres embarazadas vigilando sus pensamientos y sus acciones. Todavía se espera que los padres sean impecables, incluso antes de que nazcan los niños.

Johanna Hamann (Perú, 1954-2017).
Puede resultar muy difícil pintar una raya entre proteger con responsabilidad a un niño y vigilar innecesariamente a una madre. Como escribe Lynn M. Paltrow, autora del libro When Becoming Pregnant is a Crime (Cuando embarazarse es un crimen): "Reconocer 'el abuso fetal' nos lleva a criminalizar el embarazo en si porque ninguna mujer puede proporcionar el vientre perfecto".

Pérez no es la única artista del Hammer que 'apuñala' las representaciones convencionales de las "barrigas de bebé".

El modelo de yeso de Johanna Hamann "Barrigas", representaciones de estómagos embarazados que cuelgan de ganchos de metal de los que se desparrama el contenido como una especie de telas diáfanas o entrañas humanas, nos hace recordar vestidos colgados en un closet, o los cuerpos de animales que cuelgan en una carnicería.

La curadora explica que "hacen referencia a la relación entre maternidad y trauma en al menos dos sentidos: uno subjetivo, que visualiza los aspectos de la maternidad que los estereotipos sociales eliminan, y el otro en relación con la violencia en la sociedad peruana de aquellos años, cuando la policía y las fuerzas militares del estado estaban relacionadas".

Las imágenes idealizadas del embarazo pueden sugerir que las transformaciones milagrosas en la maternidad se dan en una especie de burbuja, pero en realidad, algunas mujeres se enfrentan a esta fase de sus vidas bajo una serie de presiones externas, incluyendo la opresión política y el descontento social.

En 1979, cuando Hamman empezó a trabajar en "Barrigas", Perú estaba viviendo la transición del gobierno militar al civil bajo el presidente Francisco Morales Bermúdez. Sus yesos en forma de madres rinden tributo al dolor dentro del cuerpo de una mujer, pero también al del mundo exterior.

Hamann y Pérez visualizan el embarazo, pero otra artista, Lourdes Grobet, explora lo que sucede después del parto. En su fotografía de 1981 "La Briosa", una mujer con máscara de lucha libre alimenta con biberón a su bebé.

Giunta explica que las madres y las amas de casa en México son espectadoras y protagonistas del carnavalesco —y algunas veces brutal— deporte de la lucha libre amateur. En su fotografía, Grobet no hace distinción entre una madre gentil y una luchadora aguerrida. Ambas llevan sus cuerpos al límite y presionan a la mujer para que asuma el papel designado, que tiene una historia muy arraigada en la cultura prehispánica.

"En este sentido", agrega Giunta, "la maternidad se relaciona con cierta forma de violencia festiva y simbólica".

La violencia también es palpable en el corto de la artista chilena Gloria Camiruaga's de 1984, "Paletas". En ella, sus hijas comen paletas con pequeños soldados de plástico en su interior, y recitan el "Ave María" entre probada y probada; mientras, el dulce mancha sus labios y dientes.

Camiruaga describe el trabajo como un "rosario de alarma eterna y circular". Sus hijas, en apariencia, están realizando actividades inocentes de la infancia, como rezar y comer dulces, pero saben de la amenaza de la violencia debajo de la superficie. El soldado de juguete es una referencia al dictador Augusto Pinochet, quien estableció en Chile un gobierno militar autoritario entre 1973 y 1990.

"Con esta actuación hacer referencia a la dictadura de Pinochet, pero también cuestiona su propia maternidad utilizando a sus hijas". Giunta dice que "Tenemos que pensar que las dictaduras y la violencia social y de la policía en general generan violencia que tiene como blanco específico el cuerpo femenino... incluso cuando se practican cesáreas sin anestesia en las mujeres en las prisiones".

Las experiencias físicas del embarazo, el nacimiento y la maternidad están lejos de ser los eventos prístinos y etéreos que sugieren algunas representaciones convencionales.

En Estados Unidos, el índice de mortalidad materna está subiendo con 28 muertes por cada 100 mil nacimientos en 2013. Las lesiones no fatales son más comunes. Según Mother Jones, entre 50 y 80% de las mujeres que dan a luz sufren lesiones en la piel y los músculos de la pelvis, y cerca de la mitad experimentan incontinencia urinaria. Tres cuartas partes reportan dolor en la espalda baja como consecuencia.

Marta María (Cuba, 1959).
Para las mujeres de color y las mujeres en zonas marginadas, el embarazo presenta problemas adicionales. En 2008, una redada a gran escala de la policía federal de inmigración en Iowa provocó el arresto de 389 trabajadores predominantemente hispánicos en una planta de procesamiento de carne. Los bebés que nacieron 37 semanas después de la redada tenían 24% más riesgo de pesar menos que los que nacieron un año antes, según demostró un estudio de la Universidad de Michigan​​​​​.

Las madres también tenían un riesgo mayor de parto prematuro después de la redada. Para muchas mujeres latinas en EU en la actualidad, especialmente para las indocumentadas que se ven amenazadas por la política de la administración del presidente Donald Trump, un embarazo feliz no es opción.

Los artistas de "Radical Women" cuestionan sin miramientos la realidad del parto y la maternidad, sin importar qué tan dolorosa, fea, confusa o llena de tabúes pueda ser. La cultura occidental pide a las mujeres que vean el mito de la maternidad como algo inmaculado y milagroso, y cualquier desviación de la norma se percibe como debilidad e insubordinación por parte de la madre.

Artistas como Pérez, Hamann, Grobet y Camiruaga rechazan estas expectativas y complican la idea de la maternidad e iluminan el trabajo, el dolor y la preocupación que implica crear y criar un niño.

"Radical Women" estará en el Hammer Museum de Los Angeles hasta el 31 de diciembre de 2017.

Este artículo se publicó originalmente en The HuffPost EU.