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Cómo se creaba un juego antes de internet

03/06/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 03/06/2017 7:00 AM CDT
BrianAJackson via Getty Images
"La historia de Maratón ha sido como un recorrido en la montaña rusa".

Lo que te perdiste si no leíste le parte 1: el Maratón nació en 1985 y fue el "cuarto hijo" de un mexicano sin experiencia en juegos de mesa, pero enamorado de la cultura. Con ayuda de amigos y familiares Sergio Schaar convirtió un pasatiempo para hacer menos burros a sus hijos (entre ellos, yo) en un juego de mesa que al principio ninguna tienda quería vender. Pero que gracias a una librería (Gandhi) la gente pudo descubrir, y llegar así a todas las cadenas.

Aunque vi en primera fila todo el proceso de creación del juego, fue en el verano de 1987 que trabajé por primera vez y entendí lo artesanal que era hacer maratones. Tenía 14 años y mi función era ayudar a revisar el contenido del Maratón Júnior II, la versión "fácil" del juego más difícil que hemos hecho: el Maratón Clásico II (el anaranjado).

Esta era la cuarta edición del juego, en su tercer año, y mi papá inexplicablemente seguía haciendo las preguntas en hojitas... ¡sí! Como las de la primera vez. Más inexplicable me parecía que la persona que las pasaba a máquina lo hacía ¡nuevamente en hojitas! Así que con hojitas trabajábamos.

Era un trabajo divertido, pero de mucha paciencia, que dejaba la sensación de estar haciendo tarea en pleno verano.

Una vez capturadas, las preguntas pasaban a revisión de contenido. Obviamente la oficina estaba abarrotada de libros, entre ellos el Pequeño Larousse Ilustrado, el diccionario enciclopédico Espasa-Calpe, la Hispánica, la Británica. Y, por supuesto, una enciclopedia Espasa con decenas de tomos que era tan vieja que seguramente la independencia de México venía en uno de sus muchos apéndices y no en los libros originales.

El proceso de revisión podía ser eterno. Por ejemplo, para verificar una pregunta sobre el viaje de Magallanes iba a la Enciclopedia Hispánica, buscaba el tomo de la M, llegaba a la página correcta, leía el texto eterno que contaba hasta a que kínder fue don Fernando y por fin llegaba a la expedición de circunnavegación de la Tierra.

Si tenía suerte ahí estaba la información que buscaba; si no, me podría encontrar con una leyenda de "(Ver. Viaje de circunnavegación)", y había que repetir todo el proceso pero con otro tomo. Era un trabajo divertido, pero de mucha paciencia, que dejaba la sensación de estar haciendo tarea en pleno verano.

muharrem Aner
"La oficina estaba abarrotada de libros, entre ellos el Pequeño Larousse Ilustrado, el diccionario enciclopédico Espasa-Calpe, la Hispánica, la Británica".

Tengo que reconocer que no trabajé todos los veranos, pero en 1996, cuando terminé la carrera de Derecho y me di cuenta de que eso no era lo mío, me incorporé de tiempo completo a la empresa (que seguía, y sigue, siendo familiar).

Para entonces, con mi flamante computadora Compaq Presario ya usábamos enciclopedias en CD-ROM (y luego en DVD) y eso cambió todo: Encarta (q.e.p.d.) era mi pastor, nada me faltaba; poco después empezamos a usar internet y lo que antes tomaba 15 minutos ahora toma 3. Lástima que tiene otras mil distracciones que ocupan los 12 minutos sobrantes... No es cierto, cambiar máquina de escribir y libros por computadora sí fue toda la diferencia en productividad.

Por ahí de 1988 comenzó el primer programa de radio en el que jugaban Maratón, en una estación del Instituto Mexicano de la Radio que tenía tan poco rating que cuando tocaba que una persona del público llamara para contestar una pregunta, nosotros marcábamos para que no se notara que no habló nadie. Después de unas semanas eso ya no era un problema porque el concepto gustó mucho. Menos de un año después ya nos estábamos mudando a la XEX, de Televisa, y el programa era a la hora de la comida (el Maratón regresó a su origen: en la mesa).

Cambiar máquina de escribir y libros por computadora sí fue toda la diferencia en productividad.

El conductor de ese programa le daba muy buen ritmo al juego, pero un día faltó y el sustituto estaba nervioso o distraído, porque en una de esas al leer una pregunta dijo solamente: "Los Diablos Rojos del México". Los jugadores se quedaron esperando a que continuara, y él, sabiendo lo fuerte que suena el silencio en la radio dijo: "Les voy a repetir la pregunta: Los Diablos Rojos del México". Nuevamente silencio, y del otro lado del vidrio de la cabina todo mundo botado de risa de que no se daba cuenta de que estaba leyendo la respuesta.

De la XEX el programa pasó a la XEW donde era conducido con Juan Calderón, y tuvo muy buen rating, hasta que dio el salto a la televisión con el aún recordado Corre GC Corre. Empezó los sábados en la mañana y lo pasaron a lunes a viernes en la tarde. También era exitoso, pero diferencias creativas con la producción nos forzaron a pedir que lo quitaran, después de 3 años.

(VIDEO: El Maratón en Corre GC Corre)

Ya mucha gente conocía y jugaba Maratón, y eso dio lugar a muchas anécdotas, algunas propias, y otras que nos contaban:

-La novia que le devolvió el anillo a su prometido después de jugar con él y ver que no tenía idea de nada.

-El agente de migración en Laredo, Texas, que después de revisar nuestra documentación nos dijo muy serio que había un problema. Nosotros pensando en la visa o algo así, y su molestia era porque no le gustaba que las preguntas tuvieran opciones de respuesta. Eso sí que nos sorprendió.

- En una boda alguien me contó que en el jardín de su casa mandaron hacer un tablero de piedra en el suelo porque jugaban cada semana.

-Y, las que más hemos oído, y más gusto nos dan, son las de personas que "hacen trampa" estudiando las preguntas antes de jugar, para contestar mejor.

La historia de Maratón ha sido como un recorrido en la montaña rusa, moviéndose a veces muy rápido, otras muy despacio, a veces hacia arriba y otras hacia abajo. En estos 32 años de Maratón he aprendido montones de cosas, pero lo que más me llena y me emociona es trabajar en algo que hace sonreír a la gente cuando le cuento (hoy me felicitó el conductor del Uber). Maratón es un juego apreciado por los momentos de convivencia que le ha dado a tantas personas y por la pequeña aportación hace por la cultura en este país.

La otra razón por la que disfruto tanto mi trabajo es por la oportunidad de convivir día con día con mis papás, conocerlos y admirarlos no solo como padres sino como esos luchadores idealistas que son. Que hacen que disfrute más los buenos momentos y que no tiran la toalla, ni permiten que yo lo haga, en los malos.

Aquí seguimos, camino a los 40 años, con muchas preguntas por hacer, y esperemos que muchos juegos nuevos por vender.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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