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Cristiano Ronaldo: sus números hablan por él

05/06/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 05/06/2017 7:17 PM CDT
Carl Recine Reuters Staff / Reuters
Cristiano Ronaldo celebra el triunfo de su equipo en la final de la Copa Champions el 3 de junio de 2017.

La modestia no es una cualidad que cultive Cristiano Ronaldo, quien más polariza opiniones en la esfera del futbol mundial. Pero el afamado astro portugués del Real Madrid aprendió a hacerse a un lado de las hogueras de las vanidades sobre quién es el futbolista más importante y con aplomo dice: "Mis estadísticas hablan por mí".

Sus 600 goles son buenos y sólidos argumentos para que sus millones de detractores guarden silencio por un momento, en esa misión por demeritar su valía en la historia del balompié. Y para que reconozcan entre murmullos que sí, es un ariete de época.

Aquel delantero de los dientes tan disparejos como un serrucho que llegó al Manchester United como una promesa surgida del Sporting de Lisboa, supera las más optimistas de las proyecciones que lo acompañaron de ser una estrella con un raudal de goles que no se ha cansado de marcar. En la final de la Champions League, en el Estadio Nacional de Gales, realizó un par de remates a primer toque para batir a Gianluigi Buffon, el mejor arquero del mundo esta temporada, y dejar en claro que vuelve a ser el principal candidato para recibir su quinto Balón de Oro como el mejor jugador del planeta. Y empatar en la cima de los máximos ganadores al argentino Lionel Messi.

John Peters/Manchester United via Getty Images)
El 12 de agosto de 2003 Cristiano Ronaldo firmaba con el Manchester United.

REUTERS/Mike Finn-Kelcey
Cristian Ronaldo, el 30 de junio de 2004, celebra un gol contra Holanda durante una semifinal de la Eurocopa.

Albert Gea / Reuters
Lionel Messi y Cristiano Ronaldo durante un encuentro entre el Barcelona y el Real Madrid el 29 de noviembre de 2010.

Felix Ausin Ordonez / Reuters
Cristiano Ronaldoen un partido contra el Atlético de Bilbao el 9 de abril de 2011.

Sus 600 goles son como escalar el Everest sin equipamiento. Ya son 15 años desde sus comienzos con el Sporting, con los que hizo los primeros cinco. De ahí con el United en seis campañas (2003-2009) celebró otros 118 y desde entonces con el Madrid ya se convirtió en su máximo goleador en la historia con 406; además de sus logros en clubes están los 71 como seleccionado portugués, otra marca. Su voraz apetito de goles lo han convertido en una bestia dentro del área, donde ha marcado 502 tantos, mientras que 98 han sido desde fuera.

A Cristiano Ronaldo no lo devoró el enorme ego que lo acompaña y aprendió a domesticarlo, al grado de que esta temporada aceptó descansar varios partidos de liga en España para tener mejor rendimiento durante toda la temporada competitiva. Y así evitar las lesiones de años anteriores en la recta final de la campaña.

Ese ego, que sus fanáticos pueden decir que es un gran amor propio, también parece ser el piloto automático que lo lleva a mantener el pulso por ser el mejor futbolista del mundo con Messi, quien desde su irrupción con el Barcelona en 2005 únicamente ha encontrado la resistencia del portugués en la lucha por ser el mejor jugador del planeta desde 2009.

A Cristiano Ronaldo no lo devoró el enorme ego que lo acompaña y aprendió a domesticarlo.

Hace ocho años el Real Madrid apostó fuerte al pagar 94 millones de euros al United por Cristiano Ronaldo. Las memorias de las épocas de equipos inolvidables como "Galácticos" de Zidane y el brasileño Ronaldo, "La Quinta del Buitre" con Hugo Sánchez y más atrás con Alfredo Di Stéfano obligaban a los merengues a volver conformar un equipo hegemónico con el portugués como líder.

El camino de Cristiano en la capital española fue duro al afrontar al Barcelona más brillante en la historia blaugrana. Ese dirigido por Guardiola y después por Vilanova, que acaparó cetros, triunfos y goleadas sobre los merengues ante la rabia del portugués. Quien no dejó de meter goles, a pesar de que hubo épocas con poco más que festejar y se especulaba hasta su potencial partida.

Pero el portugués alcanzó la cima de su propio Everest en Cardiff. Sus tantos fueron la miel con el que el Madrid endulzó otra vez sus recuerdos con un conjunto de época, tan brillante como el que presumió su acérrimo rival Barcelona hace unos años.

La tercera Champions League merengue en cuatro años y la segunda consecutiva fue un logro que ninguno había alcanzado desde que en 1992 se cambió al actual formato de competencia. La "doceava" para sacar más ventaja como el máximo ganador del certamen y con el letal delantero, cuyo valor de mercado es de más de 100 millones de euros a pesar del paso de los años, llegando a las 600 dianas en su trayectoria...

Cristiano tiene razón al mostrar su renovada sonrisa y dejar que sus logros hablen por él, porque las palabras quedan cortas para dimensionar sus éxitos.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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