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¿La reunión de Ivanka y Al Gore? Pura cortina de humo

Mucho ruido y pocas nueces en el encuentro entre la hija del presidente electo y el ex vicepresidente de EU.

13/12/2016 4:23 PM CST | Actualizado 13/12/2016 4:25 PM CST
DOMINICK REUTER/AFP/Getty Images
Ivanka Trump y Al Gore se reunieron en la Torre Trump Tower, en Nueva York, el pasado 5 de diciembre.

Al Gore e Ivanka Trump entran a un bar... bueno, no tanto. Pero ambos sí entraron a la Torre Trump el lunes de la semana pasada para hablar sobre el cambio climático.

Y... adivinen qué es lo que pasó. Todo fue una cortina de humo. Así es. No dejemos que el encuentro Ivanka-Gore los distraiga de la nebulosa agenda de Trump en cuanto al clima.

Si bien Ivanka puede ser una voz que Trump escuche como una asesora confiable en determinados temas, el anuncio del presidente electo de que Scott Pruitt será el encargado de la Agencia para la Protección del Medio Ambiente de EU (EPA) es una muestra de que a él le preocupa poco el interés que su hija ha profesado recientemente por el cambio climático.

Ivanka casi no dijo nada sobre el cambio climático durante la campaña presidencial y, sin embargo, ahora supuestamente quiere convertirlo en uno de los asuntos fundamentales, de acuerdo con una fuente anónima y cercana a la empresaria. Politico citó a una persona en un artículo reciente en el que dice que Ivanka está explorando cómo utilizar de mejor manera su posición a fin de llamar atención respecto a este relevante tema global.

"No es un secreto el que Ivanka Trump está muy comprometida a liderar una política climática que tenga sentido en nuestro país y el mundo, y eso es muy evidente por la conversación que tuve con ella", dijo Gore a MSNBC al término de su reunión.

El exvicepresidente, exsenador, excandidato presidencial y campeón mundial de renombre en la defensa del clima, también se reunió con el padre de Ivanka, el presidente electo Donald Trump. "Fue una conversación en extremo interesante y quedó en continuación. Y ahí lo dejo", le dijo Gore a los reporteros afuera de la Torre Trump.

Ivanka defendió los temas familiares y de la mujer a lo largo de la campaña (y recientemente el presidente electo le puso el teléfono en la mano para que hablara al respecto con Nancy Pelosi, líder de la bancada demócrata en la Casa de Representantes), habló de permisos de ausencia pagados en la Convención Nacional Republicana, y se sentó en el primer encuentro de su padre con un líder extranjero (Shinzo Abe, de Japón), 10 días después de la elección. Ahora, Ivanka parece querer abordar el cambio climático, a pesar de que nunca dijo antes nada sobre el tema en público, salvo un chiste con el que me topé en un tuit de 2010:

Dato irónico del día... Audiencia sobre el calentamiento global en el Senado, cancelada debido a la tormenta.

Ella mantiene posiciones más liberales que la mayoría de los del círculo interno de su padre y cuenta a varios defensores poderosos del clima entre sus amigos, además de que recientemente se reunió con Leonardo DiCaprio, de quien recibió una copia de su nuevo documental sobre el clima Antes de la inundación.

Ivanka tiene un récord visible de hablar de temas que le importan, pero mantiene el silencio en los demás, incluyendo muchas de las posturas más problemáticas y extremas de su padre.

La Primera Hija será una Primera Dama en funciones, pero, ¿significa que podrá forzar un cambio en la postura del presidente electo en el cambio climático, haciéndolo cambiar de la muy cacareada creencia de que "el concepto del calentamiento global fue creado por y para los chinos"?

¿Son los titulares de la reunión Ivanka-Gore un intento para distraer al público estadounidense de la nebulosa agenda climática de Trump?

No parece que el presidente electo dejará de creer o nominar a negacionistas del clima en ningún momento inmediato. Trump ha prometido que revivirá a la industria del carbón, flexibilizará o eliminará regulaciones de la EPA, desmantelar la firma del Plan de Energía Limpia de Obama, planea debilitar o erradicar el Acta de Aire Limpio y otras legislaciones críticas, y alejarse del histórico e internacional Acuerdo de París sobre el cambio climático.

Mientras que Ivanka puede que haya organizado una reunión con Gore, Trump nombró al negacionista del cambio climático Myron Ebell para liderar su equipo de transición en la agencia ambiental, y se reunió con el director general de ExxonMobil, Rex Tillerson, para hablar de ocupar la titularidad de la Secretaría de Estado.

Pruitt es un "títere de la industria de los combustibles fósiles", dijo el director de 350.org, May Boeve. Él es un ex cabildero de la industria del carbón quien ha pasado gran parte de su carrera trabajando para evitar que la EPA cumpla sus mandatos, llegando inclusive a demandar a la agencia de parte de la industria del carbón para eliminar regulaciones ambientales y de salud pública coherentes relativas a la contaminación del aire, la protección de los humedales y la exposición a sustancias tóxicas como el mercurio y el arsénico. El procurador general de Oklahoma fue protagonista de una alianza secreta, reportó el New York Times, entre firmas de electricidad, gas y petróleo y fiscales estatales

Ebell no es un científico y llama a los científicos ambientales (97% de los cuales creen que el cambio climático es resultado de la actividad humana) "alarmistas del calentamiento global". Exhortó al Senado a rechazar el histórico Acuerdo de París sobre el cambio climático y busca abrir más camino a la explotación forestal y la exploración de carbón, petróleo y gas a fin de fomentar la economía y crear empleos. Como un vocero servil de la industria de los hidrocarburos, se enfoca en la llamada independencia energética a costa de todo y falsamente asegura trabajar en nombre de los empobrecidos energéticos.

Tillerson dirige ExxonMobil, la mayor energética mundial. Por décadas, esta corporación ha ignorado, y hasta a silenciado, los hallazgos iniciales de los científicos de los riesgos del cambio climático, al mismo tiempo que financia los estudios que niegan esta emergencia, sembrando dudas en cuanto a su relevancia y severidad; asimismo, ha patrocinado ataques en contra de las ciencias climáticas y las medidas para proteger y defender el medio ambiente.

Él no solo tiene vínculos cercanos con la industria de los energéticos fósiles, sino que él mismo es la industria, y concede mínima atención a la inevitable destrucción ambiental como resultado del actual uso de los hidrocarburos.

Los riesgos ambientales son ahora más altos de lo que han sido bajo cualquiera de las dos pasadas presidencias republicanas. Las inversiones y la promoción de las energías limpias no debe ser un tema que se deba partidizar, como George W. Bush lo demostró durante su gobierno. Los costos de las energías eólica y solar han bajado dramáticamente desde entonces, acercándose en precios a los de los hidrocarburos sin subsidios y evitando cualquiera de los riesgos financieros relacionados con la acelerada disminución de los combustibles fósiles.

Lejos de ser un defensor ambiental, Bush también nombró a expertos probados en derecho energético y ambiental en posiciones clave. Y Trump podría hacer lo mismo. Pero seguramente se necesitará más que las peticiones de Ivanka, especialmente si su administración tiene un récord claro de rechazar todos los esfuerzos para contrarrestar el cambio climático.

Unos 800 científicos firmaron una carta a Trump, acompañada de una petición en Change.org para que el presidente electo reaccione al pedido de #ActOnClimate. El colectivo cita datos científicos irrefutables sobre los factores humanos en el cambio climático, el cual representa una amenaza directa, incluyendo costos negativos en la economía, la seguridad nacional y la salud pública. Como lo señalaron, Trump puede (y debe) trabajar para:

- Que EU sea un líder en energías limpia.

- Reducir la contaminación por carbón y que EU disminuya su dependencia de los combustibles fósiles.

- Se mejore la preparación y resistencia de EU al cambio climático.

- Reconocer públicamente que el cambio climático es una amenaza real, causada por el hombre.

- Proteger la integridad de la ciencia en el diseño de las políticas públicas.

- Apuntalar el compromiso de EU con el Acuerdo de París.

El día posterior a las elecciones, Al Gore escribió:

"Espero que Trump trabaje con la mayoría de los que creemos que la crisis climática es la mayor amenaza que enfrentamos como nación. Le deseo lo mejor en estos esfuerzos y pretendo hacer todo lo que pueda para trabajar con él y su administración para asegurar que nuestro país siga siendo un líder en el esfuerzo global para enfrentar estos retos".

Gore aceptó la invitación de Ivanka y evidentemente se esfuerza, siendo que muchos se han negado a visitar las oficinas de los Trump a toda costa. Sin embargo, ¿veremos si las prioridades de Ivanka o este encuentro tienen alguna relevancia, siendo que la retórica de Trump y las acciones en su administración sugieren otra cosa?

La pareja improbable de Ivanka Trump, la ambientalista cuestionable, y Al Gore, el defensor del clima de larga data, es ciertamente una distracción para los medios que se dio justo en la víspera del grave nombramiento en la EPA. Pudo haber dado a los activistas ambientales la más remota esperanza por un momento efímero... para luego ceder, de nuevo, a una realidad peligrosa y amenazante de un país y un mundo bajo el mando de Trump.

Este artículo fue publicado originalmente en The Huffington Post.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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