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Sabrina González, la joven latina a quien llaman la nueva Einstein

31/03/2017 12:40 PM CST | Actualizado 31/03/2017 4:41 PM CST
Michael Kovac/Getty Images for Moet & Chandon
Sabrina Gonzalez Pasterski.

Tiene nombre de bruja de la TV y apellido de latina; ambas cosas, de plano, indudablemente ciertas.

Lo de bruja le viene a Sabrina por dedicarse al estudio y la investigación de cosas que matemáticamente están ahí, pero son realmente invisibles: agujeros negros, la relación espacio-tiempo o la naturaleza de la gravedad cuántica.

Lo de latina por, a pesar de haber nacido en Chicago y tener un padre norteamericano apellidado Pasterski, elegir como primero apellido el de su madre cubana: González.

En fin, se trata de Sabrina González Pasterski, a quien la revista Forbes ya ha incluido a en la lista de los 30 mejores talentos, menores de 30 años, del mundo. Una de las mentes más brillantes de la física de la actualidad, graduada con la nota más alta de la historia en una universidad del prestigio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés). Y que ahora, "para no aburrirse en casa", estudia un doctorado en la Universidad de Harvard.

(VIDEO: Así nació su amor por la aeronáutica)

Por todo ello, y por más, es por lo que ya algunos la consideran la nueva Einstein, y la comparan tanto con el genio de la relatividad como con Stephen Hawking o Leonardo da Vinci. Incluso, la misma revista Forbes, también plantea que su talento y dedicación a las ciencias pueden convertirla en ejemplo para que cada vez más mujeres jóvenes elijan ese camino (según la revista, en la actualidad solo 10% de investigadores y científicos son mujeres).

Quizá también sea porque a los 9 años, en el garage de su casa, donde se la pasaba arreglando motocicletas con su padre y armando maquetas de aviones, construyó su aeronave (el Sabrina Aircraft). Cinco años después, cuando apenas estaba en la secundaria, la Administración Federal de Aviación certificó sus trabajos. En 2009 hizo su primer vuelo en solitario, convirtiéndose en la mujer más joven de la historia en construir y volar su propio aircraft.

Tal vez porque nunca ha tenido novio, ni ha probado alcohol o cigarros; o porque no pasa su tiempo en una cuenta de Twitter (no tiene); ni se preocupa en actualizar o revisar su Facebook; ni sube fotos "sexys" a Instagram o tiene algún tipo de currículum en LinkedIn; peor aún, no tiene siquiera smartphone.

physicsgirl.com

Al respecto de redes sociales solo se ocupa de su página web, PhysicsGirl, donde comparte sus experiencias en el campo de la ciencia y sus avances académicos. "Prefiero que me conozcan por lo que hago", ha declarado.

Sin embargo, sí tiene ya a sus 23 años, toda una serie de admiradores-conquistadores tras ella en el mundo de la ciencia y la alta tecnología. Jeff Bezos (también con algo de cubano, aunque solo sea por un padre adoptivo), fundador de Amazon y de la empresa aeroespacial Blue Origin, le reserva un espacio en sus laboratorios de investigaciones avanzadas. Lo mismo ocurre con la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), que sueña con incorporarla a los suyos.

A los 9 años, en el garage de su casa, donde se la pasaba arreglando motocicletas con su padre y armando maquetas de aviones, construyó su aeronave (el Sabrina Aircraft).

De momento, esas y otras propuestas, es algo que no parece necesitar. Financieramente hablando: ha recibido cientos de miles de dólares en becas de parte de la Fundación Nacional para las Ciencias de EU.

Casi con toda seguridad esa pasión por la ciencia y la tecnología llegó a Sabrina en forma de un descomunal coeficiente intelectual, pero ella lo achaca a un profesor de matemáticas (también es graduada, en 2010, de la Illinois Mathematics and Science Academy), quien cuenta acerca de una anécdota sobre ella: "Cuando tenía 14 años se presentó a un concurso de maquetas con el avión que había construido 5 años atrás; así que le dije: 'Está muy bien pero, ¿qué has hecho últimamente?"

Las palabras la sacudieron al punto que se convirtieron para ella en una especie de slogan personal: "Siempre estoy pensando qué he hecho últimamente. Así siempre tengo un objetivo a seguir; nunca me quedo sin metas a perseguir y alcanzar", dice.

Hoy se enfoca en sus estudios, e investigaciones porque para ella: "La física es muy emocionante, es un trabajo sin horarios".

Además, su sueño —a ese que no renuncia desde los tiempos del garaje, su papá y la mecánica de motocicletas y maquetas de aviones— es poder enviar una nave al espacio construida por ella misma. "Llevar a alguien a Marte. Sé que suena inviable pero si trabajas, todo puede ser posible", sentencia.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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