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A recados necios, oídos sordos

01/09/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 01/09/2017 9:58 AM CDT

Edgard Garrido / Reuters
El presidente Enrique Peña Nieto, el 14 de febrero de 2017.

El miércoles 30 de septiembre, el NYT publicó una anécdota sobre un recadito que envió el presidente, que sería para enfurecerse si no fuera porque francamente resulta irrelevante.

Los políticos de pocas miras, cuando ven surgir un movimiento social que cuestiona y sacude el status quo, de inmediato se preguntan: ¿quién está detrás?, ¿qué buscan?, ¿cómo los podemos manejar?

Los ciudadanos escépticos y cínicos, también preguntan: ¿quién está detrás? ¿a qué intereses sirven? Elucubran teorías conspiracionistas que los hacen sentir superiores a otros que creen lo que sea que les cuenten.

Los ciudadanos no estamos para hacer cálculos políticos antes de denunciar ineficiencias, torpezas y mucho menos actos ilegales en nuestro gobierno.

Así, al presidente se le hizo fácil mandarle decir a Claudio X. González Guajardo que dejara de hablar de corrupción, y advertirle a los empresarios que al financiar a organizaciones como Mexicanos contra la Corrupción o el IMCO, le estaban haciendo el caldo gordo a AMLO (Dios los libre). Supongo que el presidente esperaba que esos mexicanos contra la corrupción respondieran a la presión de las cúpulas empresariales del país y le bajaran al volumen de los reclamos.

Pero resulta que no detrás, sino al frente de lo que el presidente ve como 'el mal humor social', hay una generación de jóvenes que no están dispuestos a aceptar un sistema heredado de simulación, complicidad y silencio.

Quien está hablando en Mexicanos contra la Corrupción no es la voz de los empresarios, ni de la mafia del poder, ni de los poderes fácticos. Son, entre otros, 5 jóvenes que no tienen ni 30 años pero que ya ponen en aprietos a la clase política. Jóvenes a los que el presidente no les puede enviar recaditos, porque ni siquiera habla o entiende su lenguaje.

Son voces como la de Leonardo Núñez, nominado al Premio Nacional de la Juventud, quien convirtió su tesis de maestría sobre la arbitrariedad y discrecionalidad del gasto público en un libro que se presentó ayer y se está vendiendo como pan caliente ("¿Y dónde quedó la bolita?"). Leonardo le dice a SHCP, en sus propios términos: "Basta de hacer lo que quieran con nuestros impuestos. El Presupuesto de Egresos es una farsa. No da igual cómo se gasta mientras se gaste".

Al frente de lo que el presidente ve como 'el mal humor social', hay una generación de jóvenes que no están dispuestos a aceptar un sistema heredado de simulación, complicidad y silencio.

O la de Claudio González Caraza, quien en su última investigación se voltea hacia los ciudadanos y dice "basta de aplaudirle al que se cree muy listo cuando burla la ley. Quien usa documentos falsos para emplacar su coche en Morelos y evadir impuestos y multas en la CMDX, es un gandalla, que nos daña a todos."

La de Valeria Durán quien gracias a un trabajo tan contundente como desgarrador, esta semana ganó el premio de CONAPRED "Rostros de la discriminación". En su investigación Las muertas que no se ven, le dice al poder judicial: "Basta de ambigüedades y vacíos legales que esconden la realidad de los feminicidios en México. No se han cometido 1,900 sino más de 10 mil feminicidios en los últimos 5 años".

Detrás de las historias que revelan cómo Josefina Vázquez Mota gestionó recursos de la SRE para organizaciones que dicen ayudar a migrantes pero no rinden cuentas, está Dulce González, quien nos recuerda que "el fin no justifica los medios".

Presidente, ¿estas son las voces que queremos callar, por el bien del país?

En realidad, la respuesta no importa, porque no hay forma de hacerlo. Por eso digo que la anécdota resulta irrelevante. Es reveladora de una realidad alterna a la que el PRI aún se aferra aunque ya no es vigente; pero es intrascendente porque los espacios que estas personas han ocupado ya no se pueden cerrar.

No somos ingenuos, somos conscientes de que el activismo puede ser capitalizado por actores políticos que tratan de apropiarse de una agenda legítima (¿verdad Partido Verde?). Pero los ciudadanos no estamos para hacer cálculos políticos antes de denunciar ineficiencias, torpezas y mucho menos actos ilegales en nuestro gobierno.

La anécdota en el NYT termina relatando cómo Claudio X. González Laporte afirmó estar muy orgulloso de lo que hace su hijo. Hay razones para estar orgullosos de lo que estos jóvenes y todas las organizaciones de la agenda anticorrupción están y seguirán haciendo y que, no tengo duda, no se van a callar.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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