EL BLOG

El horario de invierno y la llegada de mi ODIADO cumpleaños

02/11/2016 7:07 AM CST | Actualizado 02/11/2016 9:28 AM CST

Getty Images
Desde el 30 de octubre, cuando ocurre el tan pendejo evento* de mover las manecillas, todo comienza a ir en empinada.

Para mí el horario de invierno marca el comienzo de la melancolía obligatoria.
De por sí el invierno es la estación más jodida de todas, así que tener un día —anunciándote que ya llegó en forma— no ayuda en nada.
Ayer teníamos lo que venía siendo "la tarde"
Hoy nos vamos en chinga, de mañana a noche.
Perdimos ese cacho de día.
Dammit.

Y es que desde el 30 de octubre, cuando ocurre el tan pendejo evento* de mover las manecillas, todo comienza a ir en empinada.
Yo me pongo de buenas-buenas hasta el 1 de enero, con los propósitos esperanzadores, pero sobre todo por ver más cerca la Semana Santa.
Bueno eso, y que las manecillas irán de nuevo, pa'l otro lado.

Ese es MI invierno, el que arranca en Halloween y acaba en Navidad. Y se pone punk el Día de Muertos, que es mi cumpleaños.

Odio cumplir años, desde hace como 10 años.
Mi cumpleaños y Navidad son dos eventos que me saltaría sin pensar.
Pero Diego (mi niño), todavía cree en Santa Claus... así que me voy a esperar un par de años.

La llegada del invierno también me hace extrañar a NY, mi casa, mi vida y mi calefacción.
Me pone muy nostálgica.

Hoy que estaba comentando lo molesto del día corto y lo molesto de cumplir años, con Nat y con Re, tuvieron a bien decirme, que tal vez era momento de hacerme BOTOX para lograr el efecto de:

"Sofía, ¿qué te hiciste que te ves tan fresca?"

En vez de llegar a la edad de Pavis diciéndome,

"¿Te hiciste BÓTOX verdad cabrona, por qué no me llevaste?"

via GIPHY

Gracias chicos de 28 años,
Los odio.
Pero no.

Yo ya sé que nunca me voy a hacer bótox.
También sé que nunca me voy a hacer una cirugía.
(Lloro cuando me sacan sangre, así que ni de chiste me anestesio a lo pendejo).
Mis dos únicas cirugías fueron dos cesáreas.
Y esas eran de a huevo.
Ojalá sean las últimas.

Uno de los perks de hacernos grandes es lo mucho que sabemos, sobre todo —en contraste— con lo poco que sabíamos antes.

No señor, no me voy a poner tetas, no me voy a restirar, no me voy a agrandar ni a reducir nada.
Ya sé que me estoy haciendo grande y que probablemente en unos años deje de tener la fortuna de estar más o menos en forma "para mi edad"... pero ni pedo.
Espero que para entonces la vanidad vaya en declive, y viva feliz a través del intelecto (broma), que estaré fervientemente cultivando (ok, ni tan de broma).

Y toda esta plática trajo a colación a mi ídolo, Nora Ephron, quien escribió varios libros acerca "del crecer".
En I Feel Bad About My Neck: And Other Thoughts on Being a Womantiene una lista maravillosa de lo que "supo tarde, y le hubiera gustado saber antes".

Especial

Especial

Especial

Porque uno de los perks de hacernos grandes es lo mucho que sabemos, sobre todo —en contraste— con lo poco que sabíamos antes.

He aquí (de modo aleatorio) 10 de esas cosas:

1. El cliente siempre tiene la razón.
Por más que uno no quiera, luche o llore.

2. A veces es mejor no experimentar.
El lipstick rojo solo se le ve bien a las pieles más claras y a mi mamá. El pelo corto solo se ve bien a la mitad de las mujeres y yo entro en la otra mitad.

3. No hay hombres monógamos.
Nada que argumentar.

4. No hay nada que el tiempo no cure.
Tampoco nada que argumentar.

5. Ya sé que el segundo café me pone mal.
De todos modos me lo tomo. El tercero me da taquicardia, y a veces también me lo tomo.

6. Hay ítems que se vale tener en exceso.
Entre otros: mallas negras, camisas y camisetas blancas, calcetines diversos y buenas ligas negras de pelo.

7. La verdadera hora feliz, es la hora silenciosa después de que se duermen los hijos.

8. Las buenas amigas se quieren unas a otras, tal como son.
Yo lo sé porque a mi las mías me quieren así... como soy.

9. La genética no se debe tomar a la ligera.
A huevo algún defecto y manía heredamos de nuestros papás.

10. No hay nada, pero nada, que se compare con la risa de los hijos.
Si los tienes.

Salud por el invierno, con sus días cortos y melancolía, por Nora que en paz descanse, por cumplir un año más y por tener la fortuna de estar viva.
Pero (hey) bien, pero bien viva.

PD: Mi highlight favorito de la lista de Nora es: "El avión no se va a estrellar".

*Me sé el debate de lo bueno vs lo malo del horario de verano y de invierno y de verdad no quiero pelear, pero estoy en contra.

También te puede interesar:

- Basta de terapias psicológicas, se pierde mucho tiempo.

- París ayer y hoy, yo ayer y hoy.

- Una de las cosas más pinches del divorcio.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.