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Asaltan fiesta en Coyoacán a balazos

11/01/2017 9:18 AM CST | Actualizado 11/01/2017 9:18 AM CST

Getty Images

Viernes 9 de diciembre de 2016 en un terreno en la colonia Paseos de Taxqueña al sur de la Ciudad de México. Alrededor de 350 jóvenes de entre 15 y 21 años festejaron el cumpleaños de una chica de 16 y de un chavo de 19. Una tía les había prestado el lugar, ellos se cooperaron para comprar alcohol y contratar personal de seguridad que mantuviera el orden.

A las 3:30 de la mañana, nueve hombres amagaron, golpearon y cubrieron con bolsas de plástico, los rostros de los encargados de la vigilancia. Entraron empuñando sus armas al grito de: "todos quietos, este es un asalto".

Según testigos, varios se tiraron al suelo, otros se escondieron en un pequeño cuarto. Y quienes estaban cerca de la puerta corrieron despavoridos y despavoridas por las calles de la delegación Coyoacán. A punta de pistola les exigieron sacar celulares y carteras. Varios lloraban pero todos obedecían, aun así, los intrusos comenzaron a disparar.

En esta ciudad, los ciudadanos y ciudadanas siempre somos los responsables, mientras que la autoridad se lava las manos.

"Algunas de las detonaciones se escuchaban como si fueran de pistolas de diábolos, pero otras sonaban muy reales", dijo un joven que presenció el atraco.

Hubo 6 heridos. Uno con arma de fuego, quien recibió un balazo en la pierna, fue intervenido en un hospital cercano y se recuperó de su lesión.

Quien me lo platica estuvo presente y lo hace con tal naturalidad que me asusta un poco. ¿Ya estamos acostumbrados a este tipo de violencia?, ¿es normal que nuestros jóvenes tengan que enfrentarse a algo así? Yo espero que no.

A pesar de que el informe del "Observatorio Ciudad de México. Seguridad y Justicia" señala que el 94.7% de los delitos cometidos en la ciudad no se denuncian, en esta ocasión sí lo hicieron, pero en el ministerio público únicamente encontraron rechazo y repartición de culpas: que si para qué hacían una fiesta hasta esas horas, que por qué no había padres vigilándolos, que si son menores de edad tomando alcohol. Como si alguno de estos comentarios justificara robar y balacear a muchachos y muchachas.

En esta ciudad, los ciudadanos y ciudadanas siempre somos los responsables, mientras que la autoridad se lava las manos.

¿Ya estamos acostumbrados a este tipo de violencia?, ¿es normal que nuestros jóvenes tengan que enfrentarse a algo así? Yo espero que no.

Por cierto, Coyoacán no es considerada como una de las delegaciones más violentas de la CDMX. Esa lista la encabezan Cuauhtémoc, Benito Juárez y Venustiano Carranza, según un informe de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.

La investigación no ha avanzado más allá de la denuncia inicial, y si a todo esto les sumamos que el 99% de los delitos en México quedan impunes, en base al Índice de Impunidad Global, pues lo más seguro es que nunca se sepa quienes agredieron a estos jóvenes. Eso sí, la tía que prestó el terreno ya lo puso en venta, porque días después del incidente, en una de las bardas, grafitearon una pistola con balas.

Así mi ciudad, así mi país.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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