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Presidente Trump: este el tema que sí puede negociar con Corea del Norte

Norcorea podría firmar un acuerdo nuclear a cambio de concesiones económicas de Corea del Sur y garantías de seguridad de EU.

14/03/2017 11:54 AM CST | Actualizado 14/03/2017 3:58 PM CST

KCNA KCNA / Reuters
El líder norcoreano Kim Jong Un visita el Centro Espacial Sohae al norte de Pyongyang para la prueba de un nuevo motor de un misil balístico intercontinental. Esta fue proporcionada por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte el 9 de abril de 2016.

En 1999 fui a Pyongyang a solicitud del entonces presidente de Estados Unidos Bill Clinton, del ex presidente surcoreano Kim Dae-jung, y del ex primer ministro japonés Keizo Obuchi, para negociar un acuerdo que permitiera a Corea del Norte renunciar a sus programas de desarrollo de armas nucleares y misiles de largo alcance. A cambio, Corea del Sur y Japón le brindarían ayuda económica y EU le extendería garantías en términos de seguridad.

Las negociaciones fueron alentadoras y como resultado el líder norcoreano Kim Jong-il envió a su principal asesor militar a Washington en 2000 a discutir un acuerdo formal. Nos quedamos a nada de llegar a un acuerdo final, pero antes terminó la administración Clinton y no se pudo firmar. Cuando George W. Bush tomó posesión en 2001 cortó las conversaciones con Pyongyang por dos años, luego acordó con China dar inicio a las llamadas pláticas del Grupo de los Seis para lidiar con el cada vez más peligroso programa nuclear norcoreano.

El resultado neto de más de una década del Grupo de los Seis es que Corea del Norte construyó un pequeño arsenal nuclear, llevó a cabo pruebas exitosas de bombas nucleares y misiles de largo alcance, y detonó una creciente retórica amenazante. De hecho, Corea del Norte explícitamente ha amenazado con utilizar sus armas nucleares para crear un "mar de fuego" en Corea del Sur. Hace poco, el presidente Donald Trump afirmó que no permitiría que Corea del Norte construya misiles intercontinentales de capacidad balística. Corea del Norte ha disparado una serie de rondas de misiles sobre aguas territoriales de Japón, lo que llevó a líderes japoneses a preguntarse si deberían o no lanzar un ataque preventivo en contra de Corea del Norte.

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Un ejercicio de lanzamiento de cohetes balísticos del Ejército Popular de Corea del Norte. Foto sin fecha proporcionada por la Agencia Central de Noticias de Corea el 7 de marzo.

Esta es una situación claramente peligrosa y parece serlo más cada semana. Sin embargo, el daño no radica en que Corea del Norte pudiera realizar un ataque sorpresivo. He estudiado a Corea del Norte por varias décadas y sostenido pláticas serias con muchos de sus líderes militares y políticos. Es verdad que los líderes norcoreanos han emprendido muchas acciones atroces en contra de Corea del Sur y que son despiadados con su propia gente.

Sin embargo,no están locos, como algunos creen. Corea del Norte es un estado paria y va casi en solitario en el mundo, pero hay cierta lógica en las acciones de su liderazgo. Parte fundamental de esa lógica es el primordial compromiso de mantener al régimen en el poder a fin de sostener a la dinastía Kim. Y, contra todos los pronósticos, han tenido éxito.

Este es un problema muy diferente al que hay que enfrentar con Al-Qaeda o con el denominado Estado Islámico. El liderazgo norcoreano no es suicida, no buscan el martirio. Quieren permanecer en el poder y entienden que si lanzan un ataque nuclear su país quedará destruido y ellos mismos morirán. Con ello, vendría el fin de la dinastía Kim.

Los líderes norcoreanos no están locos, como algunos creen.

Su arsenal nuclear les ofrece una tenue oportunidad de aferrarse al poder, pero solo si no lo utilizan. Con todo, creo que su arsenal es muy peligroso y podría envalentonar al liderazgo a emprender provocaciones más arriesgadas de las que han realizado a la fecha. De hecho, se les podría pasar la mano. Podrían provocar una acción militar de Corea del Sur en su contra, y esa acción militar podría escalar en un conflicto mayor que involucre a EU.

Así, Corea del Sur podría detonar una guerra más seria, una que seguramente perderían. Y como la certeza de ese resultado es clara, una vez que vean que el régimen está a punto de ser derrocado, podrían utilizar sus armas nucleares como un último y desesperado recurso. Ese es el peligro: una guerra nuclear a la que Corea del Norte sería arrastrada sin ser una que ellos deliberadamente querrían iniciar.

Nuestra diplomacia ha fracasado de manera consistente en convencer a Corea del Norte a renunciar a su arsenal nuclear y lo más probable es que siga fallando si esa es nuestra meta final. Pero tenemos que tener una opción diplomática viable que permita reducir el peligro que se ha creado por ese arsenal. Creo que Corea del Norte podría estar de acuerdo en abandonar sus pruebas de armas nucleares y misiles de largo alcance y aceptar no vender o transferir estas tecnologías nucleares a cambio de concesiones económicas de Corea del Norte y garantías en el tema de seguridad de EU.

Quizá ese no sea el acuerdo que hemos buscado por décadas, pero valdría la pena tenerlo. Reduciría los peligros que enfrentamos ahora y probablemente fijaría los cimientos de un acuerdo posterior en el que dieran marcha atrás a su arsenal nuclear. Y no estoy sugiriendo esta idea con entusiasmo. Pero nuestra única alternativa realista es la fuerza militar. Y si bien Corea del Norte podría ser derrotada en cualquier guerra, podrían causar una enorme devastación en Corea del Sur y Japón antes de esa derrota.

El régimen norcoreano es el último de corte estalinista que queda en el mundo, y hacemos bien en aborrecerlo. Pero a lo largo de los años he aprendido una lección crucial: tenemos que sobrellevar a Corea del Norte como es, no como quisiéramos que sea.

Este artículo fue publicado originalmente en The Huffington Post y posteriormente traducido.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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