ESTILO DE VIDA
15/09/2016 2:56 PM CDT | Actualizado 16/09/2016 1:16 PM CDT

6 grandes mitos en torno a Porfirio Díaz

No fue "capricho" suyo cambiar de fecha 'El Grito'

¿Fue tan mal presidente como lo pintan?
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¿Fue tan mal presidente como lo pintan?

Nació en Oaxaca el 15 de septiembre de 1830. Fue hijo de José Faustino Díaz y Petrona Mori; él de origen español, ella "tenía encima media sangre india de raza mixteca", según recoge el libro Memorias de Porfirio Díaz.

Ocupó el poder durante 35 años, en siete periodos presidenciales (de 1884 a 1911), hasta que, finalmente, en mayo de 1911, presentó su dimisión como presidente.

Mucho se ha hablado en torno a Porfirio Díaz; ¿qué tanto es mentira y qué tanto es verdad? De acuerdo con Pedro J. Fernández, quien en pleno siglo XXI asume la voz de Don Porfirio en Twitter, Díaz creía mucho en el trabajo, el esfuerzo y la lealtad. Aunque también en que cuando alguien desertaba de sus ideas, se le debía aplicar un castigo; en la necesidad de mantener el orden a toda costa y en que mientras la imagen del gobierno fuera buena, el país estaría bien.

Estas son algunas de las verdades que se han tergiversado a lo largo de los años.

1. Cambió la fecha de El Grito para celebrar su cumpleaños

Contrario a lo que se ha dicho, Porfirio Díaz no manipuló la celebración del Centenario de Independencia para que concordara con su fecha de nacimiento. El cambio ocurrió muchos años antes del 15 de septiembre de 1910. De acuerdo con el historiador Alejandro Rosas, en entrevista con Martha Debayle: "Desde la década de 1840, El Grito se celebra el día 15, ya que el 16 el Congreso iniciaba sesiones. Con esta modificación se quería evitar que ambos actos cívicos coincidieran en un mismo día". Lo que sí hizo Díaz, explica el historiador, "fue llevar El Grito al Zócalo (...) al ordenar el traslado de la Campana de Dolores a Palacio Nacional en 1896".

2. Estaba obsesionado con el poder

Pedro J. Fernández, también autor del libro Los pecados de la familia Montejo, asegura que "Díaz fue uno de los presidentes que más quiso al país, sus intenciones fueron buenas". El problema fue que una vez que llegó al poder, "se impuso porque para él no había nadie que pudiera reemplazarlo y tenía miedo de que, cuando dejara el cargo, fuera a quedar un vacío. La cosa fue que entre más se quedó más grande se hizo el vacío cuando se fue".

3. Era odiado por todos

Cuando Díaz Mori "llegó a la presidencia por primera vez, la gente lo quería". Es más, antes de esto fue héroe militar. Pedro recuerda que, en diciembre de 1867, en su cargo como general de división, el Congreso del estado de Oaxaca le otorgó el título de Benemérito de la Patria. Sin embargo, luego de más de 30 años de presidencia, "es muy claro que la generación que lo llevó al poder ya no era a la que gobernaba". El hecho de decidir todos los cargos de gobierno y no dejar que las nuevas generaciones entraran al poder provocó que se redoblaran las exigencias del lema: "Sufragio efectivo, no reelección".

4. Dijo "Pobre México, tan lejos de dios y tan cerca de Estados Unidos"

¡Jamás dijo eso! En realidad aquella frase fue escrita por el intelectual regiomontano, Nemesio García Naranjo, como lo menciona Ángeles González Gamio. Otra frase que se duda que haya mencionado es: "Mátalos en caliente"; lo que se dice en torno a ésta es que el que fuera gobernador de Veracruz, Luis Mier y Terán, informó a Díaz sobre la sublevación de 1879, y que el presidente le respondió esto a través de un telegrama..., que jamás se ha visto.

Lo que sí le dijo a Victoriano Huerto, cuando partía al exilio el 31 de mayo de 1911, con rumbo a Europa, fue: "Madero ha soltado al tigre, vamos a ver si puede controlarlo". Otra frase que también mencionó es: "Este gato quiere maíz", la usaba cuando un político o un periodista hacían mucho ruido y "se refería a que estaban buscando un cargo público".

5. Nunca hizo nada por las clases más pobres

En Memorias..., Porfirio Díaz insiste en su origen humilde: "mi padre era pobre cuando se casó. Mirando que a su mujer no le gustaba vivir en la Sierra de Ixtlán, se lanzó a correr fortuna y se trasladó a la costa que el estado de Oaxaca tiene en el Pacífico... y puso una tienda en el valle de Xochistlahuaca". Pedro recuerda cómo después de que el padre de Porfirio murió, el joven debió sacar adelante a sus hermanas y a su mamá.

Una vez en el gobierno, y durante las fiestas del centenario, Díaz ordenó que hubiera monumentos y celebraciones para todas las clases sociales. Se construyeron obras hidráulicas, se impuso el código de higiene y se trató de mejorar la educación.

6. Salió de México de manera forzada

Contrario a lo que muchos mexicanos piensan, Díaz no fue sacado a la fuerza de su casa y enviado con rumbo a París. En realidad partió al exilio por voluntad propia. De hecho, explica Pedro, en su carta de renuncia señaló que para mantener su encargo como presidente "sería necesario seguir derramando sangre mexicana, abatiendo el crédito de la Nación, derrochando sus riquezas, segando sus fuentes y exponiendo su política a conflictos internacionales".