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En peligro de extinción: la cultura popular en la publicidad artesanal de Vietnam

26/04/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 26/04/2017 7:00 AM CDT

Panel pintado a mano que anunciaba un centro deportivo. Foto: C. Nualart

Desde inicios del siglo XX, las urbes de Vietnam se han desarrollado prodigiosamente. Saigón se convirtió en Ciudad Ho Chi Minh, una localidad colonial, luego comunista, que ahora es una metrópolis dinámica y vibrante.

Pero quedan vestigios de un pasado no demasiado lejano. En raras pero felices ocasiones, mientras trabajaba en Ciudad Ho Chi Minh entre 2010 y 2015, me topaba con carteles pintados a mano, retazos de cultura popular de una época pasada.

Letreros metálicos y sabrosa sopa de fideos

En Saigón en 1952, un vendedor ambulante preparaba a diario sopa de fideos en Tran Cao Van, una calle sombreada por árboles en lo que es hoy día una excelente ubicación céntrica. Tuvo su carro allí durante casi 30 años. Cuando Vietnam ya había ganado sus guerras, conseguido su independencia y se había acostumbrado, más o menos, a su nuevo régimen, el vendedor de la tradicional sopa pho cambió su cocina portátil por un restaurante en una calle cercana.

Le dio al local el nombre de la calle donde había trabajado siempre, para que los clientes fieles lo reconocieran. Puso un gran letrero de zinc sobre la entrada.

Letrero original de los años 70 en el interior del restaurante Pho Cao Van. Fotografía de C. Nualart, 2015.

En los años posteriores, muchos vietnamitas que habían huido o emigrado volvieron a visitar su país natal, y a tomar un reconfortante plato de sopa.

La reputación de Pho Cao Van creció internacionalmente. Hoy en día es Hong, la hija adoptiva del fundador, quien se encarga del restaurante. Ella, cumplidos ya sus sesenta años, prácticamente se ha criado en este lugar que apenas ha cambiado desde que abrió. Los dos letreros artesanales de los años 70 están tal y como se colocaron desde los inicios, uno dentro y otro en la fachada.

El letrero de zinc se manufacturó en la década de los 1970. Fotografía de C. Nualart, 2015.

Junto al letrero artesano de la fachada hay una señal de plástico patrocinada por una marca de refresco. Se colocó, cuenta Hong, en 1975 después de la caída de Saigón. Como precaución contra robo o saqueo mientras la ciudad estaba envuelta en incertidumbe, se retiró provisionalmente el costoso letrero metálico, que se guardó dentro del establecimiento hasta que el ambiente se calmó. Se sustituyó por el letrero industrial, que ha permanecido allí desde entonces.

De hecho, la lámpara eléctrica de la entrada al restaurante sí desapareció durante el periodo turbulento. Al día de hoy en Vietnam, los viejos letreros de hierro y zinc se siguen vendiendo a peso para reciclar el metal, motivo por el que los letreros creados durante la guerra son actualmente tan escasos.

Hong, actual gerente de Pho Cao Van. Fotografía de C. Nualart, 2015.

La tienda de relojes de Vinh Loi

Un letrero dorado más antiguo todavía decoraba hasta años recientes la tienda de relojes de Vinh Loi, en Cholon, el Chinatown de Ciudad Ho Chi Minh. Actualmente en la fachada solo se ven las marcas de polvo que perfilan las siluetas de letras, ya desaparecidas, creadas hacia 1964.

El dueño parece contento al explicar que su cartel metálico fue robado hace unos años. Cree que el letrero se robó porque era antiguo y valioso, cualidades de las que se siente orgulloso.

Al fondo de la tienda una hilera de cobrizos caracteres chinos reza "tecnología de relojes". Este letrero se colocó hace cerca de medio siglo, al mismo tiempo que el de la fachada. Anuncios y letreros bilingües prevalecen en el distrito donde se asentó una población china a finales del siglo XVIII.

Por regla general, no se manifiesta ningún interés patrimonial en la publicidad antigua, por lo que es improbable que el robo fuese por considerar el letrero una antigüedad, como el dueño dice. Parece más plausible que se robaran las letras por su valor como metal. El color dorado del letrero pudo hacer pensar al ladrón que era de bronce, un metal mejor pagado a peso.

Letrero interno de la tienda de Vinh Loi, creado en los años 1960. Fotografía de C. Nualart, 2015

El fisicoculturista que pintaba

Otra señal que ha desaparecido —vendida, no robada— es el panel metálico que indicaba la existencia de un gimnasio comunitario. Retrataba ni más ni menos que a Arnold Schwarzenegger.

Phu Sy Hue, el primer maestro de fisicoculturismo del gimnasio, ha entrenado a levantadores de pesas desde 1975, el año en que terminó la guerra de Vietnam. Fue alrededor de 1980, recuerda Phu, cuando se puso junto a la calle ese primer cartel pintado a mano con el retrato folklórico del famoso actor.

Phu Sy Hue, entrenador de fisicoculturismo del gimnasio desde 1975. Fotografía de C. Nualart, 2015.

En esa década, Vietnam no recibía turismo ni tenía mucho contacto con el mundo fuera de sus fronteras, por lo que es particularmente extraña la imagen de una estrella de Hollywood. Uno de los miembros del club de levantamiento de pesas, Tri, es el autor del ya desaparecido panel. Tri es un fisicoculturista aficionado que había estudiado arte, aunque nunca ejerció comercialmente como rotulista. Esa profesión está casi en desuso desde que en los años 90 se introdujo la impresión digital. Pocos negocios hoy podrían encontrar un rotulista a quien encargar un letrero.

A principios de los años 90, un turista estadounidense vio el cartel del gimnasio y, evidentemente impresionado por su originalidad, lo compró en el acto por una cantidad que, vista la diferencia adquisitiva de los dos países, a ambas partes pareció un buen negocio.

Tri necesitó un mes para pintar un nuevo cartel, la versión azul mostrada aquí. Esa obra estuvo a pie de calle hasta aproximadamente el 2013. Ese año se guardó en el aparcamiento mientras se efectuaban obras de remodelación en el centro deportivo. De nuevo, un extranjero con divisa fuerte quedó cautivado por el letrero y pidió comprarlo.

El interés que despiertan estas rústicas imágenes dan fe del poder de las celebridades y de la diseminación de la cultura popular estadounidense por el mundo. El centro deportivo terminó su remodelación en 2015, y ahora la calle anuncia las instalaciones de culturismo con un poster digital carente de encanto.

Actual cartel a la entrada del gimnasio. Fotografía de C. Nualart, 2015.

CHCM en el siglo XXI

El paisaje urbano de Vietnam está cambiando velozmente, como el culturista y rotulista amateur, que ha abierto una tienda de medicina tradicional. Pero no todo cambia, el sexagenario maestro Phu sigue practicando levantamiento de pesas.

La formidable expansión de Ciudad Ho Chi Minh en el siglo XXI, documentada por Erik Harms entre otros, sin duda ha contribuido al declive de los carteles y letreros hechos a mano. Mientras académicos debaten sobre la cultura material que se puede y debe conservar en museos y archivos, las ciudades, de Vietnam como de otros países, continúan reflejando los gustos cambiantes de la sociedad.

La investigación en la que este artículo concluye que la principal razón del exterminio de la publicidad artesanal es porque los carteles industriales tienen un menor coste, se fabrican con rapidez y, sobre todo, son fáciles de adquirir. Actualmente, los rotulistas artesanos son incluso más difíciles de encontrar en Ciudad Ho Chi Minh que las pocas tiendas que conservan la evocadora comunicación visual de generaciones pasadas.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation Global y luego traducido. Lee aquí el original.

The Conversation

The Conversation

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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