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El amor entre científicos: con mucho cerebro y todavía más corazón

13/02/2017 10:38 AM CST | Actualizado 13/02/2017 11:48 AM CST

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Marie y Pierre Curie en su laboratorio. Él aclaró que rechazaría el Premio Nobel de Física que le otorgarían si no se le daban también a Marie.

Cuando pensamos en los científicos la imagen que generalmente se dibuja en nuestros cerebros es casi idéntica: personas solitarias a quienes su pasión por la ciencia los aleja del amor terrenal; ese humana y febril pasión que nos desdobla. Sin embargo, la realidad es que como todos, muchos grandes de la ciencia vivieron verdaderas y grandes historias de amor.

Y aquí les dejamos algunas de esas... love memories:

Edward Ed Witten y Chiara Nappi. Italiana ella, norteamericano él y físicos teóricos ambos. Se conocieron a finales de los años setenta durante investigaciones que realizaban en conjunto y el flechazo de Cupido fue más allá de teorías y teoremas; se casaron a poco de conocerse, en 1979. Ed Witten es el padre de la Teoría M (la más reciente y avanzada hipótesis sobre supercuerdas) y posiblemente el físico más laureado y famoso después de Einstein. Quiara, con grandes aportes en el conocimiento de los agujeros negros, la integralidad de las teorías de cuerdas y propiedades de los bariones, es una reconocida propulsora del papel de la mujer en la ciencia.

Marie-Anne Pierrette Paulze y Antoine Lavoisier. Los padres de la química moderna. La suya fue una verdadera y gran historia de amor. Marie-Anne tenía apenas 14 años cuando la desposaron con el ya "mayor" Antoine (28 años). A pesar de nunca haber estudiado, el marcado interés de ella llevó a su esposo a instruirla en la práctica directa y pronto pasó a ser su colega; los descubrimientos realizados durante su vida son considerados paternidad de ambos. Cuando Lavoisier fue apresado por los comuneros y condenado a muerte en 1794, ella luchó incansablemente por su libertad hasta el momento de la ejecución sin importarle para nada su propia seguridad.

Pierre Curie y Marie Curie (Marie Salomea Sklodowska). Solo una persona ha ganado dos veces el premio Nobel en dos ramas diferentes de la ciencia, Marie Curie. Marie y Pierre, quien era profesor en la Escuela Superior de Física y de Química Industriales de París, se conocieron gracias a un amigo común. Trabajaron juntos en el laboratorio de él, y pronto la fuerte amistad se tradujo en una propuesta de matrimonio que ella rechazó porque quería volver a su Polonia natal. Tras el regreso, ella escribiría a una amiga en Polonia: "Voy a casarme con el hombre del que te hablé el año pasado [...] La suerte ha hecho que estemos profundamente próximos el uno del otro y que no podamos soportar la idea de separarnos".

Cuando finalmente llegó el reconocimiento a sus descubrimientos y trabajos con el Premio Nobel en Física, la Academia quería otorgárselo solo a Pierre (pretendían entregarlo solo a hombres) pero él aclaró que lo rechazaría si no se le daban también a Marie. Tres años después, en 1906, él moría en un accidente con un coche de caballos. Ella recibió en 1903 el Nobel de Física y en 1911 el de Química.

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Frédéric Joliot e Irène Curie en Instituto del Radio en París, en 1932. Su comunión fue total: enfermaron casi al unísono y murieron con dos años de diferencia.

Frédéric Joliot e Irène Curie. Galardonados con el Premio Nobel de Química en 1935. Ella era hija de Pierre y Marie Curie, y para 1918 colaboraba como asistente de su madre en el Instituto del Radio de París. Él, un joven ingeniero graduado de la École de Physique et de Chimie Industrielle, entró como colaborador al laboratorio recomendado por el físico Paul Langevin. Ahí se conocieron y un año más tarde contraían un matrimonio que sería famoso, tanto por sus aportes científicos, como por su posiciones políticas y sociales en los años convulsos de la Segunda Guerra Mundial, la ocupación de su país y la persecución de la que ellos mismos fueron víctimas en la Europa de post guerra. Como había sido su vida, en total comunión física y sentimental, enfermaron casi al unísono, y morirían con dos años de diferencia: Irène en 1956 y Frédéric en 1958.

Carl Cori y Gerty (Gerty Theresa Radnitz)Cori: Judía ella, católico él, tenían en común el lugar y la fecha de nacimiento, la ciudad de Praga en 1896. Se conocieron en Facultad de Medicina de la Universidad Carl Ferdinand en 1914, y ella quedaría impactada por su "encanto, vitalidad, sentido del humor y su amor por la naturaleza". Se casaron a los pocos meses de conocerse, y emigraron a EU. Se dedicaron de lleno a la investigación médica en lo que es hoy el Roswell Park Cancer Institute, de Búfalo, Nueva York, donde descubrirían y daría a conocer el conocido en la actualidad como Ciclo de Cori, que les harían merecedores del Premio Nobel de Fisiología, Medicina, en 1947. En una prueba del gran amor que sentían uno por el otro, nunca aceptaron separarse profesionalmente, pese a las presiones y obstáculos que enfrentaron a lo largo de su carrera, en las que le negaron cátedras y plazas por sus vínculos matrimoniales.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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