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28/06/2017 8:26 PM CDT | Actualizado 28/06/2017 8:58 PM CDT

Así lograron hacerle justicia a la menor que fue víctima de violencia sexual (ante los ojos de los mexicanos)

Itzel, una víctima más de violencia sexual contra menores en nuestro país.

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Hoy 28 de junio, Itzel cumple 16 años.

Itzel, quien fue violada más de 10 veces en las inmediaciones del metro Taxqueña, y que el último día de su 15 aniversario recibió la noticia de que la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México la había exonerado de todo cargo, tras haber actuado en defensa propia por salvar su vida.

La adolescente lo celebra recuperando su tranquilidad y siendo libre de cualquier tipo de acción jurídica en su contra: "Nos dijo que pensaba que su cumpleaños se la iba a pasar encerrada, como había ocurrido en los últimos días", cuenta su abogada, Karla Michelle Salas, del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social.

El 1 de junio pasado, Itzel fue secuestrada por un sujeto durante dos horas y sufrió violencia sexual.

Después de haber sufrido violencia sexual, Itzel sufrió violencia institucional: La Procuraduría le imputó el delito de homicidio doloso y mantuvo abierta la investigación durante un mes, lo cual resultó inaudito para sus abogadas. "Por lógica jurídica tendrías que haber cerrado el caso de homicidio, si estás acreditando que ocurrieron agresiones sexuales".

Tras dos semanas de que la familia de Itzel se pusiera en contacto con el Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social para recibir asesoría, se realizó una conferencia de prensa en la que se presentó un video donde la joven relató cómo habían ocurrido los hechos.

Una hora después de que la denuncia se hiciera pública, la Procuraduría emitió un comunicado: no ejercería acción penal contra ella.

"Lo que funcionó para la pronta determinación fue la presión social y mediática", explica la abogada. "Por lo menos en este caso es la impresión que nos da, no hay otra explicación. No habría sido necesario salir ante los medios si esto lo hubiese resuelto la procuraduría".

No quieren asumir las implicaciones y los costos que tendría para una institución tan desprestigiada el hecho de accionar el aparato de justicia en contra de una niña.

En México, cuatro de cada 10 víctimas de violencia sexual son menores de 15 años.

Para la defensa de Itzel, asegura que siempre estuvo como eje rector el hecho de que se trataba de una niña, además de que ya se tenía el antecedente de Yakiri Rubio, y la recomendación de Derechos Humanos que establece la obligación de la Procuraduría de considerar el caso con perspectiva de género y de niñez.

Itzel siempre se presentó muy fuerte y clara en su narración, explica Karla Salas. "En su rostro mostraba la fuerza que tuvo para defenderse", señala.

Algo que no hizo la sociedad, "que se mostró indiferente ante la agresión a una niña". Mientras era perseguida, Itzel tenía la esperanza de encontrarse con gente; mientras era violada, pedía que alguien viera lo que estaba ocurriendo.., pero se dio cuenta de que la gente y los coches pasaban y no hacían nada.

"El reproche a la sociedad es algo que ella ha señalado, lo que muestra los niveles de indiferencia y de normalización de la violencia en que vivimos", reclama la abogada.

Afortunadamente, asegura Karla, Itzel pertenece a una generación de niñas y adolescentes que están reaccionando ante la violencia: "Antes lo que ocurría era que las mujeres, ante una agresión nos paralizábamos. Pocas podemos responder de alguna manera: Sufrimos actos de violencia y no sabemos qué hacer".

La forma en que reaccionó Itzel es valiente y puede marcar una diferencia de cómo van a reaccionar las niñas y adolescentes, que no están normalizando la violencia y se están defendiendo.

La abogada ha explicado que como mínima medida de no repetición y como una forma de evitar que otras niñas como Itzel vuelvan a ser victimizadas por las instituciones (la familia tuvo que comprar la pastilla del día siguiente y (las autoridades) no le dieron inmediatamente los antirretrovirales), los servidores públicos que no actuaron de acuerdo a los protocolos deben ser sancionados.

Itzel y su familia han decidido enfrentarse al aparato de justicia por lo que interpusieron una queja en la Comisión de Derechos Humanos de Ciudad de México contra los servidores públicos. Y tienen claro que le darán seguimiento: "Para ella es importante que ninguna otra mujer o niña vuelva a pasar por esto".

Incluso la abogada cuenta que Itzel ha manifestado su interés por ayudar a otras mujeres: "Quiero ser activista", dijo.

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