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El nacimiento de Morena o el miedo a ser el malo

04/08/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 04/08/2017 10:10 AM CDT

IVÁN STEPHENS /CUARTOSCURO.COM
Andrés Manuel López Obrador y Jesús Zambrano, el 3 de julio de 2012.

Jesús Zambrano es un político de Sonora, cuyo interés por la realidad del país inició como activista cuando estudiaba físico-matemáticas en la universidad, lo que lo llevó a enrolarse en el grupo clandestino Liga Comunista 23 de Septiembre y participar en actividades guerrilleras, las cuales provocaron que fuera preso político entre 1974 y 1975.

A partir de dicha experiencia, su relación con la política viró hacia una perspectiva más institucional, por lo que pronto se involucró en movimientos cuya cúspide de lucha se concretó primero en el Frente Democrático Nacional —que apoyó a Cuauhtémoc Cárdenas en pos de la presidencia de la República— y después en el conformación del PRD, partido desde el cual se ha ocupado de diversas responsabilidades. Hasta llegar por fin, un viejo sueño de la izquierda partidista, a presidir el Congreso de la Nación.

Ahora bien, dada la animadversión por lo que suele ocurrir en gran medida en esta llamada política institucional (a saber, robo, corruptelas, asesinatos, connivencia criminal, tolerancia narca...), hay quienes han hecho con dicha animadversión otra forma efectiva de hacer política, aquella que pide la absoluta sumisión.

Ante las elecciones presidenciales de 2018, y dados los resultados en las estatales del Estado de México, se ha abierto el panorama de conformar un Frente común, para encarar la maquinaria priista que se avecina.

Zambrano no siempre fue así de contundente en relación con López Obrador.

Jesús Zambrano aparece en un video del portal de El Universal en donde hace un llamado para reforzar el Frente y dejar en claro que no se requiere en este momento de ningún salvador de la patria (López Obrador), pues ninguna fuerza política por sí sola va a derrotar al PRI el año que viene.

Zambrano remata el video afirmando que López Obrador es el único que se ha opuesto (no sin insultos) a esta suma de voluntades del Frente para que todo mundo, más bien, se sume a lo que él dice. Para que todo mundo se sume al partido cuyo dueño es precisamente el político tabasqueño.

A partir de estas reflexiones de Zambrano, comparto aquí el extracto de una larga entrevista que sostuve con el entonces líder camaral, uno en donde se aborda, precisamente, el nacimiento de un partido político institucional: Morena.

Zambrano no siempre fue así de contundente en relación con López Obrador.

Extracto de la entrevista a Jesús Zambrano, líder de la Cámara de Diputados, realizada en el Congreso en octubre de 2015

Siendo Andrés Manuel López Obrador jefe de gobierno del Distrito Federal, la Ciudad de México, como ocurriría en mayor o en menor medida en otras entidades del país, se comenzó a llenar de unas curiosas casas de campaña en donde la gente se podía adherir a un movimiento llamado Morena.

¿No era grave que desde el entonces exitoso gobierno de izquierda de la capital del país se estuviese promoviendo, con los recursos de la ciudad, el nacimiento de una organización que hoy en día es abierta contrincante del PRD? ¿Por qué la pasividad... la preocupante inacción del PRD desde entonces?

En el partido por supuesto que había preocupación. Tengo que decir que AMLO, efectivamente, hizo todo eso a la sombra del movimiento que nosotros también habíamos creado, sí... ¡pero para apoyar su candidatura! Lo hizo con recursos del PRD, entonces... mmm... vamos, sí había voces de compañeros que decían "¡Ya estuvo suave! Hay que tomar distancia y cada quien por su camino", pero hubo otras que no estaban de acuerdo.

La verdad, yo fui uno de los que no apostaron por una ruptura con él, pues mi apuesta siempre había sido la de mantener la unidad. Que las diferencias eran normales y que podíamos tener puntos de vista distintos, claro, pero que teníamos que seguir caminando juntos. Y no obstante este tipo de perspectivas, que en el fondo le beneficiaban, a AMLO nunca le importaron, tanto así, que, por su lado, sin negociar absolutamente con nadie, él sí consideró la construcción de un movimiento alterno al del PRD, para convertirlo en lo que ya es ahora. Un partido político: Morena.

¿No se arrepiente entonces de haber sostenido esa postura conciliadora respecto de un personaje político que tenía y tiene una completamente en sentido contrario?

En las elecciones intermedias de 2009 fue cuando AMLO ya se confronta abiertamente con el partido, cuando intervino en el proceso de Iztapalapa (el fenómeno político llamado Juanito) y demás. Nosotros comenzamos a ver que se tenía que tomar una definición clara con él y buscar una posible candidatura diferente para 2012.

La verdad, yo fui uno de los que no apostaron por una ruptura con él (Andrés Manuel), pues mi apuesta siempre había sido la de mantener la unidad.

¿El temor de confrontarse entonces con AMLO era así de grande?

Pues, es que... mira. ¡Imagínate nomás! Hablando desde el caso de nosotros, la corriente a la que pertenezco, Nueva Izquierda. Jesús Ortega llega a la presidencia nacional del PRD en 2008 luego de una confrontación intensa al interior del partido con Encinas, quien fue apoyado todo el tiempo por AMLO. Fue tal el enfrentamiento, que al final fue un tribunal el que tuvo que ratificar que nosotros habíamos ganado las elecciones del partido.

Entonces, con Ortega como presidente del partido en 2008, ya nos habíamos confrontado con Encinas y su grupo, en donde estaba AMLO. Y luego en 2009 al confrontarnos ya directamente con AMLO, pues otra vez nos vimos ante la disyuntiva de romper con él o no. Nos pesaba mucho, la verdad, ser nosotros, los de Nueva Izquierda, teniendo la presidencia del PRD, los que tuviéramos que romper con López Obrador.

¿Les pesaba tener que pasar a la historia como "los malos"... como los que rompieron con AMLO?

¡Así es! Que se dijera "Ellos fueron los responsables de la ruptura". Por eso no quisimos tomar esa decisión. Vimos que podíamos resolver la cuestión de otra manera. Fue cuando vimos una posibilidad para el PRD de presentar una candidatura presidencial alternativa y fuerte, la de Marcelo Ebrard. Fue así que Marcelo comenzó a recorrer el país, cobijado por nosotros. Se creó una asociación civil demócrata de izquierda para impulsar y apoyar a Marcelo Ebrard.

MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM
Marcelo Ebrard y Jesús Zambrano, el 1 de marzo de 2013.

Se llegó al acuerdo de que entre Marcelo y AMLO surgiera el candidato presidencial mediante una encuesta o dos. Llegado el momento, se hicieron las mediciones, ¡y aparecieron empatados! Pero en algunas aparecía arriba AMLO y en otras Marcelo. Fue ahí que AMLO de la nada apareció diciendo "O soy el candidato yo, o me voy solo por mi cuenta". Marcelo no quiso comprar ese boleto y propuso que se hiciera otra precampaña de manera abierta de dos meses más para que se hiciera una nueva medición, y AMLO dijo que no. Que eso se tenía que resolver "Ahorita, ¡ya!".

Entonces, entre ellos dos tomaron la decisión de que AMLO fuera el candidato, pues Marcelo no quiso confrontarse. Todo esto fue difícil para el PRD porque después de habernos enfrentado internamente con su grupo y de haber intentado armar una candidatura alternativa, como resultado: ahora teníamos que AMLO terminaba siendo nuevamente el candidato por la presidencia de la República.

Y mira, a pesar de nuestras diferencias, a pesar de todo, nosotros no le escatimamos nada. Lo acompañamos en todo lo que estuvo a nuestro alcance; incluso en 2011, cuando yo llego a la presidencia del partido y que él ya es el candidato, tampoco le escatimé nada. Lo apoyamos con todo. En la contienda presidencial volvimos a tener una tercera parte de la votación, pero ya no una tan cerrada como la que habíamos tenido con Calderón, en 2006. Luego de la derrota, él decidió por su cuenta volver a ser candidato presidencial para 2018, y esta vez diciendo "pero estoy seguro de que ya con el PRD no voy a contar".

Y es que, bueno, a esas alturas él ya había armado y consolidado "su propio movimiento", durante seis años. Así que, él decide romper con el PRD.

En una frase que pronuncia en el Zócalo dice "Nada me deben, nada les debo. Estamos en paz", por lo que así fue que nos enteramos de la ruptura.

¿Cómo se sintió usted con ese pronunciamiento público?

Me sentí con mucha tranquilidad, te lo confieso. Pero también con tristeza y preocupación, porque sabía que estábamos ante una fractura sin precedentes en la izquierda mexicana, sobre todo después de todo lo que históricamente por nuestra parte habíamos hecho para unificar a la izquierda... hasta llegar a 1988 para conformar el FDN, el Frente Democrático Nacional, para que surgiera el nuevo partido que acompañara a Cuauhtémoc Cárdenas en su dirigencia, ¡el PRD!

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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