EL BLOG

El corazón del monte aún late en Veracruz

08/08/2017 11:01 PM CDT | Actualizado 10/08/2017 12:29 PM CDT

Felipe Oliveros

El jaguar es importante a lo largo y ancho de todas las culturas mesoamericanas. Forma parte de la cosmogonía y la cosmovisión de estos pueblos.

El felino más grande de América es conocido como corazón del monte, señor de la lluvia, también es relacionado con el inframundo y la fertilidad de la tierra. Símbolo de poder.

Los ritos alrededor del jaguar, en cualquiera de las culturas mesoamericanas, representan el imaginario simbólico de este felino. Cada pueblo representa a su manera las ideas o creencias fundamentales, el concepto y la representación de fuerzas que están más allá del control del hombre. Siempre nos ha encantado pensar que hay fuerzas más poderosas que nosotros.

Aún en tiempos "modernos", el jaguar evoca intensas emociones humanas.

Aquí en el sur de Veracruz, en Santiago Tuxtla, tenemos la fortuna de contar con una tradición o representación del jaguar que se ha mantenido vigente, a pesar del cambio generacional y del inevitable paso del tiempo. Se trata de "La danza del lícer" o "los líceres".

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Esta danza quizá en algún momento formó parte de algún tipo de ritual olmeca, para venerar al jaguar, para pedir las lluvias, que servirían para cosechar el maíz, sustento de nuestra gente.

Los saberes y el simbolismo prehispánico se fueron diluyendo con el paso del tiempo, con la evolución cultural y la llegada de los españoles. Y es que es muy obvio, pues esta tradición tiene sincretismos, los líceres salen a danzar a las calles durante el 13 de junio, día de San Antonio; también el 24 de junio, día de San Juan y concluye el 29 día de San Pedro y San Pablo.

De rito prehispánico a sentido lúdico

El traje de lícer se compone de dos piezas; es una especie de mameluco y una capucha que cubre la cara, y que en los extremos lleva dos puntas, simulando las orejas del jaguar.

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Los líceres pueden vestirse de muchos colores, últimamente muchos optan por ir a comprar telas de estampado felino. En su mano llevan una soga, que algunos dicen que podría ser para simular la cola del jaguar, pues a veces la colocan en la espalda.

La danza consiste en bramar, encorvarse, gemir y maullar como felino. Algunos dicen que más que danza, es una pantomima. Yo lo veo como una mezcla de las dos, pues el mismo sonido de 10 o más líceres se convierte en armonía para danzar. Todos al grito de ¡Maaaaaaaaauuuuuu!

Ahora los líceres salen a las calles a jugar con la gente, principalmente con los niños. Los cargan y los giran. Durante los días de danza, el pueblo se vuelve alegre, sin importar el contexto social tan difícil en el que vivimos ahora. Al menos durante algunas horas.

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Alrededor de las 5 de la tarde comienzan a reunirse los que van a "ponerse el cuero", como le llaman a la actividad de colocase el traje. Anteriormente se hacía un recorrido por todos los barrios de la ciudad de Santiago Tuxtla, la gente esperaba en sus casas la pasada de las pandillas de líceres. No te miento, eran cientos, quizá hasta miles los que recorrían las calles en los días festivos.

Existen una serie de gritos para provocar a los líceres:

Ese de azul, se mete en su baúl.
Ese de amarillo, le pica su fondillo.
Ese de rojo, le pican los piojos.

También se les invita a que jueguen contigo al grito de:

UuuuuuuÚuuuuuuÚuuuuu.
¡Ese licer no echa carrera!"

Esta es una tradición bastante arraigada entre la población de Santiago Tuxtla, todos tenemos recuerdos de ella. Todos alguna vez fuimos atrapados por los líceres, todos alguna vez nos hemos puesto el traje para salir a danzar. A todos nuestra abuela nos ha cocido un traje, todos esperamos que caiga la primera lluvia de junio para decir: "Ahora sí, ya huele a Lícer".

Es importante esta tradición entre la población de Santiago Tuxtla pues logra vincular de alguna forma a los habitantes. Los hermana, y también es común ver a familias unidas. El papá, llevando a su hijo a su primer recorrido de lícer. Y no solo eso, durante muchos años, los hombres eran los únicos que portaban el traje. Ahora, esta tradición es inclusiva, y la mujer también juega un papel en la danza.

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Inevitablemente, ahora, los líceres tienen nuevas formas, no tan bien vistas por los más puristas de la tradición. A los niños, de alguna forma, se les ha transmitido que pueden usar espumas y que no tienen que dar recorridos por todos los barrios de Santiago Tuxtla. Entonces solo quieren concentrarse en el parque, tirar espuma y pegarle a la gente.

Existen personas como grupo "El Lícer" que luchan por "limpiar el cuero", es decir, instruyen a los más jóvenes sobre la tradición. Fomentan el uso correcto del traje, prohibiendo las espumas, las mochilas, los lentes, esas cosas que usan los líceres contemporáneos. Pero sobre todo, lo hacen con ejemplo, muestran cómo danzan por las calles. Este año tuve la fortuna de documentar todo un recorrido de este grupo y también de disfrazarme.

Cuando me puse el traje, una parte dentro de mí pensaba en que quizá sí, gracias a nuestros gritos de ¡Maaaaaauuu! y la danza, el dios jaguar —el corazón de la tierra— nos mandará la lluvia para la próxima siembra, para poder tener maíz, calabaza y frijol en nuestras mesas.

Es una energía positiva e indescriptible la que se siente al estar detrás de la capucha.

Cuando te "pones el cuero", puedes ser otra persona —sin aproyecharte de ello, obviamente. Dejas de ser tú, ahora eres el lícer: puedes acechar a tu presa, jugar con la gente, pasarla bien también.

Es muy importante transmitirle a las nuevas generaciones este sentido de identidad, hablar sobre el origen, el por qué de nuestras tradiciones. Es la mejor herencia, vale más que el dinero.

Felipe Oliveros

Felipe Oliveros

Este texto fue publicado previamente en el blog de Felipe y ha sido editado.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

También te puede interesar:

- Una propuesta fotográfica de belleza mexicana sin estereotipos

- Derrítete de amor con estos siete cachorros de lobo

- 📷 Hermosísimas ratas que querrás como mascotas