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El racismo en EU oscurece el brillante legado de LeBron James

La casa del basquetbolista en Los Ángeles fue el blanco de un crimen de odio.

14/06/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 14/06/2017 10:41 AM CDT
Ronald Martinez via Getty Images

Previo al arranque de la Serie Final 2017 de la NBA, LeBron James tenía una meta en mente: consolidar su legado como quizá el mejor jugador de básquetbol de la historia de esta liga. Sin embargo, su enfoque ha cambiado al referirse a temas que son de los más común entre la comunidad negra en Estados Unidos.

El 31 de mayo, la casa de James en Los Ángeles fue el blanco de un crimen de odio cuando alguien grafiteó la palabra "negro" en la puerta del frente. Cuando habló con los medios respecto al incidente, él dijo: "No importa qué famoso seas, no importa cuánta gente te admire, ser un negro en EU es difícil".

Reuters Staff / Reuters
Exterior de la casa de LeBron James.

Esta no es la primera vez que LeBron ha exigido que se ponga fin a este tipo de situaciones. Durante los premios Espy 2016, él, junto a las superestrellas de la NBA Carmelo Anthony, DeWayne Wade y Chris Paul comenzaron la ceremonia con un llamado a erradicar los problemas del racismo y la desigualdad en EU.

Desde entonces, más atletas han demostrado su postura en torno a dichos problemas. La muestra más reciente es cuando el ex mariscal de campo de los 49s de San Francisco, Colin Kaepernick, lideró protestas en contra del himno de EU durante una temporada.

Si bien estas muestras de protesta son necesarias y comprensibles, la pregunta del millón de pesos es: ¿Cuándo se detendrá el racismo?

Aparentemente, nunca.

Thearon W. Henderson/Getty Images
LeBron James, el número 23 de los Caballeros de Cleveland.

En su respuesta al caso de vandalismo, LeBron no solo manifestó su desesperación por ser negro en EU, sino también declaró que "el racismo siempre será parte del mundo, parte de EU".

No como algo temporal, sino permanente.

Lee: La masacre del 'Pulse' de Orlando, expresión del racismo

Y si bien los pensamientos de James en torno al racismo pudieran desalentar a algunos, es una noción muy familiar para aquellos que han sido víctimas. Además del ataque vandálico a la casa de James, en tres zonas muy importantes del National Mall (la explanada de Washington, DC, que alberga los principales monumentos en la capital de EU), hubo actos de vandalismo con símbolos de odio.

El primero ocurrió el 27 de mayo, cuando se encontró una soga en un árbol en las inmediaciones del Museo Hirshhorn. Cuatro días después, otra soga fue encontrada cerca de una exhibición en el Museo Nacional de la Historia y Cultura Afroamericanas. Y el 2 de junio, una soga se localizó cerca de una banca en el Monumento a Martin Luther King.

Ya sea que fueran incidentes aislados, o producto de una serie de ataques vandálicos, el sucio tufo del racismo vuelve a permear el ambiente.

Lo que no debemos hacer es culpar a atletas como James y Kaepernick por utilizar sus tribunas deportivas para exigir un cambio social positivo.

A partir de esto, ¿qué pasará en EU y el mundo?

En principio, lo que no debemos hacer es culpar a atletas como James y Kaepernick por utilizar sus tribunas deportivas para exigir un cambio social positivo. En cambio, a los que se debería culpar es a aquellos que no están dispuestos a erradicar los problemas del racismo de una vez por todas. A muchos atletas se les critica por convertirse en activistas, pues para muchos los temas políticos no deberían mezclarse con los deportes. Sin embargo, ¿de qué sirve culpar a los deportistas, cuyas familias podrían ser o han sido, víctimas de la injusticia racial, cuando pareciera que los autores de estos ataques son liberados sin castigo?

Lee: Imágenes que le dan la vuelta al racismo

¿Ha sido LeBron James el atleta que más ha alzado la voz en torno a los problemas de la desigualdad racial? No, no lo es. Sin embargo, es una necedad esperar que los atletas no expresen sus ideas en temas que los involucran. ¿Qué hubiera pasado si su familia hubiera estado en casa? ¿Lo acusaríamos de querer utilizar argumentos raciales en beneficio propio? No, espero que no.

Pero basta con decir que, si a los atletas se les acusa con frecuencia por sus pensamientos sobre el racismo sin en realidad atacarlo, entonces los sentimientos de LeBron de que el racismo es parte del tejido social estadounidense podrían ser ciertos.

Como país, no podemos escapar del pasado e ignorar lo que actualmente es evidente. Lo que pasó en la casa angelina de LeBron no debería sorprendernos ya que los crímenes de odio, especialmente en California, evidentemente se incrementan.

El deporte siempre ha sido un vehículo para involucrarse en el cambio social. Si bien seguimos elogiando a los atletas por su aporte a nuestro entretenimiento, no hay que descalificar su postura a favor de los derechos civiles fundamentales. Sí, habrá que disfrutar los juegos de la NBA, pero no hay que olvidar qué duro es ser negro en EU.

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Este artículo fue publicado originalmente en HuffPost. Luego fue traducido y editado para su mejor comprensión.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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