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Queridos seguidores de Bernie: no pierdan su lugar en la mesa

Evitemos la amenaza existencial que Donald Trump representa para nuestra república.

07/11/2016 3:29 PM CST | Actualizado 07/11/2016 4:39 PM CST
AP Photo/Abraham Caro Marin

Queridos seguidores de Bernie y otros furiosos independientes.

En un tiempo de locura, yo voto for Hillary.

¿Por qué?

¿Aparte de por el despreciable racismo y sexismo de la estrella de reality show?

¿Aparte de su evasión fiscal, mentiras y bancarrotas?

Trump niega el cambio climático.

Hillary ha dicho que ella respetará los Acuerdos de París e invertirá en energías alternativas.

Trump quiere ser un presidente de "la ley y el orden" en tiempos donde los crímenes están a un nivel históricamente bajo.

Hillary ha prometido continuar reformando el fracturado y racista sistema de justicia penal.

Trump ha mostrado una alarmante falta de respeto por mujeres y adolescentes.

Hillary promete ser una presidenta que defienda a mujeres y niños.

Si resulta electa [Hillary Clinton] debe responsabilizarse. Pero a juzgar por sus promesas, tendremos un lugar en la mesa.

Todas estas son promesas, claro. Y depende de nosotros que estas se vuelvan acciones. Si resulta electa debe responsabilizarse. Pero a juzgar por sus promesas, tendremos un lugar en la mesa.

Podemos tener la certeza de que no habrá ninguno de nosotros defendiendo temas en los lugares donde se tomarán las decisiones en el caso de una administración de Trump. No habrá un lugar en la mesa para aquellos que creen en una reforma del sistema de justicia penal. No habrá activistas anti-fracking o defensores de derechos civiles o agentes de paz, ni promotores de derechos LGBTQ. Solo un severo retroceso a fallida una economía republicana y estrategias de justicia social.

Aquellos de nosotros que trabajamos para lograr cambios en varias causas hemos encontrado un lugar en la mesa en la reciente administración demócrata. Tomó un tiempo lograrlo, pero nuestras voces fueron escuchadas y una creencia mutua y una misión compartida condujeron a un cambio real. Se detuvo la construcción de un oleoducto, se reactivaron programas de rehabilitación, se redujeron las sentencias por delitos no violentos, se incrementaron los fondos para apoyar la educación artística, se legalizó el matrimonio gay, millones de personas que no podían pagar seguros están cubiertas ahora.

Nada de esto hubiera ocurrido en una administración de McCain, Romney o Trump.

Y a aquellos de ustedes que están tan molestos que van a votar por un tercer partido:

Es su derecho. Los candidatos deben ganarse su voto. Pero Jill Stein no es Ralph Nader, ni Gary Johnson es Teddy Roosevelt ―y ninguno de ellos nos ha mostrado ejemplos de defensas en el pasado que hayan llevado a un cambio significativo.

Independientemente de lo que pase en esta elección, el partido demócrata tiene que reformarse.

Independientemente de lo que pase en esta elección, el partido demócrata tiene que reformarse. Las personas que Bernie Sanders comprometió en su campaña pueden ser aliados para el futuro o una constante piedra en el zapato. Los demócratas deben renunciar a esta idea de que merecen el voto de todos los electores solo porque su candidata no es tan mala como el otro.

Recuerden, a pesar de la narrativa que hemos escuchado hasta la náusea de que por culpa de la candidatura de Ralph Nader ganó Bush, fueron más los demócratas que votaron por Bush que por Nader en la Florida en la elección de 2000. Es decir, no fue Nader quien le costó a Gore esa elección, sino que fueron los propios demócratas los que le costaron a Gore esa eleección.

Entonces, les pido unirse a este pacto. Evitemos la amenaza existencial que Donald Trump representa para nuestra república. Si estás en un estado disputado, por favor vota por Hillary Clinton y entonces, durante toda su administración, hazla responsable de cumplir las promesas que te llevaron a elegirla. Trabajemos para reformar el partido demócrata y que se convierta en lo que pretende ser: un partido que representa a la gente y no a sus intereses económicos.

Un cambio progresivo real viene de la defensa constante y el activismo. Pero también necesita a alguien que sepa cómo escuchar, alguien que crea en la ciencia, alguien que entienda razones. Trump no es claramente esa persona. Me aferro a la esperanza de que Hillary sí lo sea.

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Este artículo fue publicado originalmente en The Huffington Post.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.