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Cómo entendí la frontera, esa tercera nación

Así fue reencontrar mis raíces al estar en el "interior del país" y saberme culturalmente fronterizo.

22/06/2017 4:00 PM CDT | Actualizado 22/06/2017 8:29 PM CDT
Getty Images

Este México fronterizo no deja de sorprenderme. Cómo, a tantos kilómetros, la idiosincrasia es la misma en todas las fronteras: es más parecida de lo que uno puede pensar.

Este junio cumplí un año viviendo en el Valle del Anáhuac (ahora conocido como Ciudad de México), conviviendo con las preguntas y lugares comunes de la forma de vida del norte: "¿de verdad es tan buena la carne?", "¿has visto una balacera?", "¿de verdad puedes ir a pie al otro lado?", "¿no te da miedo cruzar la frontera solo"?, "¿y las muertas?" Y todas las demás dudas acerca de ese México salvaje más allá del desierto.


Hasta el mismo Piporro, Juan Gabriel o Antonio Aguilar reconocían la maravilla del ir y venir entre dos países. Con ese encanto de sentirse en casa, cada que uno cruza ese paso del norte.

Nuestra distancia geográfica nos hace preguntarnos qué tanto nos entendemos como parte de un mismo país, hay una cotidianidad que es totalmente abstracta para otro mexicano y hasta es apasionante.

Dentro de esa rutina y gimnasia cerebral, me di cuenta de cómo hay un lenguaje común de los fronterizos ante su día a día.

Las matemáticas fronterizas

Es tan común que en tu cartera tengas pesos y dólares, lo que te lleva al siguiente requisito, saber en cuánto están valorando el dólar en el negocio: pura supervivencia matemática.

Cuando fue aquel cambio de los nuevos pesos en los 90, el dólar estaba a 8 pesos. Había sitios donde igual te lo tomaban a 3. Eso, a mis 7 u 8 años, me hizo entender el valor de cada pesito. ¡Claro, eso podría representar unas papitas o más dulces en el sitio correcto!

Un cajero fronterizo debe tener la capacidad casi marcial de decirte tu cantidad a pagar en dólares, pesos o fraccionado. Recientemente, en un centro comercial de Ciudad de México, el cajero no convertía los precios a dólares y menos podía cobrar en dólares. La chica que atendía se metió en un gran aprieto cuando la clienta le pidió el precio en dólares y ella no sabía si tenía que dividir, multiplicar o sacarle raíz cuadrada. Una catástrofe.

En noticieros tan aburridos como los de Univisión El Paso o el Telemundo McAllen, lo más interesante debe ser saber qué tanto calor o frío hará, ¡y claro! la reputación del canal descansa sobre el meteorólogo. Lo interesante es que nuestros primos siguen usando grados Fahrenheit, aunque si no sabes hacer la conversión, toma en cuenta que 32 es muy frío y 100 es muy caliente.

La maquiladora

Por más pequeña que sea la ciudad fronteriza, al menos tiene una maquiladora, puede ser ese el esperanto más claro con las fronteras. La estética común del trabajador de maquila: la bata, lentes de seguridad y el copetón al estilo de Selena. ¿La lengua común?: eficiencia, calidad y requerimientos del primer mundo. Solo cruzando la puerta de la planta esto se acaba, al ver nuestra realidad carente del país "en vías de desarrollo" del que habla el discurso oficial.

Alejandro Bringas / Reuters

Las pulgas, segundas, mercados

La fayuca de todo tipo es una maravilla que une a todas las ciudades fronterizas y, como nos parece a todos los mexicanos, los mercados son una fascinación. No puedes dejar de preguntar por esos que pueden ser enormes con tanta mercancía que viene "del otro lado". Alguna vez en un mercado de Nuevo Laredo desistí de recorrerlo por completo: eran más de 2 kilómetros de ropa, aparatos, bicicletas y hasta autos, a unos cómodos 36°C ¡ufff!

Tomas Bravo / Reuters

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Las fiestas

Puede ser controversial, pero para los fronterizos puede ser tan íntimo un Thanksgiving Day, como para los del centro del país un Día de Reyes. Este tal vez sería uno de los choques culturales más radicales para los mexicanismos más recalcitrantes.

Como mexicanos nos quejamos de cómo modifican nuestras fiestas, pero ese tune up que le damos los mexicanos, no tiene igual (veáse; piñatas everywhere, sushi con chiles toreados y los mariachis de Cannes, la mexicanización de las fiestas también existe).

Diario.mx

Me ha costado mucho trabajo explicar "el día de la coneja", o la Pascua dicho propiamente, es hasta cruel. Porque oficialmente es una fiesta religiosa, pero también es comercial y sus iconos son estadounidenses, la celebración en México es abrumadora.

Las familias se reúnen y hacen un gran día de campo, toman las escasas áreas verdes de su ciudad fronteriza, hacen carne asada, discada, o algo que puedan poner en un asador en una soleada tarde de un domingo primaveral. Además, todos los niños tienen que estrenar ropa, juntar sus huevos de pascua y saludar a toda esa familia que vuelven a ver hasta Navidad.

El idioma

El spanglish es tan natural que no sabes cuando hablas un mal español y un funesto inglés, es como nuestro catalán (sin ser tan separatistas): el parking, el tape, la troca, los taxes (taxas en Reynosa), yonkes, pick up y por qué no decirlo, dentro de las expresiones encobijado, buchón (a), halcón, picadero, levantón y ejecutado, lamentable. Toda esa región, desde Matamoros a Tijuana, por su dinámica, entendimos la violencia desde hace más de 20 años. Para muestra la música y nuestros escenarios comunes.

La cocina

Declarar un desierto gastronómico a la banda fronteriza del norte (eso de "banda" podría sonar a nombre de conjunto musical) es injusto, y poco considerado con una región donde viven casi 8 millones de personas.

Hay que saber que la ensalada César no es de otro lado sino de Tijuana, aunque esto es apenas un ápice de lo que representa la "cocina Bajamed". ¿De lo mejor en la cocina contemporánea nacional? La Querencia, Misión 19, El Colegio son los más nombrados en Tijuas.

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Sandy Huffaker via Getty Images

El burrito no es una invención de McDonald's, no lleva arroz, ni está frito, ni verduras. Este representante de Ciudad Juárez ha sido catalogado como tex-mex, pero en todo caso es un elemento tan mexicano como un taco al pastor, porque una tortilla de harina hecha a mano es toda una poesía.

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Vanguardia.com.mx

Sin duda, uno de los más controversiales son los nachos, esta botana mundialmente famosa de Piedras Negras hecha con totopos, queso fundido, frijoles y carne. No con papitas o con frituritas.

Un parque en la frontera

Parece que me di cuenta de mi identidad fronteriza cuando entendí la naturalidad de que las explicaciones del cotidiano pueden ser de este o del otro lado.

En este país de tantos contrastes, existe esa tercera nación que está entre muros, maquiladoras, mares, maquiladoras y desiertos; la vida de "mientras saco papeles", el narcotráfico, la familia que va y viene. La constante es ver al norte más cerca que ese lejano sur de dónde venimos.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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