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Otra vez un 19 de septiembre... y otra vez la esperanza viene de la gente

20/09/2017 7:00 PM CDT | Actualizado 20/09/2017 10:29 PM CDT

Desde ayer camino por la ciudad viendo cómo se puede ayudar y esta mañana, al llegar a Coapa con mi cámara en mano, se me llenaron los ojos de lágrimas cuando vi a una mujer sola sentada en la banqueta con sus manos entrelazadas mirando a la gente pasar. En la siguiente cuadra, un pequeño de unos 7 años con la cara roja de tanto llorar observa cómo su padre y su abuela cargan el auto con algunas pocas pertenencias que se pudieron rescatar y entonces pienso que al menos están juntos y con vida.

Y es que el peor miedo de algunos de nuestros padres y abuelos se hizo realidad este 19 de septiembre. Un sismo de magnitud 7.1 con epicentro en los límites de Puebla y Morelos azotó la Ciudad de México de nueva cuenta. Uno de los edificios derrumbados al sur de la Ciudad de México fue la Escuela Enrique Rébsamen ubicada entre División del Norte y la Calle de Brujas.

Greta Gómez Rico
Greta Gómez Rico
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Greta Gómez Rico

Los vecinos cuentan que se sintió tan fuerte en esa zona (el sur de la ciudad) que la gente se caía al piso tratando de salir de sus casas y centros de trabajo. En un restaurante cercano alcanzaron a escuchar el estruendo del edificio cuando se desplomó una de las torres. "En cuanto oímos el ruido, salimos corriendo para ver en que podíamos ayudar, al acercarnos, nos dimos cuenta de que algunos niños corrían y lloraban en medio del polvo, yo me acerqué y logre sacar en brazos a una niña como de doce años", cuenta una persona mayor que acudió al rescate.

Desde la noche de ayer circulan en redes sociales fotografías, nombres y mensajes de niñas y niños que fueron trasladados a algún hospital o bien que fueron reportados como fallecidos. Entre las personas que se encontraban en el inmueble había maestras, maestros y trabajadoras de limpieza, algunas de ellas aún entre los escombros.

Debido a la desinformación a través de internet, las mujeres que se encuentran cuidando las listas con los nombres de las y los niños que han sido rescatados, decidieron que no subirían más información a redes y que las familias serían informadas de manera presencial en una zona cercana.

Hasta hoy en la tarde, miércoles 21 de septiembre, los esfuerzos de rescate se centran en Frida Sofía, una niña de 12 años atrapada entre los escombros que mantiene comunicaciones con su familia y da esperanzas de que más niños y niñas sigan con vida. La esperanza de las personas rescatistas es que sus pequeños cuerpos puedan no solo resistir sino también lograr buscar espacios donde mantenerse con vida.

Hasta ahora el edificio se encuentra apuntalado y según los informes ya detectaron que la niña se encuentra cerca del sitio donde se ubicaba la cocina de la escuela. Hasta esta tarde, los rescatistas intentan entrar por una pequeña apertura.

Cerca de la zona, algunos edificios resultaron seriamente afectados y se encuentran al borde del colapso, algunas familias entraron únicamente a recoger documentación, ropa y prácticamente lo que sea que encontrarán y cupiera en bolsas de platico. Protección civil permitía el acceso a un par de personas a la vez que arrojaban lo que podían a sus familiares en la calle.

Greta Gómez Rico
Greta Gómez Rico
Greta Gómez Rico
Greta Gómez Rico

Greta Gómez Rico
Greta Gómez Rico

Greta Gómez Rico

Afortunadamente la solidaridad, la ayuda y el esfuerzo después de más de 24 horas no se ha detenido, ya que cientos de personas voluntarias y rescatistas, en su mayoría vecinas y vecinos que se encargan de llevar alimento y agua a los sitios más cercanos para abastecer a quienes levantan escombros. Pero también a personal de limpieza, policías, ejercito y marina que se encuentran en la periferia.

Según información de las 18:00 horas y gracias a las organizaciones de la sociedad civil mexicana, en los centros de acopio de Coapa (particularmente el que se encuentra en la esquina de Acoxpa y División del Norte) ya hay suficientes víveres. Las recomendaciones son llevar a zonas que lo necesiten más e incluso algunos centros que sepamos que llevarán la ayuda a los estados de Morelos y Puebla donde la respuesta y la ayuda aún no llegan o va muy lenta.

La ciudad se centra en la atención a heridos y los esfuerzos de rescate. Una vez al igual que hace 32 años son las personas quienes se están organizando, y es la sociedad civil quien está levantado escombros y ayudando a salvar vidas. Si todo sale bien en las próximas horas, Frida y sus compañeras y compañeros de escuela estarán fuera del edificio colapsado y llenarán de esperanza las labores de rescate que de manera simultánea se realizan en diferentes puntos de la ciudad.

Aunque desde ayer me invade una tristeza enorme de ver cómo muchas personas se quedaron sin nada, me llena de esperanza y fuerza ver cómo otras tantas están ayudando. A ratos, los rescatistas levantan las manos con los puños cerrados pidiendo que todos alrededor guardemos silencio y se me hace un nudo en la garganta de solo pensar que un gemido, un grito o alguna voz puede significar que algún niño o niña sigue con vida.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.