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El poder de la Iglesia

13/11/2017 10:50 AM CST | Actualizado 13/11/2017 10:52 AM CST
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Las religiones y en esencia aquello en lo que creemos, no están como muchas veces pensamos en el fondo de nuestra libertad, sino que la fe, ese concepto tan inexplicable y etéreo, es una consecuencia política.

Hace 500 años, el 31 de octubre de 1517, Martín Lutero colocó en las puertas de la Iglesia de Wittenberg, sus famosas 95 tesis, formalmente conocidas como "Cuestionamiento al poder y eficacia de las indulgencias". Lutero en un principio no pretendía generar un movimiento disruptivo ni crear una escisión de grandes proporciones al interior de la Iglesia. Su propósito era modificar las costumbres nocivas que alejaban a los religiosos del verdadero camino de Cristo.

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Las 95 tesis de Lutero fueron inscritas en hierro forjado en las puertas de la Catedral de Wittenberg.

Uno de los factores más importantes para el movimiento de Lutero debe buscarse en la política del Sacro Imperio Romano Germánico y, en particular, en la figura del Príncipe elector Federico III de Sajonia. Aun cuando Federico era católico, comulgaba con las ideas de Lutero y proscribió la venta de indulgencias en su territorio. Además, a la muerte del emperador Maximiliano III, jugó un papel primordial en la elección de Carlos de Habsburgo como nuevo emperador del Imperio. Es decir, hasta su muerte en 1525 fue un factor de poder esencial en el Imperio y, en esa medida, la protección dada a Lutero fue fundamental para el éxito inicial de la Reforma.

Ante la Dieta de Worms y el nuevo emperador Carlos V, Lutero como monje agustino, reiteró sus ideas y confirmó la titularidad de sus escritos. Este evento es relevante, porque la influencia del elector de Sajonia le había otorgado un salvoconducto a Lutero, lo que en principio garantizaba su libertad. Sin embargo, frente al temor de ser detenido por lo sentenciado en el Edicto de Worms, el príncipe Federico simuló un secuestro y recluyó a Lutero en el castillo de Wartburg. Esto resultó de una profunda trascendencia, pues fue ahí en donde Lutero tradujo la biblia al alemán.

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Grabado que muestra a Martín Lutero clavando sus tésis en la puerta de la Catedral de Wittenberg.

Uno de los principales motivos del enjuiciamiento de Lutero fue su escrito "La libertad cristiana", en donde expuso el fundamento teológico del protestantismo. En este texto, a diferencia de las Tesis, ya se ve un claro distanciamiento de la Iglesia y la cimiente del gran cisma que el protestantismo fue para el catolicismo. En síntesis, estableció que la salvación estaba fundamentada exclusivamente en la fe del creyente; dispuso la idea del sacerdocio universal, es decir, que todos aquellos que tienen fe, son el medio o instrumento para llegar a dios; y, el principio de la infalibilidad de la Biblia o la palabra de Dios con lo que, a través de su directo conocimiento y lectura, se podía llegar a la fe.

Así, se desarticulaban los ejes de poder de la Iglesia católica. Se eliminó la exclusividad eclesiástica como instrumento de salvación, sobre todo, a partir del conocimiento directo de las escrituras. Por eso fue tan importante la traducción de la biblia al alemán. Además, al poner el énfasis en la fe como único medio de llegar a Dios y en el sacerdocio universal, se derrumbaba la burocracia religiosa y sus medios directos de control, como la propia palabra y su interpretación, pero también los sacramentos.

Con todo, el éxito de Lutero como reformista no habría sido posible sin el apoyo político del elector Federico III de Sajonia. Lutero supo atraer para su causa el interés del poder. Entre otras cosas, Lutero proponía que el dinero dado por los feligreses a la Iglesia, correspondía al príncipe gobernante y que éstos, no lo debían de compartir con la iglesia de Roma. Además, en un concepción de la relación entre iglesia-estado, Lutero entendía que el poder era el factor social determinante, por lo que la religión de la sociedad, debía de ser aquella del príncipe. Es decir debía existir identidad de creencias entre el gobernante y gobernados. No es pues difícil pensar que para un monarca de la época, le fueran apetecibles las posturas de Lutero.

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Tropas españolas persiguen y masacran a los protestantes en Holanda y otras partes de Europa a fines del siglo XVI.

La Iglesia respondió con la contra-reforma, el establecimiento de una nueva orden religiosa, los Jesuitas y el emperador Carlos V persiguió con vehemencia a protestantes en sus reinos. Quizás el hecho histórico más representativo del conflicto religioso se dio en Francia en la persecución de los hugonotes (protestantes calvinistas) y la matanza de San Bartolomé en 1572. El Edicto de Nantes de Enrique IV instauró la paz y, aun cuando declaró el catolicismo como la religión oficial, es uno de los de los primeros antecedentes del reconocimiento de la libertad religiosa.

Más allá de cuestiones meramente teológicas, lo que hizo Lutero fue democratizar la religión al ponerla al alcance de cualquier persona. En ello, eliminó el poder político de la Iglesia sobre los creyentes, que se ejerce por medio de la autoridad de los sacramentos y la interpretación exclusiva de la biblia, al tiempo que transfería ese poder a los gobernantes civiles.

Pensar en la Reforma Protestante es pensar en el ejercicio del poder que la Iglesia ejerce sobre sus creyentes; la influencia que la fe tiene sobre los feligreses, es la forma más profunda y sensible de poder político.

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