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Un peligroso secreto que hace muy vulnerables a los niños

25/08/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 25/08/2017 10:27 AM CDT

Bebía café en casa de Mariana. Mi amiga, quien llevaba semanas con una depresión que no podía controlar y le llenaba la cabeza de pensamientos suicidas, con los ojos húmedos me soltó a bote pronto: he descubierto el origen de mis depresiones. Dejé la taza sobre la mesa y tomé su mano.

Mariana no desprendió sus pupilas de las mías. Gruesas lágrimas escurrían por su rostro y sus labios temblaban.

—Cuando tenía cinco años fui violada por mi tío y 10 años después, un hombre entró a la casa. Me llevó al baño y allí "me tocó". Se lo conté a mis padres, pero no hicieron nada al respecto. Hace unos días, en mi desesperación por controlar mi depresión, busqué investigaciones que arrojaran luces sobre mis interminables tristezas. Descubrí que las agresiones sexuales en la infancia, de no ser atendidas con prontitud, pueden generar daños irreversibles en la personalidad del menor. Uno de ellos es la depresión.

Abracé con fuerza a mi amiga, le aseguré que no la dejaría sola, que buscaríamos apoyo psicológico y que juntas intentaríamos curar esa herida. Desde que conocí a Mariana había notado una "fractura" en su manera de ser, pero no atinaba a descubrir qué sucedía detrás de esa mirada melancólica con la que observaba todo, incluso cuando la dicha le rozaba los hombros.

Camino a casa recordé el primer día de clases de mi hijo Leonardo. Él tenía cuatro años cuando entró al kínder. Yo sabía de los abusos sexuales, de las redes de pornografía infantil. Pero, ¿cómo le comunicaba a mi hijo una alerta sin preocuparlo o insertar imágenes en su cabeza no adecuadas para su edad?

—Hijo —empecé con titubeos— debes aprender que tu cuerpo es tuyo y de nadie más. Nadie puede tocarlo, ni fotografiarlo, ni pedirte que lo muestres. Nadie. ¿Entiendes eso?

—¿Nadie?, ¿Ni papá?

—Papá y yo sí, siempre y cuando no te hagamos cosas que no quieres.

—¿Mis abuelos y tíos?

El padre de mi hijo y yo nos miramos con angustia, él asentó con la cabeza intuyendo lo que yo tenía mente.

—No. Ni tus abuelos, ni tus tíos, ni primos, ni maestros. Los doctores tampoco a menos que estés junto a mí o con papá.

El hijo se distrajo con el ladrido del perro y corrió a jugar con él.

Le hicimos saber nuestra decisión a toda la familia. Les pedimos que entendieran que si Leo no quería darles un beso, no lo forzaran. Que si no deseaba ser tomado en brazos, no lo obligaran. Que no lo acusaran de "malcriado". Les hicimos ver lo importante que es que los niños aprendan desde temprana edad a decir NO a lo que no les dé bienestar.

Este año Leonardo entró a quinto grado. El primer día de clases regresó con varios libros de la SEP. Por la noche, con el crío en la cama, me dispuse a etiquetar y forrar. Me dio gusto volver a ver en las carátulas la imagen de Victoria Dorenlas, una mujer indígena que representa a la patria en la portada y que fue pintada por González Camarena.

La SEP incluyó un libro titulado Los dragones no existen, debajo del título leí "material para docentes, mamás y papás".

Gretta Hernández

Es texto de Nuria Gómez con ilustraciones de Julián Cicero. Relata la historia de Adelita, una niña que es violada por su tío Roge.

Gretta Hernández
Gretta Hernández
Gretta Hernández

Al final del texto la SEP explica qué es el abuso sexual infantil, quiénes son las víctimas, quiénes son los agresores y qué consecuencias tiene la agresión sexual infantil. También explica las maneras de prevenirlo tanto en la escuela como en la casa.

Sentí una opresión en el pecho. Agradecí la iniciativa de la SEP, pero también lamenté el grado de descomposición de nuestra sociedad para tener que agregar un texto con ese tema en la primaria.

México ocupa a nivel mundial el número uno en pornografía infantil. Un niño olvidado frente a las redes sociales, un niño no protegido, ni escuchado es más vulnerable. Seamos sus grandes protectores. Ayudemos a que nunca más, ninguna Mariana viva una experiencia de daños irreparables.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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