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Qué les pasa a las personas que se relacionan con narcisistas

21/07/2017 10:00 AM CDT | Actualizado 21/07/2017 1:32 PM CDT
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"Puede tomar años, décadas o toda una vida antes de que el efecto acumulativo de todos los separados pequeños episodios de abuso verbal narcisista nos peguen de verdad".

Por Lenora Thompson

Extrañ@. Inmadur@. Mimad@. Y con esa sonrisa burlona de: "¡No inventes! Eso no fue tan malo. Tu (esposa, marido, padre, madre, abuelo, hermano) tenía buenas intenciones. Su crueldad ha sido un incidente aislado. Quizás estaba teniendo un mal día o se enojó por algo que le pasó en la oficina. ¡¿Acaso no tienes empatía por él/ella?! Debiste perdonarl@, ¡no aplicarle la ley del hielo!"

Como una sobreviviente de abuso narcisista he escuchado estas observaciones y visto la cara de "¡No manches!" de todos los demás muchas veces. Usualmente seguida de un interminable sermón sobre cómo es que la otra persona ama a su familia y cómo nunca podría vivir sin ella. Vergüenza, vergüenza y más vergüenza... como si necesitáramos más vergüenza y culpas falsas. ¡Dios! Estamos sumidos en ellas.

Eventualmente puedes rendirte en tratar de hablar sobre tu (ex) familia definitivamente porque tratar de convencer a alguien de la severidad de abuso narcisista es como tratar de rebanar un filete con un cuchillo de palo. ¡Imposible e invalidante!

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La razón es tan difícil porque varios episodios de abuso verbal narcisista, tomados como incidentes aislados, son perdonables. Es la suma total la que no lo es.

Puede tomar años, décadas o toda una vida antes de que el efecto acumulativo de todos los separados pequeños episodios de abuso verbal narcisista nos peguen de verdad. Pero cuando sucede, ¡KABOOM!

Para aquellos que no han experimentado abuso narcisista, nuestra "asquerosa" actitud en cuanto a narcisistas en nuestra vida puede parecer insólita, inmadura y... ¿cuál era la otra palabra? Ah, mimada. Sí, mimada.

Pero la "vasta nube de testigos" que también han sobrevivido narcisismo "te darán siempre su apoyo". Ellos entienden a qué te refieres, de uno a uno. Para ellos, ¡eres inspirador! Un valiente sobreviviente. Una buena persona que puso la otra mejilla una y otra vez hasta que simplemente no pudo aguantar el dolor.

Lo que hace que el abuso narcisista se te resbale tanto es que, aparte del abuso físico y sexual, cada uno de los incidentes de abuso verbal son perdonables. Tal vez no deberíamos perdonar, pero lo hicimos. ¡Ufff! ¡Cómo perdonamos, eh! Has perdonado muchísimas veces, pero también yo.

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"Puede tomar años, décadas o toda una vida antes de que el efecto acumulativo de todos los separados pequeños episodios de abuso verbal narcisista nos peguen de verdad".

Perdoné a mi padre cuando se me paró enfrente, inspeccionó mi piel maltratada por el trastorno obsesivo compulsivo que tengo, puso cara de asco y se volteó sin verme a los ojos o decir una sola palabra.

Perdoné cuando mi madre observó un traje negro que me puse en los vestidores de una tienda y dijo: "Te ves demasiado bien con eso. No puedes llevártelo. Ponlo donde estaba".

Perdoné cuando tenía veintitantos y mi madre me dijo: "Estoy feliz de que no estés casada, así no te embarazarás".

Perdoné a mi madre cuando sonó sorprendida de que realmente iba a conducir mi propio coche a mi propia casa nueva ... sí, en las carreteras prohibidas a la velocidad prohibida de la autopista.

Esos solo son cuatro extraños y dañinos incidentes de cientos. Pero siempre los perdoné, quizás porque son increíblemente extraños. Perdoné y perdoné. ¡Y tú también!

A menos que tu audiencia haya experimentado abusos narcisistas, simplemente "no lo entienden". Lo racionalizan como incidentes separados "por tu propio bien".

Porque entre cada uno de los incidentes raros y dañinos, pudieron haber días o semanas de paz relativa. Oh, siempre tenías un nudo en el estómago cuando el narcisista estaba cerca. Preferiste la soledad. Siempre esperaste la "crítica constructiva", el próximo insulto que te dedicarían. Pero cada uno era perdonable. Debió haber sido porque te quedaste y perdonaste.

Fue cuando tomaste un paso atrás y tienen una visión de las cosas como son. Has estado viviendo entre árboles por mucho tiempo, pero no podías ver el bosque. Ahora sí puedes.

Tienes una visión panorámica de tu vida y es algo que no puedes perdonar. Ves cada incidente aislado y te das cuenta de que también son imperdonables. No era estrés o incidentes aislados. Era el epicentro de abuso narcisista.

Pero, ¡trata de contárselo a alguien que no lo ha sufrido! Prefieres meterte al clóset y que te torturen. Eso sería menos doloroso. A menos que tu audiencia haya experimentado abusos narcisistas, simplemente "no lo entienden". Lo racionalizan como incidentes separados "por tu propio bien", una mala comunicación o una idiosincrasia narcisista.

Pero tú y yo ya no caemos tan fácil.

Aun cuando nos sentimos avergonzados por ser malas personas que han abandonado a una dulce, amable, linda y generosa familia, que amenaza con hundirnos completamente, tenemos que hacerle frente inmediatamente.

No eres rar@. Tampoco inmadur@. Y mucho menos mimad@. Tú no eres el problema.

Tenemos que estar con la verdad. Sin ninguna duda. Porque sabemos lo que sabemos. Sabemos lo que hemos vivido. Lo recordamos tal cual como fue. Finalmente tenemos la visión panorámica – aun si nuestros amigos, cónyuges, hijos o incluso hermanos piensan que estamos locos.

En uno de esos días que te sientas, otra vez, como si tú fueras el problema y estas tentad@ a terminar con la ley del hielo con esas personas, te dejaré un truco simple que te puede parecer ridículo pero funciona de maravilla:

  1. Siéntate.
  2. Espera un momento tranquilamente.
  3. Aguanta hasta que ese sentimiento te deje.

Si no haces nada, no puedes cometer un error. Inténtalo. ¡Funcionó muy bien para mí muchas veces!

No eres rar@. Tampoco inmadur@. Y mucho menos mimad@. Tú no eres el problema. El abuso narcisista se lleva a cabo con miles y miles de "incidentes aislados" que sin duda merecen la ley del hielo. Francamente está cañón que no viéramos el "bosque" antes y no huyéramos de esos ambientes tóxicos tiempo atrás. ¡Eso muestra lo amorosos, cariñosos, flexibles, resistentes y buenas personas que somos!

Estás bien. Eres fuerte. Eres increíblemente indulgente. Recuerda eso cuando alguien insinúe lo contrario. Aférrate a lo que piensas y aplica la ley del hielo.

Este artículo fue publicado originalmente en HuffPost y luego fue traducido y editado.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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