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Cada noche les hacemos a nuestras hijas las 3 mismas preguntas 

03/08/2017 9:00 AM CDT | Actualizado 09/11/2017 3:25 PM CST
Meg Conley

Por primera vez, mis dos hijas van a la escuela, cada una en diferente grado y colegio. Ha sido interesante ver cómo nuestra familia de cuatro se mueve en distintas direcciones durante el día. Y si bien estoy agradecida por las nuevas ideas y personas que mis hijas conocen, me preocupa perder el contacto con ellas mientras estamos lejos.

Creo que esto suena muy maternal de mi parte, pero lo escribiré: necesitaba encontrar una forma de fortalecer nuestro vínculos familiares, incluso cuando nuestros horizontes se expandan mucho más allá del paisaje que vemos desde la entrada de la casa.

Nunca he sido buena en armar planes complicados o dignos de compartir en Pinterest. Así que ahora los cuatro nos conectamos simplemente haciendo y respondiendo las mismas tres preguntas mientras cenamos en familia casa noche.

¿Cómo fuiste valiente hoy?

Quiero que mis niñas sepan que el valor se hace generalmente de muchas acciones pequeñas, más que de un gran gesto. Necesito que sepan que tienen su propio legado de valentía, que será su sello para mostrar tanto en el patio de la escuela como en el mundo. Lograr que desarrollen una auténtica valentía desde una temprana edad —cuando todavía sienten que son protegidas por papá y mamá— es algo que importa.

Por ahora, somos el piso que las sostiene, pero algún día muy cercano, ya sea en la escuela o en el trabajo o su vida personal, van a tener que poner los pies sobre un cimiento que ellas mismas hayan construido.

Luis Diaz Devesa via Getty Images
"Lograr que desarrollen una auténtica valentía desde una temprana edad —cuando todavía sienten que son protegidas por papá y mamá— es algo que importa".

Cuando la vida es atemorizante o haya un riesgo que enfrentar, quiero que puedan recurrir a esos años de acciones audaces que demuestran que pueden manejar la situación en determinado momento. ¿Qué tan valiente fuiste hoy? Espero que esta pregunta les enseñe a reconocer su valor para que cuando en verdad sea necesario, esta valentía sea una cara ya muy conocida.

¿En qué forma fuiste amable hoy?

Los niños pueden ser crueles, lo mismo que los adultos. Es una de las características que nos hacen personas. Y por supuesto que no basta con ser eso, también hay que ser humanos. No importa lo que opines de las escuelas públicas, ten la certeza de que son una forma efectiva de introducir a los niños a las diferencias que nos dividen pero que nos sostienen. No necesito que mis hijas se conviertan en la Madre Teresa de sus patios. Pero sí quiero que estén conscientes de lo que sucede alrededor y que encuentren las soluciones para que sus entornos sean mejores. A menudo, la sociedad le enseña a nuestras hijas que la amabilidad es ceder o ser más débil ante los demás. Pero aquí no me refiero a esto.

Lo que les enseñamos a mis hijas es que la amabilidad representa liderar con entendimiento y ser más fuerte para los demás. Un día, esto podría significar hablar en defensa de un amigo mientras los demás se quedan callados. Otro día, podría ser que te sientas a comer tu almuerzo con la niña que siempre se sienta sola. ¿En qué forma fuiste amable hoy? La amabilidad es una fortaleza y espero que mis niñas la ejerciten como aun músculo cada día que pasa.

¿En qué fallaste hoy?

Si queremos que nuestras hijas sean constantes en la búsqueda del éxito, tenemos que asegurarnos que no le teman al fracaso. A menudo los errores, los errores y las interpretaciones erróneas te llevan a ocultar las cosas por vergüenza. Yo no quiero que mis niñas escondan sus malas calificaciones o sus amistades o que hagan algo que las lastime (o que ellas lastimen a alguien). La vida está llena de derrotas, autoinfligidas y de otros tipos, pero eso no quiere decir que nos hayan derrotado. Solo quiere decir que lo estamos intentando y eso es algo hermoso, ¿o no? Así que cada noche, ante nuestros errores nos echamos porras.

Todd Warnock
"Si queremos que nuestras hijas sean constantes en la búsqueda del éxito, tenemos que asegurarnos que no le teman al fracaso".

"Me caí del pasamanos hoy porque pensé que podía pasar tres barras a la vez y no pude".

"¡Pero probaste algo nuevo! Estoy orgullosa de ti. ¡Y mira qué cool se ve la curita en ese raspón!"

"No pude escribir mi nombre bien cuando la maestra me lo pidió y me puse triste".

"¡Pero descubriste que escribir bien tu nombre es muy importante para ti! Eso es un gran descubrimiento. ¿Quieres que esta noche hablemos de eso?"

"Me caí del pasamanos hoy porque pensé que podía pasar tres barras a la vez y no pude". "¡Pero probaste algo nuevo! Estoy orgullosa de ti. ¡Y mira qué cool se ve la curita en ese raspón!"

Esta es una de las preguntas preferidas de mi hija y no la culpo. También es mi favorita. Nos libera hablar de las mayores debacles del día mientras comemos queso fundido y sopa de tomate. ¿O sea que puedo cometer errores y sentarme en la mesa y que me sigan queriendo? Por supuesto. ¿En qué fallaste hoy? Compartir nuestros errores en familia nos ayuda a prepararnos para nuestros éxitos como individuos.

Mi esposo y yo también contestamos esas preguntas cada noche. A las niñas les encantan nuestras respuestas, se ríen de nuestros momentos de valor, se inspiran por nuestras pequeñas acciones amables, y nos ayudan a buscar soluciones o aceptar nuestras fallas. Sus reacciones a nuestras participaciones han sido la más inesperada de las bendiciones en toda esta experiencia. Es muy relevante tenerlas de nuestros testigos, tanto de pareja como de padres.

Ellas nos han hecho ser más valientes, más amables y que intente —aunque a veces falle—, actuar con mayor fortaleza. Así son mis niñas, buenas y fuertes.

Queremos seguir haciendo estas tres preguntas en los años por venir. Las respuestas cambiarán, pero el amor con que las recibimos siempre será el mismo.

Y para nosotros cuatro, con eso es suficiente.

Este texto fue publicado originalmente en HuffPost Estados Unidos y ha sido traducido.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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