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Cómo priorizar tus gastos cuando termines de estudiar

16/08/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 16/08/2017 10:39 AM CDT
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Cuando egresé de la universidad, encontrar el balance justo entre mis gastos y diversiones me llevó algunos meses, y durante el camino aprendí lecciones que, aunque al principio parecen obvias, llevarlas a la práctica cuesta trabajo.

En una reunión familiar platicaba con uno de mis sobrinos recién egresado de la universidad y que justo empezó a trabajar. Dijo que, aunque el sueldo es bueno, no podía organizarse para hacer frente a los gastos que iba teniendo. Me comentó que nunca pensó que el dinero no fuera suficiente, aún cuando seguía viviendo con sus padres, y pese a que ellos realmente no le pedían algún tipo de gasto o mensualidad. Así que le compartí algunos consejos de cómo a su edad, me organizaba para que mis primeros sueldos rindieran lo suficiente.

Como dice la blogger Tessa Juliette de Travel, Where to Next: "si queremos ahorrar o poner al corriente nuestras finanzas debemos identificar nuestra realidad y estar conscientes de lo que podemos o no hacer o comprar. Hacer sacrificios es parte del proceso".

Cuando egresé de la universidad, encontrar el balance justo entre mis gastos y diversiones me llevó algunos meses, y durante el camino aprendí lecciones que, aunque al principio parecen obvias, llevarlas a la práctica cuesta trabajo.

  • Paga deudas que no se pueden aplazar. Si tienes que pagar un crédito estudiantil o mensualidades en tu tarjeta de crédito, lo ideal es liquidarlas en cuanto tengas el dinero. De no pagar aumenta el saldo a deber y generas una deuda interminable, además de crearte una mala reputación en el Buró de Crédito.
  • Afronta los gastos imprevistos. Todos sabemos que enfermarnos o sufrir un accidente no es algo que tengamos planeado, sin embargo, cuidar de nuestra salud es un tema que debemos empezar a tomar con seriedad. Para suavizar este tipo de gastos existen diversas opciones, como utilizar el seguro de gastos médicos que nos ofrecen en el trabajo: IMSS, ISSSTE, seguro de gastos médicos mayores o menores. En caso de no tener ninguno, es hora de que busques una opción viable para estas situaciones o contactes con un asesor de seguros para que te oriente al respecto. Quizá en un principio, sea una opción cara, sin embargo, cuando tengas que usar tu seguro, no desembolsarás una gran cantidad de dinero por la atención médica que necesites.
  • Si quieres vivir solo, no te alejes tanto. Cuando comienzas a trabajar, una de las principales metas es independizarte. Debes estar consciente que para dar este gran paso tendrás que ahorrar una cierta cantidad de dinero para pagar el depósito del lugar, más las mensualidades que te pidan. También considera diversos factores como inversión en transporte para llegar al trabajo, el traslado para comprar tu despensa e incluso para visitar a tu familia o amigos. Busca un lugar céntrico al cual puedas llegar en transporte público o cuyo precio en Uber o taxi no sea tan caro, de lo contrario la renta barata terminará siendo muy cara cuando necesites movilizarte.
  • Si quieres comprar un auto, evalúa tus posibilidades. Seguramente estás harto de utilizar los medios de transporte públicos. Si estás considerando la posibilidad de comprar un auto, lo primero es saber cuánto dinero pagarás cada mes, además del gasto de gasolina y mantenimiento del carro. Si eres realista y consideras poder pagarlo, adelante; de lo contrario la opción más viable es que ajustes tu presupuesto a un carro de segunda mano que te sea funcional y así comiences a ahorrar poco a poco para luego comprar uno nuevo. Evita embarcarte en una deuda que te pesará durante los siguientes meses o incluso años.
  • No compres todo lo que veas. Quizá cada que sales al centro comercial mueras por comprar todos aquellos gustos que siempre has querido, y más cuando llega la quincena. Sé inteligente y gasta solo en lo que necesites. No se trata de no comprarte nada, sino de ser más asertivo a la hora de complacer tus deseos. Aprovecha las ofertas para adquirir los artículos que buscas.
  • Aprende a decir que no. Casi siempre quisieras salir con tus amigos a diferentes lugares y gastas parte de presupuesto en estas actividades, sin embargo, estos gastos impulsivos son los que más afectan a tu bolsillo. Tendrás que aprender a ser selectivo con salidas y decidir, de acuerdo a tu presupuesto, cuándo asistir o no.

Poner nuestras finanzas en orden no es una tarea de un solo día, se trata de establecernos metas a corto o largo plazo, e identificar o priorizar aquellas actividades que no podemos dejar pasar y otras que sí. Al principio tomar estas decisiones suele ser difícil, pero con el tiempo se vuelven parte de nuestra vida y salud financiera.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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