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Fantasmas en la casa: crónicas de una madre soltera

08/12/2016 9:21 AM CST | Actualizado 08/12/2016 9:28 AM CST
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A mí, el mal dormir me mata.
Sé que a todo mundo le cae de la chingada no dormir, pero yo antes no tenía problema con eso.
Iba por la vida durmiendo poco, muy poco.
Y creía que así me había tocado ser a mí.
Pero no,
es una situación nueva.
Dormir mal —y estar bien— se acabó para mí.
Como se acabaron muchas cosas.

El tema es que todo comenzó con unos insomnios interminables y me empecé a sentir tan mal, que probé de todo, hasta encontrar el remedio para 5 horas seguidas de sueño.
Pues cuando mal-duermo, estoy muy de malas.
Más de malas que todos los demás.
Y no funcionó,
de no funcionar nada, de no poder teclear o contestar una llamada.
Me pongo impaciente, gritona y espantosa.
(Aún más de lo normal).

Cuando duermo bien,
todo me funciona.

Y gracias a la genética que es cabrona, y a la convivencia intensa de madre e hija, logré darle vida a una niña hermosa, muy lista, muy buena, y también, ansiosa, nerviosa y estresada.
Creo que se parece a su mamá,
pero ella es mucho mejor.
Dice lo que piensa a la primera, y es bastante clara.
Pero, duerme mal.
Muy mal. Y poco.

Cuando los hijos son víctimas de la pendejada de los padres —de divorciarse— pagas tus culpas con creces.
Están enojados contigo o con él, ratos y ratos.
Les hacen falta terapias.
Aprenden a manipular el "me voy con uno" que me quiere más que el otro...
Y están también las "invasiones de cama".

Estas invasiones de cama duran bastante más de lo que durarían de tener maridopues cuentas con más espacio para dormirte, y olvidar que tienes hijos invitados.

Decidir sacarlos rotundamente de tu cama no es fácil, pero es absolutamente necesario.
Y en esas estoy con mi pequeña señorita.

Ella solía dormir muy bien en su cuarto, pero ahora le da miedo.
Se me despierta a la 1 de la mañana y dura así hasta como las 4, con la misma cantaleta de que tiene miedo de "algo" que no me puede explicar.

Y si soy cagante mal dormida,
traten de despertarme a la 1 am, cuando apenas logre caer hace media hora.
Me quiero morir.

Mamá tengo que irme a tu cama.

No amor, ya no más a mi cama. Respira, cuenta borregos, reza un angelito, lo que sea por favor.

No puedo. No puedo. (Llanto fuerte) NO PUEEEEEDDOOOOOOOOOO. Tú no me entiendes, no sabes lo que yo siento, el miedo que me da, no me quieres, no te importa que yo no duerma, no eres una buena mamá...

Todo eso y más.
Muchas noches.
Lloro.
Y me quiero morir.

Le pedí ayuda a su papá.
Me dijo:

Pues creo que esto no se trata de una manipulación y deberías darle su lugar.

¿Cómo su lugar?

Sí... ella siente una presencia en su cuarto, y puede ser, yo he escuchado de niños que sienten eso y es real.

¿Qué es real?

Que hay una presencia ahí.

¿Una presencia?

Sí, un fantasma.

Puta madre ________, me estas matando con esto que me estás diciendo, ahora la que no va a volver a dormir en esa casa soy yo.

Pausa para explicar que: UNO, tengo pánico de los fenómenos sobrenaturales y DOS, el padre de mis hijos creció en una casa donde, desde que perdían su primer diente, les dejaban claro que no había ni ratón miguel ni una chingada. Ateos y escépticos.

Ahora se imaginarán mi sorpresa, cuando quien no cree en nada, me sale con que quizás haya un fantasma en mi departamento.

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Le digo:

¿Qué se supone que haga?

Dicen que hay que hablar con él

¿Con quieeeeeeeeeén?

Con los fantasmas, hay que decirles que se vayan, que aquí no van a encontrar nada de lo que buscan.

Me estás matando, ¿lo sabes, verdad?

Sofía, yo no creo en fantasmas, pero hay mucha gente que lo cree y Juliana es hiper sensible, igual ella sí los siente.

Cuelgo el teléfono.
Tengo mucho miedo.
Llego a casa.
Le digo a mi niña:

Amor, ¿sientes que no te estoy creyendo, que no te estoy entendiendo?

No Ma... pero hay algo que me levanta todos los días a las 12 y no sé cómo controlarlo, siento que alguien me respira en la oreja, y me pica en el hombro...

Por minutos me pongo pálida.
Pienso en "I see dead people".
Estoy a punto de meter a mis dos hijos a la cama,
con todo y Pokemones.
Llenar mi departamento de flores blancas y vasos con agua, para ahuyentar espíritus.
Y pedirle a Cari (nuestra nana), que se jale a las 12 para hablar con los fantasmas.

Juliana comienza a roncar.
Nuestras tres recamaras están muy juntas,
hay luces como para iluminar el Rockefeller Center en nuestra sala.
(La navidad nos llegó en serio).
Si se mete alguien, no podrá pasar desapercibido.

Me como un puño de gummy bears para la ansiedad.
Ser mamá soltera,
con fantasmas en casa,
no sé, de verdad, que más me pueda pasar.

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*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.