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5 reglas para ahorrar sin fracasar (ni sufrir) en el intento

20/06/2017 8:00 AM CDT | Actualizado 20/06/2017 11:31 AM CDT

Blend Images - Colin Anderson
"Una vez que tienes claro qué necesitas, lo ideal es revisar las ofertas de las tiendas y elegir las que más te convengan".

Hace algunos días en una reunión familiar me preguntaron mis sobrinos, niños y adolescentes en su mayoría, que cómo le hacía para viajar tan seguido a diferentes lugares. En un inicio les contesté que para ello tuve que ahorrar dinero por mucho tiempo para pagarlos. Después de la comida uno de mis sobrinos más grandes, que pasa a la universidad, se acercó conmigo y me preguntó por cuánto tiempo ahorré para poder irme de viaje al principio.

No supe decirle un periodo específico, ya que mis padres me inculcaron el hábito de ahorrar cuando era pequeño por lo que, desde que recuerdo, ahorrar ha sido un hábito en mi vida. Me quedé pensando cómo podía ayudar a mi sobrino. Una de las principales cosas que mis padres me enseñaron fue a distinguir e identificar las necesidades de los deseos; así cuando quería comprar algo, antes evaluaba si realmente lo necesitaba o solo era un capricho, con ello empecé a ahorrar, aunque fuera un monto pequeño.

De acuerdo con datos de la Condusef de 2016, el 32.4% de los mexicanos que ahorran lo hacen mediante medios informales como tandas o cajas de ahorro; mientras que solo el 15.1% utiliza medios formales como cuentas de ahorro, nómina o pensión a través de instituciones financieras como bancos.

Como dice la blogger Kristen Euretig: se trata de distinguir entre necesidades y deseos.

El hábito de ahorrar es esencial para establecer metas u objetivos a corto o largo plazo. Y básicamente "se trata de distinguir entre necesidades y deseos", como dice la blogger de Broke & Awesome, Kristen Euretig.

Esto no es nada difícil. Todos necesitamos comer, un lugar donde vivir, mantener limpia la casa, ropa para vestir... en cambio, los deseos son caprichos o cosas que no son esenciales, artículos sin los cuales podemos vivir sin problema alguno, como adornos, demasiada ropa o calzado extra, antojos, etc.

Una vez que identifiques estos dos conceptos y los apliques a cada situación de tu vida, lo demás es cuestión de voluntad y planeación. A partir de ahí puedes decidir cómo distribuir tu ingreso entre necesidades, gastos y ahorro, sin tener que morir en el intento. Algunas medidas que puedes usar para empezar a ahorrar son:

1. Aplica la regla 50-30-20 a tu ingreso, ya sea mensual, quincenal o semanal, lo ideal es que lo distribuyas de la siguiente forma:

50% de tu ingreso es para tus necesidades básicas como alimentación, vivienda, pagos de servicios, así como deudas de tarjetas de crédito o préstamos. Identifica aquellos pagos que tienes que hacer y no se pueden aplazar. Toma en cuenta que saldar tus deudas no debe rebasar el 30% de tu ingreso percibido. Si te sobra dinero, no lo gastes, acumúlalo para el siguiente periodo o abona más a lo que debes.

El 20% de tu ingreso será para ahorrar, ya sea en una cuenta de banco, en una caja de ahorro o con algún familiar en casa; lo importante es que esa cantidad NO la toques para nada; en el futuro, ese dinero te puede salvar de deudas o situaciones de emergencia. Lo ideal es tener 3 meses de tu ingreso disponibles.

El 30% va destinado a gastos personales, es decir, todos aquellos egresos para salidas, ropa, antojos, etcétera. Aquí entran los caprichos que tengas. Si te sobra dinero en esta parte, no lo gastes, mueve esa cantidad a la parte de ahorro o pago de deudas.

2. Haz un presupuesto: en México solo el 36.6% de las personas llevan un registro de sus gastos, de ellas, el 63.8% lo hace mentalmente, 27.7% en papel y solo el 8.5% en computadora, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de 2015. Existen diversas herramientas con las que puedes llevar el control de tus gastos:

○ El planificador de presupuesto personal de la Condusef.

○ Contamoney: es gratis.

○ AceMoney Lite: es gratis.

3. Organiza tus pertenencias: mantener orden en general, por ejemplo, en tu casa y clóset te ayudará a saber con exactitud qué cosas tienes, según afirma un estudio publicado en Science Daily. Así, cuando vas de compras, tendrás claro qué necesitas y qué no. Reflexiona y sé creativo para encontrar maneras de usar lo que ya tienes sin gastar dinero de más.

4. Revisa ofertas: una vez que tienes claro qué necesitas, lo ideal es revisar las ofertas de las tiendas y elegir las que más te convengan. Puedes consultar el calendario de rebajas de Días Festivos o suscribirte a los boletines de tus tiendas favoritas para recibir y saber cuándo hay promociones. Lo mejor es comparar precios en diferentes tiendas (tres por lo menos). También revisa las promociones u ofertas de las tarjetas de crédito y débito. Si ya tienes un producto financiero, sácale la mayor ventaja.

5. No desperdicies: de cualquier cosa, compra solo la cantidad exacta que pretendes consumir, en especial si es comida. Si tienes ropa o muebles o adornos que ya no quieres, no los tires, véndelos. Aunque no te harás millonario, es un ingreso extra que podrías tener.

Quizá en un corto plazo no veas resultados, sin embargo, puedes hacer un calendario a partir del día que comienzas a ahorrar o implementar ciertas acciones e ir contabilizando tus ahorros. Al paso de las semanas y los meses verás como esa cantidad aumenta; lo mejor de todo es que son acciones muy sencillas que no implican un esfuerzo radical en tu vida.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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