MÉXICO
25/04/2017 6:00 AM CDT

La luz técnica que ayuda al Colectivo Solecito en la búsqueda más oscura

El Equipo Mexicano de Antropología Forense busca atender una emergencia sin precedentes en la historia de México: la de los entierros clandestinos.

Henry Romero / Reuters
Letrero que resguarda una de las fosas clandestinas halladas recientemente en las cercanías de Iguala, Guerrero.

En el sexto piso de un edificio a una cuadra de la Alameda Central en la Ciudad de México, los seis miembros del Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF) sostienen una de las labores de capacitación más difíciles que pueden existir: orientar a familiares y amigos de desaparecidos en los fundamentos técnicos que implica la exploración y la identificación de cuerpos localizados en fosas.

Roxana Enríquez, directora general del equipo conversa con HuffPost México en un café debajo de la oficina donde ha capacitado a miembros del Colectivo Solecito provenientes de Veracruz y Los otros desaparecidos, quienes buscan a sus familiares en las montañas cercanas a Iguala. Su equipo nació en 2013 como parte de los esfuerzos para atender una emergencia sin precedentes en la historia de México, "los seis miembros del equipo nos dedicábamos a la antropología y la arqueología como parte de la investigación del pasado mexicano, pero ante la situación que vivimos en términos de homicidios y fosas decidimos poner nuestros conocimientos al servicio de la sociedad".

EMAF
Operativo supervisado por el EMAF.

La labor del EMAF comenzó en el peritaje independiente de fosas, "acompañamos a personas y grupos de búsqueda quienes necesitaban ayuda para entender si los peritajes y los procesos de búsqueda se estaban haciendo en forma correcta". Sin embargo, después de los hechos de Iguala en 2014, los miembros del EMAF encontraron que los colectivos necesitaban algo más que acompañamiento, "los familiares no sólo necesitan peritos independientes, requieren conocimiento que les ayude a saber si el trabajo de las autoridades es apegado a los protocolos de investigación o si existen deficiencias en su labor".

La cantidad de personas desaparecidas en el país ha crecido rápidamente. De acuerdo con el informe anual de 2016 presentado por el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), hacia finales de 2015 se tenían registros de casi 27,900 personas desaparecidas en centenares de fosas repartidas por todo el país. Esto hace que el número de familiares y amigos en búsqueda de sus seres queridos esté en la escala de los miles de personas, "la necesidad de los grupos de búsqueda nos hizo pensar en un programa de capacitación para grupos de búsqueda como una mejor forma de afrontar las situación", señalo Enríquez.

Desde el año pasado comenzaron un programa de talleres de sensibilización y orientación en temas de antropología forense para colectivos de búsqueda de desaparecidos, "hemos trabajado con Los otros desaparecidos de Iguala, el Colectivo Solecito en Veracruz y la Red de madres, un grupo de familiares que opera en la Ciudad de México y el Estado de México" dijo Enríquez. Durante seis sesiones de alrededor de 3 horas cada una, el equipo de EMAF orienta a los miembros de los colectivos de búsqueda sobre temas que van de elementos de genética hasta la metodología apropiada para el desentierro de cuerpos y el mantenimiento de la cadena de custodia de pruebas como ropa y huesos.

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Estos temas son importantes ya que las personas que buscan a familiares y conocidos suelen desconocer los métodos empleados por las autoridades encargadas de hacer los desenterramientos lo que puede ser causa de fricciones y malos entendidos, "los familiares dedicados a la búsqueda necesitan tener nociones que les permitan saber con certeza si las autoridades están haciendo un trabajo acorde con las buenas prácticas de la antropología forense", dijo Roxana.

La parte más difícil del trabajo de capacitación de Enríquez y sus colegas está en la situación de sus estudiantes , "además de la incertidumbre y la tensión emocional que implica la desaparición de un ser querido, familiares y amigos dedicados a la búsqueda usualmente abandonaron su vida cotidiana: algunos dejan sus empleos y no es raro que dejan el cuidado de los hijos en manos de otras personas mientras recorren sitios donde podrían estar sus seres queridos". Por ello, los miembros de EMAF toman sumo cuidado de llevar la capacitación por derroteros que no impliquen mayor sufrimiento a los familiares, "realizamos dinámicas que no tengan relación con la condición personal por la que pasan los miembros de los colectivos y en lugar de hablar de descomposición y muerte, hablamos de la esperanza de hallar a sus seres queridos".

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El trabajo del EMAF, que comenzó como el esfuerzo de un grupo de colegas, se ha convertido en trabajo de tiempo completo para sus miembros, "hasta el año pasado sosteníamos nuestro trabajo con aportaciones propias, pero hemos comenzado a recibir recursos de cooperación internacional, que nos han permitido trabajar a tiempo completo en labores de asesoría para colectivos de búsqueda, pero también para seguir nuestras labores como peritos independientes en identificación de cuerpos".

Roxana resume que los esfuerzos de ella y sus colegas son muy necesarios en la hora que vive México, "la situación de violencia por la que pasa el país requiere ayudar a familiares de desaparecidos para encontrar a las personas que buscan y así alcanzar la paz".

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