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Parte 6. La tiranía de las hormonas

06/04/2017 12:00 PM CDT | Actualizado 06/04/2017 3:59 PM CDT

Paul Bradbury
"Estoy tanto bajando de peso, comiendo mejor y haciendo ejercicio, un hábito nuevo para mí, que solo practicaba "el supremo deporte de pensar".

Después de los cuarenta todo es cuesta abajo. Es así, quiero decir, médicamente.

No expreso mi opinión o experiencia personal al respecto, simplemente es que los niveles hormonales óptimos en hombres y mujeres se merman a partir de la cuarta década de vida. El cuerpo, por tanto, se va acostumbrando a bajar los niveles de consumo de energía porque ya no la tiene a disposición.

Los médicos saben que muchos son los factores que nos dan o nos quitan energía y vida ¡es energía! Pero para el programa antienvejecimiento de Cenegenics uno es rey: la presencia o ausencia de óxido nítrico (ON)

Todavía le doy batalla a unos millennials con los que coincido en el planeta.

El premio Nobel de Medicina y Fisiología 1998 fue otorgado a los científicos estadounidenses Robert Furchgott, Louis J. Ignarro y Ferid Murad por investigaciones alrededor de esta sustancia (ON) como un vasodilatador que entre otras muchas cosas aumenta la llegada de oxígeno al corazón.

Ese corazón que no en vano los poetas han idealizado como el órgano en el que se concentra nuestro amor o nuestro deseo por otro y sin el cual no subsistiríamos.

Los infartados -como el propio Jorge Arriola Sánchez, el doctor que trajo la metodología de antienvejecimiento a México- lo saben y por eso Arriola se toma el tiempo de explicitar la razón por la cual en los siguientes tres meses mi tratamiento consistirá en atender el corazón. En suma se concentrará en aminorar el riesgo de un accidente cardiovascular que en el perfil que me hicieron por la mezcla de edad aparece como un riesgo significativo.

De tal manera que a lo sucedido en mi consulta anterior, en la cual hubo una porra por la pérdida de grasa y aumento en músculo, ahora el eterno "PERO" médico, va por el sendero de las venas y las arterias: "Qué bueno que perdiste peso, pero hay que hacer más".

Ese fue el preámbulo de pedir que mojara con saliva una especie de popote patentado en la Universidad de Texas, Houston (UT) para establecer mis niveles de óxido nítrico. "Depleted" (reducido) fue la respuesta de lo que se oscureció al contacto con mi lengua.

Es cierto que estoy tanto bajando de peso, comiendo mejor y haciendo ejercicio, un hábito nuevo para mí, que solo practicaba "el supremo deporte de pensar". "PERO" no es suficiente, dice el doctor, para un cuerpo a punto de ingresar a la zona de límite gringo de velocidad, o sea a los 60.

El médico quiere tratar en esta fase del programa tanto el tema cardiovascular como el hormonal para sacarme física y mentalmente de la "comodidad" de acostumbrarme a vivir con baja energía.

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A mi corazoncito le espera en los siguientes 90 días una terapia intensiva en óxido nítrico con base en las investigaciones médicas justo del equipo del Nobel, que trabaja en la Universidad de Texas y se ha vinculado a Cenegenics a través del proyecto Neo40. Pues les otorgó acceso a algunas de sus medicinas y suplementos para pacientes como yo, incapaces de asimilar plenamente lo que necesito de ON aun si me comiera una tonelada de espinacas y betabeles al día.

Por lo que respecta mis hormonas que, informo, van considerablemente mejor, gracias (estradiol de 14 a 113, y testosterona de 18 a 110 en los meses transcurridos del tratamiento) me prolongarán, interconsulta mediante, unas aplicaciones cutáneas de ambas.

Así que el cocktail, la mezcla, hormonas y óxido nítrico que me tomaré en los siguientes tres meses tienen como fin potenciar mi energía que según yo no estaba tan, tan mal. Pues todavía le doy batalla a unos millennials con los que coincido en el planeta.

Es más, pienso que para el uso y abuso que le doy y le he dado al cuerpo, me defiendo, creo, bastante bien. Aunque mis telómeros -los extremos de mis cromosomas, las regiones del ADN cuya función es mi estabilidad estructural- cuentan otra historia: la de que mi edad biológica sigue siendo superior a la cronológica. O sea, me alejo de ese óptimo médico de las cuatro décadas, por lo que vamos a experimentar en esta primavera/verano el que los médicos describen como el maravilloso mundo de la vida con ON ya les diré de qué va... Stay Tuned!

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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