EL BLOG

Por qué los regiomontanos siguen sin aprender una cara lección de coleccionismo

En unos años se volverá a vivir la decepción de haber pagado 50 mil dólares por un óleo que no vale ni los 2,000 pesos del bastidor y marco.

20/10/2016 8:41 AM CDT | Actualizado 20/10/2016 2:47 PM CDT

moodboard

En la inauguración del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), en la exposición Mito y Magia en América: Los ochenta, se exhibió un Basquiat que estuvo a la venta en 250 mil dólares. Esa obra ahora tiene un valor de muchos millones de dólares. Los coleccionistas regiomontanos que no lo adquirieron entonces lo siguen lamentando.

En las décadas de los 80 se vivió en Monterrey un auge de coleccionismo. Un grupo de amantes del arte figuraron significativamente incluso internacionalmente. Destacaban no solo por las fuertes sumas invertidas en arte, sino también por su empeño y dedicación. La investigación que se requiere para formar una buena colección, en esos años sin internet, representaba un esfuerzo de admirarse.

La mayoría de esos grandes coleccionistas dejaron de comprar arte por completo tras haber perdido a principios de los 90 fortunas en obras que ya no tienen ningún valor comercial incluso hoy. Esta tragedia coincidió con una crisis mundial. Pero lo que llevó al mercado del arte contemporáneo internacional a una crisis alimentada por la caída de las inversiones en bienes raíces en Japón (y su posterior recuperación hasta el auge actual), poco tiene que ver con el colapso definitivo del valor de algunas de obras en las colecciones regiomontanas.

El problema real que llevó a tal devaluación de ciertas obras en colecciones de regios, como el caso de Carlos Rodal por ejemplo, fue que los elementos que se tomaron en cuenta para evaluar a un artista fueron incorrectos. Tras el éxito internacional de Julio Galán en los años 80, había una falsa motivación en el aire: cualquier artista talentoso podría ser "descubierto" y triunfar (y multiplicar el valor de sus obras exponencialmente). Es falsa porque no solo se requiere talento para hacerla en grande. Nadie tomó en cuenta las posibilidades reales de los artistas entonces de interés en el mercado nacional e internacional. Pasaron por alto ver objetivamente la carrera de Julio, su internacionalidad en todo: networking, galerías que lo representaban, libros, portadas de revistas y exposiciones en museos importantes. Estos factores sostenían y sostienen al día de hoy los precios de la obra de Galán.

El error, en resumen, fue olvidar que como todos los mercados, el del arte también responde a la oferta y la demanda, y aunque un artista sea muy popular en Monterrey, es un mercado de un tamaño suficientemente pequeño para agotarse.

A 20 años ya de esta tragedia es un drama todavía mayor ver a una gran cantidad de jóvenes con aspiraciones a ser coleccionistas cometiendo exactamente el mismo error y no tienen ni siquiera la excusa de la falta de internet para estar conectados con los artistas que se abren paso en el mercado nacional e internacional, y que resultan inversiones más informadas y sensatas. Hacen sus compritas (porque eso no es coleccionar arte) como si se tratara de decoración, salvo que como responden a modas estrictamente locales, los precios son exorbitantes. Es común ver cuadros (ni siquiera obras se les podría llamar) entre 20 y 50 mil dólares; son obviamente precios inflados ya que no corresponden a una oferta y demanda, ni real ni sana y además con un tope agotable: cuando se agote la moda en Monterrey.

La advertencia del pasado no ha sido escuchada y es un hecho que en unos años se volverá a vivir la decepción de haber pagado 50 mil dólares por un óleo que no vale ni los 2,000 pesos del bastidor y marco. Lo peor será constatar en el futuro que se tenía la opción de adquirir a grandes artistas de mil maneras sencillísimas, hasta por internet, pero inclusive hasta en el mismo Monterrey. Como por ejemplo los artistas que exhiben en la galería de Fifi projects, que son los que ya han abierto mercados internacionales. O incluso también con solo asistir a la feria Zona Maco en la Ciudad de México.

También te puede interesar:

- La galería kurimanzutto triunfa en Frieze.

- Qué verás en esta edición de Gallery Weekend.

- El festejo en honor del PAC en Londres.