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Los fantasmas del “Tri” viajan a Rusia

18/06/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 18/06/2017 10:30 AM CDT
ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.COM

Estados Unidos le robó al "Tri" su sueño de un verano perfecto y ahora la selección nacional afronta la Copa Confederaciones de Rusia abrazada por los fantasmas que son más temibles con el andar de los días y que inevitablemente tienen hoy, en su debut ante Portugal y el incontenible Cristiano Ronaldo.

Hace unos días la selección estadounidense silenció los festejos y las matracas —mediáticas— al llevarse un empate (1-1) en su visita al otrora intratable gigante Estadio Azteca, en la sexta fecha del Hexagonal de la Concacaf. Con esta igualada se reactivó la lucha de la FIFA contra el coro en las gradas, cuando juega el equipo mexicano, de "ehhhh, putooooo" al despejar el portero rival. La ausencia de triunfo ante el rival con más encono también tiró por la borda los análisis alegres de que el combinado estaba en su mejor momento para afrontar la Confederaciones.

El estratega colombiano Juan Carlos Osorio con la que es considerada la mejor generación de futbolistas nacionales en la historia —se oyen las matracas a todo lo que dan en el aire— ahora están en Kazán con la novedad de que la FIFA le dio facultad a los árbitros de suspender partidos si detectan actitudes discriminatorias y ofensivas en las gradas, luego de dar un par de avisos antes de la cancelación del duelo.

La prueba más fuerte de Osorio después de su debacle en la Copa América está en Rusia, donde los potenciales ecos del grito de puto hacen temblar al "Tri".

El fracaso de las autoridades mexicanas con sus inocuas acciones para contener un problema que fue creciendo en los años más recientes —como esa triste campaña que promovía abrazos en las tribunas en lugar de gritar puto— ahora afronta las consecuencias más severas al entenderse que varias multas y amenazas de vetos a los estadios nacionales no funcionaron.

Ante Estados Unidos, miles de los asistentes abuchearon al momento de la entonación del himno de los visitantes y luego no se cansaron de volver a gritar puto cada vez que el arquero hizo un despeje. El mal chiste, solapado con los estériles argumentos de "es cosa de la idiosincracia del mexicano" y "no es un insulto homofóbico, es pa' alentar... es de cotorreo" ya alcanzó el nivel que supera castigar los bolsillos de la adinerada Federación Mexicana de Fútbol. Ahora está en el umbral de que el equipo pierda los juegos en la mesa al ser cancelado un encuentro.

Los gritos de puto desde las gradas se suman a la presión que acompaña a este refinado y selecto grupo de jugadores, que afronta el desafío más importante desde la humillante eliminación en los cuartos de final de la Copa América del Centenario ante Chile por 7-0.

Osorio usa las estadísticas de escudo de su eficacia. Desde el 14 de noviembre de 2015, que comenzó su camino con una victoria de 3-0 ante El Salvador, acumula 18 triunfos, cuatro empates y dos derrotas. En sus primeros 10 juegos no perdió y en nueve alzó el puño como señal de triunfo hasta que en el decimoprimero se topó con Chile y fue arrollado en el Levi's Stadium de San Francisco ante más de 70 mil aficionados, la inmensa mayoría mexicanos.

En la Confederaciones tiene como rivales a Portugal (monarca de Europa), Nueva Zelanda (campeón de Oceanía) y a Rusia (anfitrión) en la fase de grupos. La gritería de apoyo desde los medios de comunicación ponen al "Tri" para pelear el título y que es junto con Portugal el favorito para calificar a la segunda fase, en la que es probable que choque otra vez con Chile (campeón de Conmebol) en un cruce de semifinales.

Con el empate de Estados Unidos en el Azteca, las dudas tomaron fuerza con un panorama diferente al que ofrecen los limitados equipos de la zona de la Concacaf, en una eliminatoria en la que los tricolores no han encontrado resistencia y están a un tris de ganar su pase directo al Mundial de 2018.

La prueba más fuerte de Osorio después de su debacle en la Copa América está en Rusia, donde los potenciales ecos del grito de puto hacen temblar al "Tri" con una nutrida porra mexicana que hizo el viaje para "apoyarlos". Si no son cancelados los partidos, como sanción ante los gritos discriminatorios y homofóbicos, Portugal y luego potencialmente Alemania y Chile pueden ser dignos obstáculos que muestren el verdadero nivel del equipo y su entrenador. Más allá de las alegres y frías estadísticas que reflejan únicamente cúmulos de resultados y no la calidad de los rivales sobre los que se construyeron.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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