EL BLOG

Impulsar más mujeres en puestos directivos: la clave para cerrar la brecha

11/09/2017 8:00 AM CDT | Actualizado 11/09/2017 10:59 AM CDT

PeopleImages via Getty Images
Está comprobado que empresas más diversas, y más abiertas a la participación femenina tienen mejores resultados, incluso en la cotización de sus acciones.

Después de una casi una década desde la emergencia de la crisis económica, de crecimiento bajo, y de productividad decreciente, el empoderamiento económico de la mujer se presenta como una avenida única para mejorar las perspectivas económicas y sociales. En el rubro laboral y educativo ha habido grandes progresos. La representación en la empresa ha tenido avances, pero deja mucho que desear. En años recientes, la inclusión de mujeres en los puestos directivos de las empresas ha avanzado de 12% en 2010 a 20% en 2016. Entre 2013 y 2016, más del 80% de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) registraron un aumento en la participación de mujeres en las juntas directivas.*

Sin embargo, en la mayoría de los países OCDE, las mujeres todavía ocupan menos del 25% de los lugares en las juntas directivas de las empresas que cotizan en bolsa. En México, esta proporción es mucho más baja, ubicándose en un nada honroso 5%. Esto nos pone muy por debajo del promedio de la OCDE y por debajo de otros países latinoamericanos como Colombia y Brasil, en donde las mujeres ocupan cerca del 11% y 6% de estos puestos respectivamente. Esta situación es también un reflejo de la baja participación de la mujer mexicana en la fuerza laboral. Hasta recientemente, el Consejo Mexicano de Negocios aún se denominaba ¡de hombres de negocios!

Este es un verdadero desperdicio de talento, además de que está comprobado que empresas más diversas, y más abiertas a la participación femenina tienen mejores resultados, incluso en la cotización de sus acciones. Dado el incremento de la escolaridad en las mujeres, y al hecho de que en la actualidad tienen un mayor porcentaje de títulos universitarios, promover su participación en niveles de dirección y juntas ejecutivas tendrá también un impacto en la productividad. No hay duda, debemos redoblar esfuerzos.

Al ritmo que vamos tomaría 81 años lograr una equidad de género en el liderazgo corporativo en los países de la OCDE.

Algunos países han introducido por ello importantes iniciativas y políticas para mejorar la equidad de género, pero esto se ha dado principalmente en el sector público.

Por ejemplo, siguiendo las Recomendaciones de Género de la OCDE, desde 2013, Australia, Chile, República Checa, Japón, Polonia, Portugal, Luxemburgo y Suiza, han establecido soft targets para alcanzar un equilibrio de género en los puestos ejecutivos de las empresas que cotizan en bolsa y las empresas paraestatales.** Países como Costa Rica, Islandia y Letonia han comenzado a otorgar certificados que reconocen a las compañías con mejores prácticas de equidad de género, incluyendo en materia salarial.

Otros países han tomado medidas más contundentes, imponiendo por ley cuotas obligatorias de mujeres en juntas directivas: Israel (50%); Francia, Islandia y Noruega (40%); Austria (35%); Bélgica, Grecia, Italia (33%).*** La cuota del Congreso en México ha demostrado que este instrumento de acción afirmativa da buenos resultados. Por supuesto hay quienes señalan que las cuotas nos van a llenar de mujeres incompetentes en puestos importantes, pero cabría preguntarse si no estamos llenos de hombres incompetentes sin cuotas.

En la mayoría de los países OCDE, las mujeres todavía ocupan menos del 25% de los lugares en las juntas directivas de las empresas que cotizan en bolsa.

Por supuesto, estas medidas deben privilegiar el mérito, y acompañarse de apoyos a las madres trabajadoras (desde guarderías de calidad hasta licencias de paternidad); de estrategias de administración para empoderar a las mujeres en las empresas como planes de género, campañas para fortalecer la conciencia de género y lucha contra los estereotipos y programas orientados a la contratación y retención de mujeres talentosas.

México no puede quedarse atrás. La iniciativa del Senado de la República, con apoyo de diversos sectores y funcionarios públicos, para fomentar la inclusión de las mujeres en los niveles de liderazgo y en los Consejos de Administración y promover el emprendimiento femenino va por buen camino. Pero hay que acelerar el paso. Al ritmo que vamos tomaría 81 años lograr una equidad de género en el liderazgo corporativo en los países de la OCDE. En México y América Latina tomaría aún más.

Nuestras sociedades y nuestras economías no pueden esperar un siglo para alcanzar este objetivo clave para el crecimiento incluyente. Por ello las recientes modificaciones a la Circular Única de Emisoras anunciadas por el secretario José Antonio Meade, que obligan a todas las empresas y vehículos de inversión que cotizan en bolsa a hacer pública la información sobre el equilibrio de género en sus consejos de administración y órganos de decisión, son una gran noticia. La OCDE seguirá ayudando a México a avanzar con mayor velocidad para lograr la equidad de género. Las mujeres mexicanas tienen mucho que aportar. ¡No hay tiempo que perder!

______________________________

* OCDE, Conferencia sobre la mejora del acceso de mujeres a posiciones de liderazgo. Informe de fondo, 8 de marzo de 2016, París, p. 21 (en inglés)

** OCDE, Reporte sobre la implementación de recomendaciones de género, MCM 2017, p.6

*** OCDE, Conferencia sobre la mejora del acceso de mujeres a posiciones de liderazgo. Informe de fondo, 8 de marzo de 2016, París, p. 6 (en inglés)

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.