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El Maratón de CDMX: marcado por el engaño

14/09/2017 2:00 PM CDT | Actualizado 14/09/2017 5:14 PM CDT
CARLOS MARURI /CUARTOSCURO.COM
El evento deportivo estrella de la administración del jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera quedó marcado como uno que no es serio.

Cuando el comité organizador del Maratón de la Ciudad de México reaccionó, el lodo ya le llegaba al cuello. El evento deportivo estrella de la administración del jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera quedó marcado como uno que no es serio, cuando la cantaleta oficial era de convertirlo en uno de los mejores del mundo.

En una época en la que la tecnología desnuda con mayor facilidad las trampas y actos de corrupción —de particulares y de la insaciable clase gobernante— 4,391 corredores cruzaron la meta en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria el 27 de agosto sin completar el trayecto de los 42 kilómetros 195 metros.

Son cifras oficiales —así que hay que tener sus reservas cuando ni a lo oficial ya se le puede dar el beneficio de la duda— que surgen después de un escándalo que se fue incubando con el paso de los días hasta que se publicó esta semana un trabajo que desnuda la cruda realidad de que hay miles de wannabe runners a los que les gusta hacer trampa para farolear que corrieron un maratón sin haberlo hecho.

El lodo está hasta el cuello, pero no hay nada que el dinero no pueda curar.

La bomba estalló sobre algo que se supo desde que terminó la carrera y surge la página de Facebook en la que se expone a esos runners que usan el Metro y a los de 3 kilómetros con mucha ansiedad de tomarse la selfiepa'l feis con su medallita de la letra C y un mensaje de cómo su "logro" les inflaba el pecho de orgullo.

Hay quien excusa al comité organizador argumentando que la trampa no la hicieron ellos, pero el tema es que dejaron —como es lamentable costumbre— que el silencio llevara al olvido tan lamentable situación de una carrera con la que Mancera se llenó la boca diciendo que era la novena mejor del mundo por sus finishers.

Afortunadamente, en esta ocasión la trampa no se perdió con el paso de los días y el gobierno, a través del comité organizador, tuvo que salir a dar una respuesta porque la carrera capitalina puede afectar el prestigio de la de Boston —que sí es una de las mejores organizadas del mundo y donde al tramposo se le castiga— y que da (tal vez deje de dar) el privilegio a su par mexicana de que haya corredores que den marca para inscribirse de acuerdo a sus tiempos.

Hay quien excusa al comité organizador de que la trampa no la hicieron ellos, pero dejaron como es lamentable costumbre que el silencio llevara al olvido tan lamentable situación.

El comité organizador del Maratón de la CDMX levanta su dedo y señala que de los tramposos solo unos 600 podrían correr en Boston, pero ya fueron reportados para que no se les dé la opción. El lodo está hasta el cuello, pero no hay nada que el dinero no pueda curar, si es necesario dar más recursos para no perder certificaciones internacionales.

Para la sociedad mexicana queda otra mancha, como aquella en la que la Selección Nacional de Futbol cuya participación en el Mundial de Italia 90 le fue negada por un castigo producto del caso de los cachirules. O aquel célebre director de un diario capitalino que se acreditaba a los Super Bowls para robarse pertenencia de los jugadores, como los dos jerseys de Tom Brady, entre otros.

O una de las más graciosas en la esfera de los runners de Metro, como cuando Roberto Madrazo, quien fue candidato a la presidencia de México por el PRI —sí el PRI— cruzó la meta del Maratón de Berlín, el más prestigioso del mundo, después de cubrir gran parte de la distancia en Metro. La imagen de Madrazo alzando los brazos bien enchamarrado con récord para la categoría master es algo que sigue provocando vergüenza.

Para la edición de 2018 del Maratón de la Ciudad de México habrán más ojos puestos en las estaciones del Metro y en el trayecto buscando tramposos que en la ruta viendo a los que sí hacen un esfuerzo para completar la carrera... Esa es la mancha que deja el lodo cuando se permite que llegue hasta el cuello.

PD: Como un ejercicio: Observe las placas de los autos de lujo y cuente de que entidad encuentra más: Morelos, Estado de México o la capital... en mi caso las primeras dos son por mucho las más comunes... ¿será porque ahí no se pagan impuestos?

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.