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Miedos, terapias y sueños: el goce de ser mamá

01/06/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 01/06/2017 11:58 AM CDT
Eric Pelaez
Baby bunch of bananas following mother bananas

Esta es la escena que traigo en la mente:

Yo agarrando de los hombros a mi niña de 11 años, zangoloteo absoluto mientras le grito: "¡Pero qué carajos tengo que hacer para que sepas lo mucho que te amo! Dime qué carajos hago..."

Solo en mi mente.

Nadie llame al DIF.

No la voy a zangolotear.

Hoy por la mañana amaneció nuevamente —esa hija mía— en mi cama. Es horrible dormir con Juliana, se mueve, habla sola, hace ruidos extraños, me jala la cobija. Yo nomás espero que eso cambie antes de que comparta la cama con una pareja. Y ojalá no se tope con un hombre neurótico, porque ese mal dormir no hay quien lo aguante.

Se necesita mucho amor.

Ese como el que le tengo yo.

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"Se necesita mucho amor. Ese como el que le tengo yo".

Amaneciendo me dice:

"Ay Ma, tuve un sueño espantoso... Mi papá se iba a la cárcel y me decían que ya nunca más lo iba a poder ver. Y tú agarrabas a Diego, te subías a un coche y te ibas. Y ya no te pude nunca encontrar..."

Yo reaccione como era de esperarse:

"¿Nunca me pudiste encontrar?

¿Cómo de que nunca?

¿De que nunca jamas en la vida?

Juliana no me digas eso, ¿por qué tienes esos sueños tan espantosos?

¿Crees que te voy a dejar?

¿Crees que podría abandonarte?"

Ella ríe y me dice:

"Ma, era un sueño y ya..."

Y se va campante a desayunar.

Y yo:

Puta madre.

Me estaba tratando de poner los tenis, pero sentí que me caía una roca.

Permanecí inmóvil.

Encima de ser la madre,

de quererlos más que nadie, de tratar de educarlos, contenerlos, darles seguridad, amor, darles todo lo que uno tiene. Los jodes.

Y encima (dos veces encima), dudan.

Como era de esperarse,

pinche Kiko (su padre) la libró,

O sea, él no está más, pero no porque no quiera, porque se va a la cárcel.

Yo directamente la abandoné.

Como la perra que soy.

Pero la amo profundamente. Es mi niña. La amo y le exijo más que a nadie.

¿Cómo es posible que el inconsciente de Juliana me aplique esas malas jugadas?

Es injusto.

El mundo de los sueños es un abismo negro, incomprensible e indescifrable.

Quizás en ocasiones habrá freudianos que lo medio-analicen para uno,

pero todo es muy subjetivo.

Lo que es un hecho es que al dormirnos sale el inconsciente a mostrarnos los miedos, lo que nos afecta emocionalmente, lo que traemos atorado. No hay lógica, ni mente en estado racional. En el sueño todo es simbólico y metafórico.

Pero es algo que traes.

Juliana lo trae.

Alex Potemkin
"Al dormirnos sale el inconsciente a mostrarnos los miedos".

Y es que,

la madre...

qué cosa más pesada.

La mía, por ejemplo, constantemente me critica a modo de

suspiro, ruido, ojos torcidos, o frase directa de: "Allá tú, pero la estás cagando".

¿Por qué joden las mamás tanto?

Sabemos que nos quieren, de eso no hay duda.

Pero joden.

(jodemos).

Yo nomás veo a Juliana tirada en el sillón (cosa que la verdad poco hace), y automáticamente me sale de la boca:

"¿Ya te lavaste los dientes?

¿Ya empacaste tu maleta de baile de mañana?

¿Ya hiciste toda la tarea?

¿Dejaste tiradero en el cuarto?

Mi vida, ya deja de ver series idiotas..."

La madre... qué cosa más pesada.

Puta madre.

De repente me cacho y digo:

"Para ya Sofía".

Y otras veces, nomás no puedo parar.

Pero la amo profundamente.

Es mi niña.

La amo y le exijo más que a nadie.

La traigo asoleada.

Su papá no.

Por eso, él solo se va a la cárcel.

Esto me hace pensar en otro evento ingrato.

Hace un año Juliana estaba pasándola no tan bien.

O eso sentía yo.

Y le propuse ir a una terapia.

Ella primero lo dudó, yo no la forcé. Y luego me dijo:

"Sí, acepto... vamos".

Un día antes de ir con la psicóloga elegida (luego de una exhaustiva búsqueda), Juliana dudaba mucho:

"Mami, es que de verdad no tengo nada que contarle..."

Yo le dije:

"Pues vas y ves cómo te sientes, hablas de lo que tú quieras, pueden ser tontadas y si no quieres, no volvemos..."

Al siguiente día la lleve, y la esperé.

Cerraron la puerta y me dejaron con una música de fondo espantosa, ya un volumen bastante alto.

Pero claramente pude escuchar:

"Es que a veces odio a mi mama..."

La misma roca de hoy me cayó encima esa vez.

Yo pensando: "Hija de su p. madre, la que no quería hablar y no tenía nada que decir, suban la pendeja música..."

Pero yo que nunca he podido aplicar, la de "yo no supe..." acerqué la oreja a la puerta y escuche más:

"¿Estás segura que mi mami no nos puede oír?"

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Se me salieron varias lágrimas que trate de secar antes de los 45 minutos.

Saliendo le pregunte como le fue, y como una olla exprés.

Y (como dice la canción), así nos dieron la 1 y las 2 y las 3 (am).

Me contó todo, incluyendo el que le había dicho a su psicóloga que a veces me odiaba:

"Pero no te odio Ma, estoy "enojada" por el camino que tomó nuestra vida..."

(Suspiro para seguir).

Pinches términos que usan los psicólogos de niños.

Pinches sueños.

Pinches terapias en general.

Pinche vida más ingrata.

(Y de ahí en adelante odie a esa pendeja psicóloga. Menos mal que ya no va).

Y desde hoy,

le tengo prohibido a Juliana soñar.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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