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Florece la Liga Mexicana de Béisbol, aunque no exenta de polémica

25/02/2017 5:20 AM CST | Actualizado 25/02/2017 12:50 PM CST
ELIZABETH RUIZ /CUARTOSCURO.COM
La leyenda mexicana de béisbol Fernando “El Toro” Valenzuela, el pasado 19 de febrero, día en que fue anunciado como uno de los nuevos dueños de los Tigres de Quintana Roo. En la imagen aparece junto a Carlos Joaquín, gobernador de Quintana Roo, y Carlos Peralta, empresario y antiguo dueño de esta agrupación deportiva.

La Liga Mexicana de Béisbol enfrentaba un panorama complicado, casi como si tuviera las bases llenas sin out y en la última entrada. Entonces apareció la figura del legendario Fernando Valenzuela, quien con un tirabuzón puso remedio a la situación. Ponchó a la incertidumbre del futuro de uno los equipos más emblemáticos del circuito y abrió el camino a lo que ahora luce como una victoria. El diamante nacional recuperó su brillo y luce listo para el 31 de marzo fecha en la que se cante el ¡playball!

Al anuncio de la llegada del "Toro" Valenzuela como uno de los dueños del equipo felino, se sumó, con algunas horas de diferencia, la sociedad de los Sultanes de Monterrey con Multimedios, consorcio de medios de comunicación. Ese par de jonronazos alentaron el panorama del circuito, que ya había dado el primer golpe a principios de año al hacer oficial la compra de los Acereros de Monclova por parte del empresario coahuilense Gerardo Benavides, dueño también de los actuales campeones Pericos de Puebla.

Durante la última Asamblea de presidentes de la LMB, previo al arranque de la temporada, se oficializó la venta de Tigres. Ahí se informó que Fernando Valenzuela tiene el 34% de las acciones, tal vez un porcentaje cabalístico, ya que precisamente es el número que hizo famoso el pitcher mexicano con los Dodgers de Los Ángeles.

La Liga Mexicana de Béisbol superó un crudo invierno en el que hubo desde amenazas de abandonos hasta un intento de golpe de estado.

Aunque el exestrella de las Grandes Ligas tendrá poca relación directa con el equipo, será su hijo Fernando Valenzuela Jr., quien desde el puesto de gerente general, cuide la inversión que se hizo en una de las organizaciones más importantes del béisbol mexicano.

Pero tan solo el golpe mediático que logró la imagen de Fernando Valenzuela fue un éxito para el inicio de al nueva era de la franquicia, que se desligó por complemento de la familia Peralta.

Durante la misma reunión directiva se aprobaron las llegadas de los Bravos de León y Generales de Durango, que toman el lugar de los Delfines de Ciudad del Carmen y Broncos de Reynosa. Si bien la incorporación de estos equipos se dio de una manera precipitada y aún no contarán con sus estadios listos para el arranque de la temporada, seguro tendrán una mejor presencia que las franquicias que desaparecen del circuito.

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Los Sultanes de Monterrey, el tercer equipo con más títulos en la liga, arrastraba en los últimos años problemas financieros severos a pesar de ser el equipo con mejores asistencias en los últimos años. Su gran impulsor, Pepe Maiz, sufría para poder armar un equipo competitivo. Tras su fracaso de poner un freno a la contratación desmedida de jugadores no nacidos en México y la amenaza de abandonar el circuito, al fin recibió buenas noticias: la inyección de capital fresco a cambio del 50 por ciento de las acciones.

Fue tan grande la emoción de Maiz, quien se aventó la puntada de que ahora ya contaban con el dinero suficiente para contratar a figuras de renombre como el "Big Papi" David Ortiz o Ichiro Suzuki.

CHRISTIAN SERNA /CUARTOSCURO.COM
Gerardo Benavides —el nuevo dueño de los Acereros de Monclova— celebraba así en septiembre de 2016 en Baja California el triunfo de su equipo Pericos, del Puebla, en el sexto juego de la Serie del Rey de la Liga Mexicana de Béisbol, al derrotar 2- 0 a los Toros de Tijuana.

Acereros de Monclova también estrenará dueño y es alguien de casa: Gerardo Benavides, quien ya demostró su éxito en la Liga Mexicana de Beisbol. Llevó a los Pericos de Puebla a ganar el título en 2016 apenas su tercera temporada con el equipo.

El objetivo ahora es convertir a los Acereros, que nunca han ganado un título en el circuito, en protagonista para brindar un buen espectáculo a los aficionados. Aunque los medios para conseguirlo han sido duramente criticados, ya que prácticamente le arrebató a Pericos a varios jugadores que fueron importantes en el título.

La otro que está en juego

Justo el tema de la multipropiedad es uno de los asuntos criticables en la Liga Mexicana de Béisbol y que no la dejan bien parada. Además de Pericos y Acereros, que le pertenecen a Benavides, hay otros casos similares como el de los hermanos Érick y Juan José Arellano, quienes son dueños de los Leones de Yucatán y Vaqueros de Laguna, sin olvidar por supuesto al empresario Alfredo Harp Helú, quien además de sus queridos Diablos Rojos del México posee a los Guerreros de Oaxaca. Por cierto, tanto Diablos Rojos como Guerreros jugarán el próximo año solo con peloteros nacionales.

Precisamente los Diablos Rojos, la organización más ganadora y famosa de la Liga Mexicana, colabora este 2017 para fortalecer el circuito, con la inauguración de su fastuoso estadio programada para mediados de este año, un inmueble beisbolero que ya se perfila para ser el mejor en México y que sin duda será el gran atractivo de la temporada.

Aunque en lo deportivo la Liga Mexicana de Béisbol luce para tener un gran año, la relación entre los directivos de los equipos no parece ser la mejor luego de los enfrentamientos por el tema de la contratación de jugadores con doble nacionalidad, diferencia que llegó hasta la Minor League Baseball, organismo que decidió que no hubiera un límite en la firma de estos jugadores, mientras que confirmó a Plinio Escalante como presidente del circuito.

En lo único que hubo un acuerdo general fue en el tope salarial y será oficialmente de 150 mil pesos mensuales para jugadores mexicanos, misma cantidad y en moneda nacional, para los controvertidos peloteros con doble nacionalidad. En cuanto a los extranjeros, con experiencia ya en la LMB, será de 8 mil dólares mensuales, mientras que para los de recién llegada será de 6 mil dólares. Aunque es bien sabido que en muchos convenios con los jugadores se manejan los dobles contratos y que hay ingresos extras disfrazados de premios en efectivo.

Así la Liga Mexicana de Béisbol superó un crudo invierno en el que hubo desde amenazas de abandonos hasta un intento de golpe de estado, pero se perfila a disfrutar de lo que parece ser una amigable primavera.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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