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Lo relativo del tiempo

¿Cuánto es el tiempo adecuado para comenzar una nueva relación?

12/06/2017 9:00 AM CDT | Actualizado 12/06/2017 12:15 PM CDT
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"Hay parejas que antes de cortar ya habían terminado la relación".

Ricardo ha comenzado a salir con Jorge y ambos están muy contentos. Se conocieron hace poco, pero la atracción física y mental ha sido inmediata.

— Todo va muy bien, lo quiero y me gusta muchísimo... Pero Jorge acaba de terminar una relación de años, o sea, cortaron hace 3 meses. No sé, no me encanta la idea- comenta Ricardo.

— ¿Cómo puedo estar seguro? - insiste preguntándose.

¿Cuánto es el tiempo adecuado para comenzar una nueva relación? ¿Cuál es el tiempo necesario para "superar" a alguien?

Pensar el tiempo en términos cuantificables o medidas se vuelve imposible cuando hablamos de relaciones humanas o involucra algo de las personas.

Con frecuencia escuchamos la frase que dice "el tiempo es relativo". Pero, ¿qué quiere decir esto? Relativo en cuanto requiere de una comparación, es decir, de un parámetro que determine la forma de pensarlo en diferentes momentos; relativo, porque la manera de medirlo responde a diversas situaciones y contextos.

Esas frases que escuchamos y que aparentemente son sin sentido, como "fueron los 30 segundos más largos de mi vida", no son sin sentido. Evidentemente, treinta segundos siempre serán treinta segundos, si hablamos de medición del tiempo. Sin embargo, lo relativo del tiempo se pone en juego cuando esos treinta segundos dependen de una situación específica, es decir, cuando se amarran a la subjetividad. Esperar 3 minutos para el resultado de una prueba de embarazo no se compara con los 18 minutos que hablaste en la última llamada por teléfono con un mejor amigo, son minutos que subjetivamente no duran lo mismo.

Si el tiempo es relativo, subjetivo, pensar el tiempo o los tiempos en una pareja se vuelve aún más relativo, porque entonces el tiempo se amarra a dos personas para crear un propio parámetro. Cuántas veces no escuchamos oraciones como "pues María ya duró dos meses... que para sus estándares es bastante". O ese mito con respecto a las parejas homosexuales donde pareciera que el tiempo se vuelve exponencial, y la creencia popular dice que un año en una relación gay equivale a sietes años de una pareja heterosexual.

Más allá de lo subjetivo, existen posibilidades para jugar con el tiempo, con los tiempos. Una de las críticas más importantes que se hacen a la psicología, por ejemplo, tiene que ver con no contemplar esta relatividad, esta subjetividad.

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La psicología piensa el desarrollo en un sentido cronológico y temporal único, sin dar espacio para esa diferencia subjetiva. Por eso, las mamás de ahora comparan a sus bebés con aplicaciones que les dicen que a los X meses ya debería estar gateando o rodando o masticando. Si bien es cierto que se requiere de un parámetro que compare con la norma, pensar el tiempo en relación a lo subjetivo permitirá a cada quien darse sus tiempos.

¿Quién dijo que a los 18 años todos los seres humanos podemos decidir nuestro futuro laboral? ¿Quién determina cuál es el tiempo adecuado para superar o duelar a una expareja? Irónicamente pensar el tiempo en términos cuantificables o medidas se vuelve imposible cuando hablamos de relaciones humanas o involucra algo de las personas. El tiempo en la subjetividad, pierde sus cualidades científicas para acompañar la experiencia humana. De esta forma cada uno de nosotros puede jugar con sus propios tiempos, conocer sus tiempos, darse sus tiempos y crear el sin sentido del tiempo.

Entonces, tratar de responderle a Ricardo cuándo es recomendable terminar un duelo por una relación o después de cuánto tiempo se pueden vivir juntos, implicaría responder desde mis propios tiempos y no darle la oportunidad a Ricardo de jugar a ser Cronos. No darle la oportunidad de, junto con Jorge, apostar por su subjetividad y establecer sus propios parámetros y puntos de comparación.

Hay parejas que antes de cortar ya habían terminado la relación. Lo que se pone en juego ante las preguntas que se hace Ricardo no tiene nada que ver con el tiempo, sino con lo que lo vuelve relativo.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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