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La diferencia de trabajar en una fundación

29/09/2017 12:00 PM CDT | Actualizado 29/09/2017 5:07 PM CDT
Getty Images/iStockphoto

En estos tiempos de angustia, cuando el temblor te toca en el momento y en lugar menos indicado, te pones a reflexionar.

Estudié Responsabilidad Social y Desarrollo Sustentable en la Universidad Anáhuac Norte.

Como todo alumno de primer semestre que entra con toda la emoción a esta nueva etapa de vida, soñaba que al graduarme mi trabajo ideal al salir a la vida real sería el involucrarme en algún proyecto de campo, empresarial, que se enfocará en rescatar animales en peligro de extinción; siempre decía que nunca iba a trabajar encerrada en una oficina.

Al ir pasando materias, vivencias, amistades, empecé a ver todo de manera diferente.

Soy de las personas que cree firmemente en que las cosas siempre pasan por algo y los acontecimientos van de la mano con el destino, por lo que al graduarme me encontraba trabajando irónicamente en las oficinas de una fundación.

Hace como un mes, cumplí un año de estar en FUNED, fundación mexicana que da apoyos educativos para estudiar una maestría en las mejores universidades del extranjero.

Ésta ha sido, por mucho, de las mejores cosas que me ha traído el destino, el trabajar en una fundación te cambia todo, el poder saber que detrás de tu trabajo hay jóvenes como tú; que estás ayudando a cumplir sus sueños y junto con ellos apostando por un país mejor.

He conocido historias de jóvenes comprometidos con lo que hacen, que les apasionan sus áreas y con la mirada fija en un futuro prometedor para México que me han inspirado en muchos sentidos de mi vida.

Estos días de tristeza para el país he notado que fuera de todos los malos o buenos adjetivos que nos califican, somos un país unido, lleno de fuerza y con buenos sentimientos.

Los mexicanos estos días han entregado más que el corazón para ayudar a su vecino, amigo, conocido y desconocido por igual.

Estas acciones reflejadas en las calles, redes sociales y medios de comunicación me hacían derramar una lágrima cada que eran mencionadas. Sé que hay muchas personas que dicen que los millennials somos una generación muy diferente, que pensamos de una manera nada productiva y que somos muy egoístas.

Pero en esta catástrofe que viví muy de cerca, quiero aprovechar para enfatizar que los millennials somos una generación que puede estar llena de dudas sobre que nos espera en el futuro, pero también somos una generación fuerte, con ideas nuevas, con dudas pero sin miedo de descubrir el camino al éxito; una generación humanitaria que no duda ni un momento en extender una mano de ayuda a los demás, que ha luchado por tener un mejor nivel de educación (en mi caso tener que dejar mi hogar y mi familia) que puede que por distintas razones tomen caminos que los desvíen de sus objetivos, pero que la meta siempre será clara y harán lo imposible para llegar a ella.

Yo soy una millennial, expresando sus sentimientos y compartiéndolos para que así, todos se enteren que trabajar en una FUNDACIÓN cambió mi manera de ver las cosas y cambió mi vida.

Gracias FUNED por apoyar cada vez a más jóvenes mexicanos como yo.

Yo estoy trabajando en esta fundación por un México mejor, ¿y tú?

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.