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¿Cómo sobreviví a mi primer viaje como foodie?

03/11/2016 8:04 AM CST | Actualizado 26/07/2017 1:36 PM CDT
Marí­a José Musi

El mensaje era muy claro, Universal Studios me hacía una invitación para descubrir en dos días cuál es la oferta gastronómica que la gente que visita todo el concepto de Universal Resorts puede encontrar.

Esto sin duda es el sueño de toda gordita de corazón, alma (y en repetidas ocasiones cuerpo) como yo, pero aun así intenté (sin éxito) no dejarme ir y empecé esta aventura de una forma muy recatada, para finalmente pensar en los 30 mil planes emergentes con el objetivo de solucionar las secuelas de estos dos días de comer sin parar.

Lo primero, todo el viaje transcurrió en el universo de Universal (valga la redundancia). Nos hospedamos en el hotel más nuevo del complejo llamado Loews Sapphire Falls Resort, abrió el pasado verano, y que es una oda a la comodidad pues a través del water taxi que puedes abordar dentro del mismo hotel en promedio estás en los parques en menos de 10 minutos.

Marí­a José Musi

Pero volvamos al tema importante, la comida... no voy a mentir, en mi itinerario estaban marcadas por lo menos cinco comidas diarias y en cada lugar visitado éramos recibidos con espectaculares mesas llenas de los platillos que el respectivo chef de cada lugar quería que probáramos. Un reto difícil pero alguien tenía que hacerlo y ese alguien, en ese momento era yo, así que a trabajar.

En la búsqueda de estos parques en crear experiencias existe un área conocida como City Walk a la que es posible acceder antes de entrar a los parques y que se ha convertido en un alternativa para turistas y locales como punto de encuentro.

Supongo que al leer esto y hablar de comida en Universal Studios es muy fácil pensar de inmediato en hamburguesas o la clásica pata de pavo, sin embargo en la búsqueda de estos parques en crear experiencias existe un área conocida como City Walk a la que es posible acceder antes de entrar a los parques y que se ha convertido en un alternativa para turistas y locales como punto de encuentro.

Una de las paradas obligatorias aquí fue en The Cowfish, un concepto de "sushiburguer" en el que hay algo para todo tipo de gustos, desde el amante más "hardcore" de sushi hasta para quien solo necesita de una hamburguesa gigante para ser feliz. Incluso puedes comer sushi de hamburguesa (aquí fue el punto de arranque y a partir de aquí no paré de comer en dos días).

María José Musi
Para los amantes del sushi y las hamburguesas.

Ahora, dentro del parque de Universal Studios hay una parada obligatoria y esta es la Taberna de Moe en el área dedicada a Los Simpsons. Podría parecer que el lugar se limita únicamente a ofrecer un food court para los hambrientos visitantes, pero no es así: aquí es posible probar la emblemática Krusty Burger, una dona gigante y, si eres un valiente como yo lo fui en ese momento a las 9 am, probar la Flaming Moe (cerveza humeante) que a pesar de que no eran horas, me supo a gloria y me ayudó a cargar energías (como si las calorías que ya había consumido no fueran suficientes) para enfrentar los retos que tenía a lo largo del día. Por ejemplo, visitar Diagon Alley, tomar el Hogwart Express para entrar al mundo de Harry Potter o armarme de valor y conocer la nueva atracción de King Kong, en la que sin entender cómo terminé en medio de una pelea entre un dinosaurio y un gorila gigante, o cerrar la jornada subiendo al recién remodelado Hulk.

María José Musi

Durante esa noche tuvimos la sorpresa más grande que alguien puede soñar, nos dijeron que el área de Hogsmeade (los fans de Harry Potter entienden de qué les hablo) estaría cerrada al público y que sería solo para nosotros durante un par de horas. Así es, éramos un grupo de 10 personas que podrían merodear por Island of Adventures de noche, ver cada uno de los escaparates con los que es posible jugar con la varita mágica adquirida en Olivanders, disfrutar una cena espectacular en un restaurante que es una réplica exacta al comedor de Howgarts y por supuesto, probar la cerveza de mantequilla o butterbeer en cualquiera de sus cinco presentaciones.

María José Musi

La verdad esa noche fue difícil dormir, entre la emoción y todo lo que me había comido, y al día siguiente quedaba un reto más: desayuno, comida y cena tanto en City Walk como dentro de los parques. E intentar que los pantalones que había llevado al principio del viaje cerraran sin necesidad de tomar medidas extremas.

Este último día fue especial, siempre el fin de un viaje tiene un dejo de nostalgia (aunque haya sido un viaje de tres días) y al ser el último, creo que mi "yo responsable" se tomó un pequeño descanso y me dejó libre para probar sin el mínimo remordimiento lo que un lugar llamado "Toothsome Chocolate Emporium" tenía para mí... no voy a describirlo porque es imposible, pero comparto la imagen de lo que me ofrecieron como un "ligero aperitivo" antes de ir a comer en este día final de viaje.

María José Musi

Orlando poco a poco se consolida como un destino ideal para los amantes del buen comer, ofrece el complemento perfecto entre días de diversión extrema en sus parques temáticos con una buena comida o cena para disfrutar en familia, con amigos y hablar de lo vivido en este lúdico lugar. Y por si estaban preocupados por mi peso al fin de viaje, la caminata que hice sin darme cuenta recorriendo los dos parques surtió efecto y regresé sin un gramo más. Así que pronto estaré de regreso en Orlando y, sin remordimientos, tomaré litros de butter beer y un par de malteadas de Toothsome Chocolate Emporium.

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*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.